Después de todo lo dicho y experimentado hasta ahora, lo lógico sería que aparezcan algunas dudas y preguntas. Aunque no podemos anticiparlas todas, nos imaginamos algunas y terminaremos este volúmen dándoles respuesta. En primer lugar puede surgir una duda respecto al carácter de la recepción crítica: ¿No se trata de una actitud meramente defensiva, que entraña un prejuicio negativo hacia los emisores?
También podemos extrañarnos de que hayamos hablado muy poco del emisor del mensaje (excepto en el caso de la publicidad, en que aludimos a las acciones de los creadores de los mensajes). ¿No es importante saber con quién nos comunicamos al percibir mensajes verbo-icónicos? ¿Se trata realmente de una "comunicación"?
Las mismas respuestas a estas últimas preguntas nos llevarán a descubrir que todo mensaje tiene una multiplicidad de fuentes y que, debido a ello, también "dice más" de lo que parece a primera vista y de lo que podemos haber descubierto con los métodos enunciados en los capítulos anteriores. Percibir esta realidad más amplia y valorarla se convierte así en una última etapa que, al cumplirse, nos ha de permitir "vivir" más plenamente la comunicación.
1. El carácter de la recepción crítica
Debemos recordar aquí lo dicho en el Capítulo 1 en torno al pensamiento crítico: "No solo se refiere a la evaluación de mensajes recibidos de terceros sino ha de empezar aplicándose a nuestro modo de reflexionar sobre cualquier problema o situación. (...) La exigencia del pensar crítico se aplica a la totalidad del modo de ser consciente, cuando su objetivo es ejercer plenamente la condición humana de ser responsable."
Consecuentemente, adoptar una actitud crítica en la recepción de mensajes no es sinónimo de prejuicio negativo o de desconfianza. Es sinónimo de ejercicio adecuado de las facultades intelectuales y de responsabilidad. La falta de criticidad es una irresponsabilidad y una falta de respeto tanto para el otro (el emisor) como para uno mismo. La recepción crítica, en efecto, es la única que nos puede garantizar que no nos estamos auto-engañando, ya que lo único que se transmite es la forma del mensaje, mientras el significado es algo que cada uno ha de reconstruir a partir de dicha forma (por lo cual puede introducir elementos "de su propia cosecha"). También, por cierto, nos asegura -si nos acostumbramos a algunos de los pasos claves mencionados aquí- no dejarnos engañar por las apariencias o por argumentos falaces, en caso de que los hubiera, y no dejarnos llevar por "atracciones fatales" (para aludir al título de una película).
Lo básico, entonces, podría resumirse diciendo que todo mensaje -visual o verbal-, aunque se presente como de entretención o de motivación (como en el caso de la publicidad), tiene un contenido informativo (entrega algún tipo de conocimiento) que, al ser conocido por el receptor se transforma en parte de éste (conocer es aprender) y, por lo tanto, alguna influencia tendrá en su vida futura. De ahí la importancia de "filtrar" los mensajes, de ponderar lo que nos aportan, de agregarles el juicio que les dará o les restringirá este "poder sobre nosotros". Un ser humano (adulto) digno, libre y responsable no puede permitir que otros sean quienes moldeen su conducta, sin su beneplácito.
2. El emisor o autor del mensaje
¿Quién es el emisor del mensaje? Obviamente esta pregunta no apunta a averiguar cual es el medio de comunicación que lo transmitió, sino quién es su autor. Generalmente no lo conocemos, aún cuando desvele su nombre ante nosotros. Consideremos dos casos, que corresponden también a las dos situaciones contempladas en esta obra: el caso del mensaje publicitario y el de la entretención en el cine o la televisión.
