De la mano de internet
y las tecnologías asociadas, han surgido nuevos medios
de comunicación que podrían hacer tambalear
la hegemonía del periodismo tradicional en su función
de dar cuenta de la realidad. Los ‘blogs’ y el
periodismo participativo permiten que cualquier ciudadano
con una mínima competencia pueda dar su testimonio
y mostrar su propia versión de la realidad. La ‘blogesfera’,
el ‘Periodismo 3.0’, la ‘Web 2.0’:
partes de un fenómeno creciente y vertiginoso en todo
el mundo, incluido Chile.
Jorge Domínguez Larraín | Vicepresidente
Ejecutivo del Movimiento Atina Chile,
Director Ejecutivo de la Fundación Mercator, Director
del proyecto de diarios ciudadanos en Chile.
No
se entiende el surgimiento del periodismo participativo
sin antes hacer una revisión de la implicancia que
ha tenido el boom de los blogs en la comunicación
y la formación de comunidades
online.
Antonio Fumero señala en «Un tutorial sobre
blogs. El abecé del universo blog»,1 que los
primeros blogs que existieron en la red fueron «What
is New Page», del National Center for Supercomputing
Applications, en 1993, y «Links from the underground»,
de Justin Hall, en 1994 (que hoy está en receso,
como se puede leer en www.links.net).
Sin embargo, existe acuerdo entre un conjunto
de pensadores de la llamada blogesfera que la explosión
de los blogs como fenómeno social tiene que ver
con hitos mundiales como la guerra de Irak, los atentados
del 11 de
marzo de 2004 en España y las bombas del 7 de julio
de 2005 en Londres, entre otros momentos de tensión
mundial. Entonces, miles de ciudadanos dejaron por un momento
de ver la televisión, escuchar la radio y leer los
periódicos, y decidieron mostrar, a través
de sus propias páginas en internet, la realidad que
ellos mismos palpaban. Era una revolución
naciente, donde ellos fueron la fuente, ellos construyeron
las noticias y reflexiones, ellos generaron una realidad
divergente de las versiones oficiales, más rápida
y dinámica que ningún otro medio, con una permanente
retroalimentación de otros miles de blogueros de diversas
latitudes.
El término «weblog» fue usado por primera
vez en el blog «Robot Wisdom», de Jorn Barger,
en diciembre de 1997 (www.robotwisdom.com). Este concepto
da cuenta de un sitio web pero con importantes diferencias
respecto a los que tradicionalmente conocíamos. Veamos
algunos de sus elementos constitutivos:
1. Acceso
gratis, fácil y con memoria.
Para muchos de nosotros, tener un sitio web parecía
algo de alto costo y de casi imposible mantención
técnica. Había que contratar a un experto
en computación para agregarle contenidos al sitio
y, además, pagar una suma de dinero por hospedaje,
diseño gráfico, etc.
Hoy eso cambió, en gran medida porque la memoria
se ha convertido en un bien casi gratuito. Basta recordar
la cantidad de memoria
de que se disponía hace cinco años cuando
se accedía a una casilla de mail; actualmente, en
cambio, Gmail ofrece 2.687 megabytes. Eso hace posible
que empresas como Blogger, por ejemplo, ofrezcan un sitio
personal, con diseño a elección, sin ningún
costo y que se puede crear en sólo tres pasos. En
definitiva, es un sitio web gratuito para cualquier persona
con mínimas competencias computacionales.
Obteniendo este sitio web, se puede publicar
un artículo,
una noticia, una columna o una entrevista. Los blogs se
caracterizan porque una persona puede insertar ahí libremente
cuantos artículos (o posts) desee, y su grado de
dificultad técnica ya prácticamente no existe. 2. Los ‘links’: referencias directas. Los links
(o hipervínculos) son quizás uno de los aspectos
más sustantivos de los blogs, pues permiten vincular
un texto (o una imagen) con otro sitio web al que se quiere
referenciar. Esto implica una nueva forma de expresión
y narración, donde lo que se comunica no está limitado
a las palabras sino a la referencia de otros autores
o fuentes, que se transforman en una parte esencial de
la narración.
3. Comentar:
generar pensamiento común. Así como
los links, los comentarios forman parte de la naturaleza
de los blogs. En cada artículo el lector puede realizar
comentarios, entregar su opinión, formular preguntas,
aventurar reflexiones.
Esto, desde mi óptica, también genera una revolución
en la lógica tradicional de los medios,
ya que el artículo se vuelve conversacional, edificando
algo que puede tomar caminos que el autor jamás imaginó.
Así, el texto se convierte
en una provocación que invita a construir pensamiento
junto a muchos otros.
