Instituto Milenio de Oceanografía inicia sus actividades con visita técnica a buque de la Armada de Chile Imprimir
Miércoles, 12 de Febrero de 2014 05:00


En su primera actividad oficial, los expertos de la entidad que integran académicos UC, realizaron las primeras indagaciones para iniciar sus investigaciones. El objetivo es revisar el equipamiento tecnológico del buque “Cabo de Hornos” y analizar las posibles adecuaciones técnicas necesarias para estudiar los grandes remolinos que conectan las aguas productivas de la costa con el océano.

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Los científicos del Instituto de Oceanografía a bordo del buque de la Armada, "Cabo de Hornos", durante la inspección. 

 

Científicos de la Universidad Católica, Universidad de Concepción, y la Universidad Católica de Valparaíso, quienes integran el Instituto Milenio de Oceanografía, recorrieron las instalaciones del buque de la Armada de Chile, “Cabo de Hornos”, en Valparaíso, en la primera actividad oficial de dicho organismo.

La finalidad de esta visita fue revisar el equipamiento con el que cuenta la embarcación que, según Peter von Dassow, profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, les permitirá llevar a cabo la primera expedición en la que estudiarán los grandes remolinos que conectan las aguas productivas de la costa, con el océano abierto y profundo (procesos de mesoescala). Para ello, este año realizarán estudios en el Archipiélago Juan Fernández durante 21 días.

Además de von Dassow, también participan en este instituto los académicos UC, Pablo Rosenblatt y Rodrigo de la Iglesia.

Este nuevo buque de investigación científica es uno de los más modernos de Latinoamérica y está dotado con tecnología de punta para realizar este tipo de investigaciones en oceanografía, meteorología, hidrografía y pesquería. El Comandante Segundo Patricio Oyanedel y el Jefe de Armas Roberto Tapia, ambos de la Armada de Chile, destacaron que la nave tiene modernos equipos de prospección acústica para inspeccionar los fondos marinos, el movimiento de las aguas y el reconocimiento de cardúmenes. Además, los motores fueron diseñados especialmente para generar bajos niveles de ruido, lo que permitirá operar de manera eficiente los distintos equipos acústicos. 

Desafíos mayores

Osvaldo Ulloa, oceanógrafo de la Universidad de Concepción e investigador principal del Instituto Milenio de Oceanografía, señala que uno de los desafíos mayores de realizar estudios científicos a mar abierto es su costo (27 mil dólares diarios). “Está pendiente crear un fondo de financiamiento del buque para los investigadores, proceso que en la actualidad está en debate entre el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICYT), la Subsecretaría de Pesca y la Armada de Chile”, dijo el científico. 

Al respecto, el profesor von Dassow afirma: “Un gran reto para un barco de este tipo que opera en alta mar es tener la capacidad (humana y técnica) de reparar equipos e instrumentos, y poseer bastantes repuestos para elementos que a veces fallan. Esto significa una gran inversión en equipamiento y los técnicos marinos deben estar muy bien preparados. Otra necesidad es contar con espacios apropiados para trabajar a bordo, ya que se requieren laboratorios para procesar las muestras. Como el tiempo es muy poco, también necesitamos ser muy eficientes”, explicó.

En los próximos diez años, los investigadores del nuevo Instituto Milenio de Oceanografía estudiarán también el océano profundo de la Isla de Pascua y la Fosa de Atacama. 

 

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA

Instituto Milenio de Oceanografía/ Daniela Farías, periodista, dkfarias@uc.cl