2.1. En el caso de la publicidad, se nos da claramente a conocer una "marca", nombre comercial de la empresa que promueve el producto o servicio. Y si bien dicha información está orientada a la adquisición o adhesión, también nos permite conocer una fuente del mensaje -y su último responsable- aunque no es realmente el autor. Como lo hemos visto, el responsable inmediato (el "autor material") del mensaje publicitario es la agencia publicitaria, pero sólo algunas veces es posible identificarla (Los avisos de prensa llevan algunas veces su nombre, en letras muy pequeñas, en algún borde vertical). Este modo de proceder deja en claro que la agencia opera como asesora o consejera, pero que es el avisador el que carga -ante el público- con la responsabilidad final. Por lo tanto, podemos -y debemos- proyectar el juicio positivo o negativo acerca del contenido del mensaje sobre el responsable del mismo: el "avisador", que es la empresa que contrató los servicios de una agencia y aprobó la forma del mensaje que ésta le propuso.
2.2. En el caso de mensajes de entretención (filmes, seriales, telenovelas), se nos da la información -al principio o al final de la transmisión- acerca de todos los que han intervenido en la realización. Algunas veces esta información forma parte, incluso, de los argumentos promocionales: cuando el director o realizador ha cobrado fama, o cuando se ha llevado a la pantalla alguna novela de un autor famoso. Pero, curiosamente, en los demás casos nos importa relativamente poco quienes son los "autores materiales" (e incluso "intelectuales"), justamente porque sólo pretendemos entretenernos.
¿Por qué decimos que es curioso? Porque en el caso de mensajes motivadores (caso de la publicidad), sí parece bastante importante saber quién realmente "imaginó" los argumentos que pretenden llevarnos directamente a alguna acción... pero no se identifica. Y, al revés, se identifican en una situación en que encontramos menos relevante su identidad (salvo que se trate realmente de un obra de arte).
Pero en ambos casos existe un factor común: el mensaje se emite y se recibe, sin que exista un mecanismo de intercambio real. (El emisor puede obtener información acerca de los receptores mediante estudios de audiencia o de mercado, pero esta información es acerca de categorías de personas y de características genéricas -estadísticas-. Es otra comunicación unidireccional, aún más indirecta ya que filtrada por entrevistadores.) La comunicación es unidireccional. En el caso de la publicidad, se esperan algunas respuestas precisas aunque indirectas: las conductas sugeridas; en el otro caso la recepción basta en sí misma. En otras palabras, estamos ante una forma muy peculiar -muy imperfecta- de comunicación: una comunicación eminentemente anónima. Y si no importa quiénes son los receptores (en cuanto a la identidad de cada uno), ¿por qué habría de tener mucha importancia la identidad de los autores? Ya lo hemos visto: en la publicidad, lo funcional es la marca, para orientar la conducta esperada del receptor. En la entretención, la identidad puede resultar funcional como medio de promoción (Si el receptor queda satisfecho esta vez, esta información podrá transformarse en dato promocional una próxima vez). Queda claro, por lo tanto, que el autor (real o responsable último) se somete conscientemente al juicio crítico de los receptores.
3. Las fuentes del significado
El autor del mensaje es obviamente la fuente inicial y principal del significado del mensaje transmitido. Sin embargo ya hemos repetido más de una vez que sólo transmite una forma, mientras el receptor es quién ha de descubrir el significado de ésta. Y si bien la comprensión es producto de que ambos concuerden al menos en torno a la denotación del mensaje (cf. Capítulo 4.1), no hay seguridad alguna de que se produzca igual acuerdo en torno a las connotaciones, ya que el receptor es quién recrea esta parte del significado, a partir de su propia situación y experiencia.
En consecuencia, los receptores son también fuentes del significado ligado al mensaje transmitido. El significado siempre es un "significado para alguien": ligado tan inseparablemente a la personalidad del observador, del receptor, como a la del autor del mensaje. Esta es otra de las razones por la cual la recepción crítica es una responsabilidad positiva y no una actitud indeseable.