4. Inmediatamente
preciso. Los blogs destacan
la temporalidad y quién ha escrito. Por ejemplo,
en el mío aparece: «Publicado a las 11.00 am,
05,01,06, por Jorge Domínguez». Esto trae consigo
un acento temporal que puede resultar muy útil y preciso: «Domínguez
lo publicó antes que El Mercurio»; «Esta
persona publicó cinco artículos el día
de ayer»; «¿Qué pensaba Domínguez
hace cinco meses acerca de los blogs?»
5. Realidad
en primera persona. Los blogs
también
se caracterizan porque son escritos por alguien. No hay un «ente
objetivo» que muestra fenómenos,
sino una persona que desde su punto de vista da cuenta de
la realidad que observa. Las opiniones de ese escritor pueden
ser valiosas y apetecidas por el lector. La tercera persona
empieza
a cambiar por un «yo me dí cuenta»; «ocurrió
tal hecho» se vuelve «observé tal hecho».
6. Un
propósito, el valor. Si bien
no hay reglas en esto, por lo general los blogs, explícita
o implícitamente,
revelan un propósito general del autor. En muchos
de los que constituyen un conjunto de anécdotas
dispersas tienden a decaer las visitas, pues el elemento
fundamental de un buen blog es cuánto valor agrega
al lector. Ahí se debate posiblemente
el éxito o fracaso de estos medios.
7. Estadísticas propias. Aunque la posibilidad de
contar las visitas a un sitio web existía antes
del crecimiento de los blogs, podemos pensar que esta revolución
estadística ha permitido responder nuevas preguntas: ¿quién
me lee?, ¿de dónde lo hacen?, ¿cuánto
tiempo se queda cada persona en mi blog?, ¿cuántas
personas me visitan?, ¿cuántos comentarios
he recibido? De alguna manera, el tráfico es poder.
Por lo mismo, las estadísticas y las referencias
se han convertido en los principales indicadores de importancia
de los weblog. Estas estadísticas son también
gratuitas.
La
democratización del proceso comunicativo
La oferta, entonces, es muy atractiva. Puedo
tener un medio propio, puedo publicar cuantas veces quiera,
me pueden ver desde cualquier parte del mundo, y gratuitamente.
Los
blogs dieron un salto abrumador en 2005. En marzo de ese
año, el principal buscador
de blogs del mundo (www.technorati.com) encontraba cinco
millones de blogs; en enero del 2006, ya había 25
millones. Se calcula que esta cantidad se duplica cada
cinco meses. En enero del 2006, se estimaba que se generaban
75
mil blogs cada día en el mundo.
Es decir, estamos
frente a un fenómeno de acceso y
democratización comunicativa sin precedentes. Millones
de personas comienzan a tener un medio de expresión
e identidad, generando comunidades y «ecologías
de pensamiento colectivo» que no están presentes
necesariamente en los flujos comunicativos tradicionales.
Aún más, algunas de esas comunidades
también empiezan a transformarse en organizaciones
activistas en ámbitos relacionados
con sus fines y propósitos. Sin importar fronteras,
las personas se encuentran en la red, se conocen, vislumbran
sintonías, construyen confianzas, reflexionan y
diseñan
acciones de influencia social.
Esto podría ser la
fase primaria de una reorganización
comunicativa social que reordenaría los flujos de
poder tradicional que tenemos en nuestras culturas. No
se requiere ser muy listo para percatarse de los cambios
que
traería consigo esta revolución para la política,
la educación, el mundo productivo, los medios y,
sin lugar a dudas, la sociedad en su conjunto.
Esto implica
que la gente o los ciudadanos comunes y corrientes pasarían
de ser sólo consumidores a creadores
de discurso, conversación
y acción. La acostumbrada queja de que la gente no
tiene «posibilidades de voz» comienza a ser menos
aceptable, porque ahora, con sólo acceder a un computador
y a una conexión de internet, aquella persona puede
tener, de manera gratuita, un medio dirigido por él,
con audio, video, fotografía, texto, etc. (ver recuadro «La
Web 2.0, recargada»). Y, con esto, la posibilidad directa
de construir redes y comunidades locales y globales de interacción
sin el más mínimo control de ninguna entidad.
El
periodismo participativo
Como hemos visto, este agresivo crecimiento de los blogs
ha empezado a generar un tipo de periodismo alternativo
al que tradicionalmente
estábamos acostumbrados a observar y utilizar.
