CENTRO TEOLÓGICO MANUEL LARRAÍN
Este texto hace las veces de "carta de navegación" del Centro Teológico Manuel Larraín. Ha sido escrito para iluminar la actividad del centro y, al mismo tiempo, es producto de la discusión de sus miembros. Este documento quiere ser teología de una acción que, en este caso, ha consistido fundamentalmente en una conversación libre, informada y multidisciplinar entre hombres y mujeres de fe.
La teología en su esfuerzo por dar razón de la fe, ha de mediar los datos de la fe con la vida actual de los creyentes. Esta tarea de correlacionar el mensaje cristiano con la vida real tal como se va dando, de articular la experiencia cristiana fundamental con la experiencia de hoy, conlleva el doble trabajo de interpretar el presente a la luz de la fe y de interpretar el Evangelio y la Escritura desde la situación presente.
Tarea de todos los tiempos que el Concilio Vaticano II, al considerar la naturaleza y misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo, lleva a cabo con un discernimiento y una interpretación de la situación histórica en la que la Iglesia está inmersa y de la que forma parte. Esta operación, que da su contenido y método a Gaudium et Spes, consiste en "escrutar los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio" (GS, 4.). De esta manera la Iglesia conciliar ha querido hacer suyos y responder con la actualidad del mensaje del Evangelio a "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren" (GS, 1).
En nuestro continente tanto el magisterio como la teología latinoamericana asumen la perspectiva propugnada por el Concilio. Desde la conferencia episcopal de Medellín se da testimonio de una práctica episcopal y teológica en la que se intenta discernir con mirada pastoral la realidad de América Latina, y orientar los esfuerzos hacia una transformación que permita la liberación de los pobres y la evangelización de la cultura.
La interpretación teológica de la época se nutre de la teología académica, del recurso que esta hace a varias otras disciplinas humanistas y científicas, y a la sabiduría creyente de pastores y laicos. La interpretación teológica del presente, en consecuencia, además de una historia tiene una actualidad particular. Su objetivo es discernir los signos de la actuación presente de Dios en vista a sugerir las acciones humanas que con mayor seguridad debieran verificarla.
El Centro Teológico Manuel Larraín intenta favorecer y desarrollar este discernimiento teológico de los signos de la acción de Dios en nuestro contexto histórico. Sabe, por tanto, que su perspectiva es limitada en el tiempo y espacio a este país latinoamericano llamado Chile y a un grupo de personas que mayoritariamente se desempenan como académicos o son universitarios en general. La confesión de esta parcialidad tiene por objeto precisamente expresar la necesidad de una apertura, un contacto y un diálogo con una humanidad muchísimo más amplia y con la Iglesia universal.
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