Aún hay que agregar y recalcar que tanto el autor como los receptores no son individuos aislados sino que viven en el mundo y comparten un mismo medio ambiente. Esta realidad común es también uno de los factores fundamentales para asegurar la comprensión de los mensajes. Más aún: tanto los mensajes emitidos como su interpretación posterior están condicionados por la experiencia que autores y receptores tienen de la realidad exterior. De este modo, el medio ambiente se transforma en otra fuente del significado (que incluso es anterior a las otras dos).
Este hecho tiene otra consecuencia importante: los mensajes que podemos observar, en su conjunto, son también una expresión vital de la realidad actual de la humanidad. Dan cuenta de lo que interesa y preocupa a los hombres. dan cuenta de un momento de la historia. Y por lo tanto, si los sondeamos bien, deberíamos poder encontrar en ellos "signos de los tiempos".
4. El mensaje de los mensajes
¿Qué podemos decir acerca de la comunicación visual de hoy a través de los medios masivos? Ante todo que da cuenta de la importancia del Hombre: éste está en el centro, es el objeto principal de todas las ilustraciones de prensa o de televisión. Pero predomina el varón sobre la mujer, excepto en la publicidad y el espectáculo: al menos en lo que se observa en Chile, aún perdura cierto machismo.
Tres aspectos globales deberían atraer nuestra atención, especialmente desde un punto de vista moral y educacional:
Esto demuestra un interés especial del hombre de hoy por el placer, junto con una cierta pérdida del pudor, lo cual afecta el respeto íntimo por el ser humano y sugiere la ocurrencia de cambios en la escala de valor de nuestra cultura, que era tradicionalmente cristiana.
En el caso particular de las ilustraciones de prensa -contrariamente a lo que ocurre en la televisión y el cine-, el ser humano es mostrado en actitud pasiva: se exhibe a sí mismo o muestra algún objeto. La autoexhibición, el deporte y el trabajo son las conductas que se observan en forma más frecuente en la prensa.
El hecho antes señalado debería inquietarnos bastante si somos comunicadores. En este "mensaje de los mensajes", ¿no se expresará también otra voz: la voz de la conciencia de la humanidad? ¿Y qué dice? Que el hombre está muy preocupado de sí mismo y de la felicidad, pero que se encuentra fuertemente tentado por las satisfacciones materiales y por el placer temporal.
Pero no decimos que es lo único. También existe cierto porcentaje de los mensajes masivos -informativos o recreativos- que evocan los más altos valores. Esto puede renovar nuestra fe y nuestra esperanza en el porvenir del hombre ...
Como último ejercicio, le sugerimos revisar todas las ilustraciones de este libro así como las que haya utilizado en forma complementaria, para anotar (Puede utilizar la "Pauta Comparativa Final"):
| Identificación | ¿Autor Conocido? | Connotación | Temática | 3º Fuente |
| Ilustración 1 | . | . | . | . |
| Ilustración 2 | . | . | . | . |
| . . . | . | . | . | . |
| Tendencia | ||||
| Identificación | Autor / ¿Conocido? (1) | Connotación | Temática | 3º Fuente | |
|---|---|---|---|---|---|
| Ilustración 1 | R.Colle / Sí | Amplia | La conciencia | Realidad interior/exterior | |
| Ilustración 2 | Carabineros/Sí | Limitada(2) | Seguridad | Vía pública | |
| Ilustración 3 | SODIMAC/Sí | Baja | Beneficio economico | / | |
| Ilustración 4 | ?/No | No | Electrónica | / | |
| Ilustración 5 | Aerolinas/Sí | Símbolos formales | Transporte aéreo: placer o negocios | Objetos típicos | |
| Ilustración 6 | Renault/Sí | Amplia | Comodidad, Transporte terrestre | Aeropuerto | |
| Ilustración 7 | Roland/No | Amplia | Placer | Posibilidad de adscripción sexual | |
| Ilustración 8 | JCM/Sí | No | Fisiología | Conocimiento científico | |