Nicholas
Negroponte, en Ser digital, sostenía:
«
La información antiguamente nos llegaba mediante átomos
(periódicos, revistas, libros). La llegada del Bit,
que es más pequeño que el ADN y viaja a la
velocidad de la luz, va a revolucionar el mundo.» Según
Negroponte, esta revolución de las tecnologías
iba a dar paso a que la gente tuviera algo así como «el
diario mío» («The Daily Me»).
Posiblemente, aquella presunción de Negroponte fue
recibida con incredulidad y/o molestia por los propietarios
y empleados de las compañías de medios tradicionales.
Pero debemos
aceptar que tal visión no ha sido tan errada.
En
julio de 2003, Shayne Bowman y Chris Willis publicaron
el estudio «We Media», texto pionero en dar
pistas del fenómeno que estaba ocurriendo con la
nueva forma de información. En la parte inicial
de su estudio, mencionan los siguientes fenómenos:
•
Durante el atentado del 11 de septiembre del 2001, se registró en
EE.UU. el más alto tráfico en los sitios
tradicionales de la web. Muchos de ellos se saturaron,
y la gente, ante la aterradora situación,
comenzó a utilizar weblogs, foros y el correo electrónico
para saber qué estaba ocurriendo.
•
Durante los primeros días de la guerra de Irak, «Pew
Internet Report» encontró que el 17% de los
ciudadanos estadounidenses conectados
en línea utilizaron internet como el medio principal
para informarse de lo que estaba sucediendo. El 4% lo hacía
vía weblog.
•
El Dallas Morning y la Nasa, inmediatamente después
del desastre del Columbia, le pidieron a la población
fotos y relatos testimoniales que pudieran dar pistas de
las causas de la desintegración
de la nave.
•
Antes de la guerra de Irak, la BBC supo que no podría
desplegar los fotógrafos necesarios para cubrir
las manifestaciones de millones de ciudadanos en contra
de los ataques. BBC News les pidió a sus lectores
que enviaran imágenes para publicarlas.
Los medios tradicionales ya no podían
apartarse de una realidad que cada vez se hacía
más evidente. De esta forma, en febrero de 2000
nace en Corea el diario más emblemático del
periodismo ciudadano o participativo: Oh My News3 surge
bajo la premisa de que cada ciudadano
puede ser un reportero. Por lo tanto, da la posibilidad
a cualquiera para que se registre en el sitio y envíe
noticias. Hoy, Oh My News ya tiene treinta mil corresponsales
ciudadanos y un equipo de 40 periodistas, que editan los
contenidos
y luego los publican en los dos periódicos (en coreano
y en inglés). Tal ha sido el éxito de Oh
My News, que recibe más de catorce millones de visitas
al día y, según The New York Times, fue el
medio clave para la elección como presidente
de Roh Moo Hyun en Corea del Sur.
El periodismo participativo
quiebra aquel paradigma de que los únicos que pueden
ofrecer noticias son los medios tradicionales. Joseph D.
Lasica, veterano periodista
y experto en el impacto de las nuevas tecnologías,
en «Blogging
as a form of journalist» describe a los weblog como «un
movimiento de la calle que puede sembrar la semilla para
nuevas formas de periodismo, discurso público, interactividad
y comunidad on line».
Con estas posibilidades y el
creciente acceso del ciudadano común a internet
y a banda ancha,
las masas empiezan a experimentar con el inexplorado uso
que le pueden dar a las nuevas tecnologías. Tíscar
Lara, en «Weblog y periodismo
participativo», señala: «Con el cambio
introducido por internet y las redes digitales, los medios
de comunicación ya no pueden actuar como gatekeepers,
privilegiados de información, sino que tienen que
asumir que los ciudadanos disponen de medios con los que
acceder a las fuentes y participar en los procesos de comunicación.
Si la política y los medios de comunicación
permanecen de espaldas a este fenómeno, habrán
perdido su razón de ser en la sociedad y surgirán
comunidades que se los harán saber, a golpe de mensajes
a móviles, weblogs, foros, chats u otro medio que
exista a su alcance».
Periodismo
3.0
Dan Gilmore, periodista y pionero en el periodismo
participativo, tiene una frase típica de esta manifestación: «Mis
lectores saben más que yo». Esto revela un
profundo cambio en la generación de contenidos:
pasamos a un espacio donde el lector no es un mero consumidor
de noticias, sino también productor. Esto es lo que
se ha dado en llamar «Periodismo 3.0».
El periodista español Juan Varela nos aproxima a
una definición: «Se llama así a la
socialización de la información periodística
conseguida gracias a las herramientas digitales».
Paso a paso, podríamos decir que el «Periodismo
1.0» traspasa el contenido de los medios tradicionales
a la red. Luego, el «Periodismo 2.0» es la
creación de contenidos en y para la red, con características
de hipertextualidad,
herramientas multimediales e interactividad.
