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Rut
Nacionalidad Chilena
Fecha de Nacimiento Mayo 18 de 1978
Lugar de residencia Santiago de Chile
Correo electrónico constanzapuente@gmail.com
Teléfonos (56) 2 2313177
Idiomas Español / Inglés
Estudios Universitarios:
2001- 2006
Licenciatura en Arte. Escuela de Arte UC.
Exposiciones Individuales
2006
Proyecto de Grado. Escuela de Arte UC. Campus Oriente. Santiago, Chile
Exposiciones Colectivas:
2005
“Paisaje Uno”, Escuela de Arte Claude Monet, San Juan, San Antonio, Chile.
2006
Primer Encuentro Metropolitano de las Artes Visuales Nuevas Generaciones, Centro de Exposiciones Apoquindo 3300, Santiago, Chile.
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Sin título Instalación. Masa de pan horneada. Escala 1:1. Dimensiones variables. 2006

Sin título Fotografía registro de acción. Escala 1:1 Esta obra corresponde a la fotografía de una
acción realizada por la misma autora, en la que ésta se disfraza de muñeca y posa como tal sobre
su repisa 2004

Sin título Videoinstalación. Dos televisores dispuestos uno frente al otro y un busto de chocolate
escala 1 : 1 en medio. Dimensiones variables. Duración: 9 min. 30 seg. El video muestra una acción realizada por la misma autora en la que ésta come el rostro de un busto de chocolate, retrato de
su madre. En la instalación se presentó el busto ya comido como resultado de la acción mostrada
en los televisores, cada uno de los cuales reproducía las mismas imágenes pero con distinta
velocidad: normal y cámara lenta. 2003
Texto del artista sobre la obra expuesta en Umbrales
Tanto el retrato como su materialidad y emplazamiento, proponen habitualmente reunirse con el propósito de perpetuar una imagen y corroborar una identidad, dando lugar a objetos u obras que sólo en la trascendencia encuentran su sentido. Contrariamente, la exposición de la imagen a materiales y emplazamientos de carácter inestable, advierte no sólo de la vulnerabilidad de un cuerpo u objeto, sino que también de la de una identidad construida en base a convenciones reduccionistas que, enfrentada al deterioro, se revela inconclusa dentro de constantes procesos de modificación: construcción y deconstrucción.
En esta ocasión, una obra cuya materialidad no provee de solidez ni asegura su permanencia, se concreta en la contingencia que el presente le depara, haciendo de ella más que una obra concluida, un proyecto que en un contexto dado, entrará en curso. Y es que la combinación de variables a priori contradictorias en la concepción y realización de la obra que aquí se presenta -tales como el retrato y el pan como materialidad-, conduce al cuestionamiento del único y real bastión de estabilidad que poseemos: nuestro cuerpo como certeza material (y se quisiera también espiritual) de existencia.
Un autorretrato hecho de pan supone la integración de las cualidades de dicho alimento a la imagen resultante, las que determinan a su vez la fabricación y el devenir de la obra. Tensionando el contacto con el medio que lo recibe, el pan horneado comprometerá la acción de terceros sobre la obra, que no sólo se enfrentarán a un material particular, sino que también a un soporte habilitado como alimento. Este proceso, llevará al retrato a internarse en el campo de irregularidades y fragilidad que alguna vez pretendió vencido, trayendo de regreso la posibilidad de una finitud prosaica. Adoptando las cualidades de dicho alimento, el retrato será afectado por el mismo proceso de transformación de su soporte, que, así como “nace” luego de una esmerada fabricación, se descompone y extingue conforme pasa el tiempo. Esta situación que en principio puede parecer un contrasentido, revela una disposición de resistencia frente a la operatividad básica del retrato que, en esta ocasión, no trascenderá ni menos conmemorará personaje ni logro alguno. Un cuerpo caduco que arrostra las pretenciones de afirmación individual o colectiva -que por ejemplo vemos materializarse en la práctica del monumento-, hace de ésta una imagen del todo efímera, incapaz de independizarse del proceso de extinción que le impone su naturaleza orgánica y que le lleva a encontrar plena significación en el contacto directo con su entorno. Así, lejos de sólo evocar, el retrato se convierte en un cuerpo con substancia, que no se completa sino dentro del proceso de transformación que le dicta su materialidad, trayendo al tapete la reflexión sobre la relevancia que los procesos tienen en obras que fundan su ideación, concreción, desarrollo y desenlace, en la experiencia tanto el autor como del espectador que entra en contacto con ellas.
Constanza Puente