| Ilustración 9 | ? / No | Símbolo religioso | Misterio | Conocimiento mariano | |
| Ilustración 10 | Compac/No | Amplia | Industria | Entorno de laboratorio | |
| Ilustración 11 | Colmena/Sí | Amplia | Seguridad | / | |
| Ilustración 12 | Aetna/Sí | Amplia | Seguridad | Elefante | |
| Ilustración 13 | WB/Sí | Amplia | Aventura/amor | Fuego | |
| Ilustración 14 | Golden H./No | Amplia | Violencia | Casco urbano | |
| Tendencia: Es lógico que una muestra tan pequeña (tampoco elegida al azar) no coincida con una investigación amplia. Sin embargo se nota aquí una marcada tendencia por privilegiar intereses individuales (seguridad, placer, beneficio), lo cual no se aleja tanto de nuestra conclusión general. | |||||
Llegados a este punto hemos visto cerrarse un círculo: el análisis del mensaje icónico, al considerar las elaboraciones más complejas de éste, nos ha lleva de vuelta al análisis del texto verbal: el que acompaña la imagen y el que producimos para interpretarla. En ello se hace patente una razón de fondo: lo que más preocupa al hombre y aparece en sus discursos -tanto verbales como icónicos- es el propio hombre y sus actuaciones. Así, independientemente del código de comunicación con que se represente, la actividad humana constituye una parte central de todo contenido comunicado y proyecta, en las formas utilizadas, su propia estructura: tiene un sujeto, tiene razones de ser (valores que influyen en las decisiones que la guían), tiene circunstancias (contexto) y tiene consecuencias. Descubrimos así que, al analizar el mensaje lo que realmente hemos hecho es poner en evidencia una estructura universal, de máxima importancia para el análisis crítico, cualquiera sea la formulación original. El descubrimiento de tales estructuras generales es el mejor fruto del estudio de los métodos de análisis de contenido, que constituyen el trasfondo de lo que hemos expuesto aquí..
Para concluir, nada mejor que una cita de Charles Morris, destacado semiólogo norteamericano:
"El conocimiento de los signos puede servir para que el individuo no permita que lo exploten.
Desde la cuna hasta la tumba, desde que se levanta hasta que se va a dormir, el individuo se encuentra rodeado por una inacable red de signos, mediante los cuales los demás procuran avanzar sus propios objetivos...
Si no se pone en guardia, se transforma en un verdadero robot manipulado por los signos, pasivo en sus creencias, sus valoraciones, sus actividades... La semiótica puede servir como antídoto contra esta explotación de la vida individual. Cuando un individuo hace frente a los signos que se le presentan, con un conocimiento de cómo funcionan, le es más fácil defenderse contra la explotación por parte de los otros... Si se pregunta qué tipo de signo le sale al paso, con qué propósito se utiliza, qué pruebas hay de su verdad y adecuación, su actuación se transformará de respuesta automática en conducta crítica e inteligente". (Signos, lenguaje y conducta, pp. 263-264.)
Ser crítico e inteligente. ¿No es éste el ideal de todo ser humano? Para ello se requieren ciertas condiciones psicológicas y, además, interés y esfuerzo de aprendizaje. Conocimiento y experiencia acumulada son lo que la docencia universitaria puede entregar. Las presentes notas son el fruto de ésta, aunque sólo pueda ofrecer aquí información -sintetizada- y no experiencia. El efectivo desarrollo de la habilidad sólo puede ser el fruto de la práctica. Pero el fruto más importante de la presente exposición habría de ser, a nuestro entender, que nuestros lectores tomen la costumbre de interrogarse permanentemente acerca de los mensajes percibidos y transformen lo que así aprendan en nuevos mensajes que sirvan de motivación para que otros sigan su ejemplo.
Santiago, noviembre 1991.
Versión web, 1998.