El «Periodismo 3.0» es la socialización
de la información a través de una conversación
virtual, donde los participantes intervienen en el propio
mensaje.
La diferencia fundamental entre la primera
versión
y la que estamos viviendo hoy es la concepción tradicional
de la objetividad. Dado que los reporteros son parte de
la noticia, la naturaleza subjetiva es parte central de
este tipo de periodismo. La tercera persona cambia drásticamente
por una primera persona; el «yo» está presente
en el relato, como un protagonista de los hechos. Además,
este periodismo permite que los ciudadanos sean generadores
de noticias,
como así también participantes posteriores
de ellas a través de los comentarios.
En el oficio
del periodismo clásico, existe la tradición
de definir: «esto es noticia y esto no lo es».
Pero el periodismo ciudadano hace noticia de lo que el
periodismo clásico jamás cubriría,
pues revela auténticos intereses ciudadanos que
pueden resultar ínfimos para la concepción
tradicional.
La velocidad de este periodismo es por
lo general más
rápida que la tradicional. Primero, porque al tener
gran número de corresponsales se pueden cubrir hechos
geográficamente muy dispersos; y segundo, porque
el protocolo de edición es más veloz que
el tradicional: basta con un computador conectado a internet
para producir la noticia. Además, si los medios
del «Periodismo 3.0» tienen línea editorial,
es por lo general más diversa que la de un medio
clásico.
La ‘Web
2.0’, recargada
El trasfondo de la revolución
que implican los blogs y el periodismo participativo
es de eminente carácter social. Verlo según
la concepción tecnológica (bites y
procesadores)
produce una evidente miopía sobre el fenómeno.
Los blogs han traído consigo un entendimiento
disruptivo
de la comunicación y las relaciones en internet.
Sus nuevos exponentes forman parte de lo que se ha
llamado la «Web 2.0». A continuación,
algunos de sus hitos:
» Wikipedia: es la enciclopedia
más grande del
mundo. Posee versiones en 130 idiomas, incluidas
varias lenguas de pueblos originarios. Sólo
en español cuenta con unos 90 mil artículos.
Se fundó en 2001, por el norteamericano
Jimmy Wales. Wikipedia funciona en internet y es
gratuita para cualquier persona. Pero lo más
singular de su aparición y crecimiento es
que la construcción de sus contenidos es de índole
colectiva y dinámica: colectiva, pues cientos
de miles de personas han colaborado en la creación
de los artículos; dinámica, pues su
elaboración no tiene un hito de término,
y todos los días individuos con ciertas atribuciones
pueden editar o crear nuevas entradas. Los detractores
de este proyecto han cuestionado
la fidelidad de sus contenidos. No obstante, en varios
países se han realizado estudios comparativos
entre enciclopedias tradicionales y la Wikipedia.
El más reciente es el de la prestigiosa publicación
inglesa Nature,
que analizó 40 artículos de ciencias
de la Enciclopedia
Británica y 40 de Wikipedia. El resultado:
tres errores para la Británica y cuatro para
Wikipedia.
» RSS: Tradicionalmente,
hemos aprendido la práctica
de acceder a un sitio web al «abrir una página».
No obstante, la abrumadora cantidad de sitios y blogs,
y la agilidad con que aparecen nuevas publicaciones,
hace muy complejo seguir de manera permanente los
sitios que nos interesan. Parte de la revolución
de los blogs o de la «Web 2.0» tiene que
ver con el surgimiento de los RSS (Really Simple Syndication),
cuyo primer exponente fue Netscape el año 2000.
El RSS cambia la forma de acceder y organizar la lectura
e interacción con los sitios web, pues un lector
puede –de forma gratuita, en la inmensa mayoría
de los casos– suscribirse a un blog, a un diario,
a un archivo de audio, entre otros. Estas subscripciones
se organizan desde un sitio personalizado (como una cuenta
de correo electrónico), donde la persona va agregando
los sitios a los que se ha inscrito. El programa actualiza
automáticamente
los contenidos, y guarda todo en archivos, de modo que
el lector del RSS no pierda nada. Esto permite, de una
forma simple, leer a nuestro gusto una gran cantidad
de contenidos. Una espectacular innovación.
» ‘Podcast’ y ‘vlog’: Hay
una gran variedad de servicios gratuitos y de gran calidad
en
la red, que permiten incluir videos y audios en los blogs.
Posiblemente, la práctica del podcast sea la más
utilizada actualmente. Ésta consiste en grabar
archivos de audio a través de algún computador,
celular o grabadora digital, y subirla a uno de los servicios
de hospedaje de modo que éste se vincule con el
blog. De esta manera, cualquiera de sus visitantes puede
acceder al archivo de audio cuando quiera.
Por su parte, los vlog o video blog operan, hasta el
momento, de forma muy similar a los archivos de audio.
Así, se graban, suben y vinculan al blog propietario,
para que el visitante pueda ver esas imágenes.
Estas innovaciones permiten hablar ya no sólo
de una bitácora de texto e imagen, sino de un
sitio web que permite tener audio y vídeo; es
decir, una página que puede ser, a la vez, radio
y canal de televisión.
» ‘Fotoblog’: también conocido
como fotolog, es un blog cuyo contenido central son fotografías,
pero que contiene todos aquellos aspectos que hemos señalado
como constitutivos de los blogs tradicionales. Probablemente,
el exponente más importante de esta nueva práctica
social sea la compañía Flickr, recientemente
comprada por Yahoo. Flikr permite subir, organizar y
mostrar selectivamente fotografías. La concepción
de la empresa es instalar la práctica de compartir
y «participar» de las fotografías
que un autor determinado sube a este servicio gratuito.
‘El
Morrocotudo’, pionero
A diferencia de lo que pasa en
muchos otros ámbitos, nuestro país
ya posee una importante
masa crítica de personas y comunidades que
están navegando el «tsunami de los blogs» con
bastante astucia y velocidad. El movimiento Atina
Chile posee el blog colectivo
más grande de Latinoamérica, en cuanto
a participantes, visitantes y referencias (www.atinachile.cl).
Atina Chile se ha encargado de educar a cientos de
personas acerca de las posibilidades de esta revolución
tecnológica y su aplicación social
para la educación, la productividad, la participación
ciudadana y la política, entre otros aspectos.
Desde
Atina Chile nació el primer diario participativo
en español, llamado El Morrocotudo (www.elmorrocotudo.cl).
Es un diario chileno on line de orientación
local, que nace en Arica, cuyo emblema geográfico
es El Morro.
Este diario salió al aire
en noviembre de 2005 y a la fecha posee 400 corresponsales
distribuidos
por Arica, diversas ciudades de Chile y numerosos
países.
Los periodistas son los propios
ciudadanos,
quienes recolectan, redactan y envían las
noticias. Éstas pueden incluir links y fotografías
tomadas por el mismo redactor, y basarse en diversas
fuentes, las cuales tienen que estar debidamente
acreditadas.
Tal como en Oh My News, una vez
que se envía
la noticia, pasa a una etapa de revisión por
parte de un equipo editorial. Éste determina
si el texto está en condiciones de ser publicado,
si necesita una revisión más profunda
o si hay que corroborar las fuentes.
Además,
este medio de comunicación
permite que los lectores comenten las noticias.
De esta manera, se puede completar la información
y recibir diferentes puntos de vista sobre un mismo
hecho.
El Morrocotudo se ha convertido,
de esta manera, en un ejemplo de cómo el «Periodismo
3.0» se puede hacer realidad sin más
herramientas que un computador con conexión
a internet y sin más ambiciones que la de
dar la oportunidad a los propios ciudadanos para
que elaboren su agenda noticiosa. Actualmente, hay
otros proyectos que pretenden replicar esta experiencia
en otras zonas del país.
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LEER
MÁS
» Bowman, Shayne y Willis,
Chris: We Media.
The Media Center, 2003. En http://www.hypergene.net/wemedia/weblog.php.
»
Berners-Lee, Tim: «Semantic Web Road Map», World Wide Web Comsortium,
1998.
En http://www.w3.org/DesignIssues/Semantic.html
»
Fumero, Antonio: «Un tutorial sobre blogs. El abecé del universo
blog», en Telos, n° 65 (segunda época), octubre-diciembre de
2005. En http://www.campusred.net/telos/articulocuaderno.asp?idArticulo=1&rev=65.
»
Lara, Tíscar: «Weblogs y periodismo participativo», 2004.
En http://www.pucrs.br/
famecos/iamcr/textos/lara.pdf.
»Lasica, Joseph D.: «Blogging as
a Form of Journalism», en
Online Journalism Review, 2001.
En http://www.jdlasica.com/articles/OJR-weblogs1.html.
»
Negroponte, Nicholas,
Ser digital, Ediciones B, Barcelona, 1995.
» Varela, Juan: «Blogs vs. MSN. Periodismo 3.0, la socialización
de
la información», en Telos,
n° 65 (segunda época),
octubre-diciembre de 2005.
En http://www.campusred.net/telos/articulocuaderno.asp?idarticulo=7&rev=65
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