Los sistemas de establecimiento de los cultivos hortícolas son variables, pudiéndose usar a menudo más de uno en una especie determinada. El tomate, por ejemplo, puede establecerse a partir de semillas (en siembra directa o en siembra de almácigo y posterior trasplante), de partes vegetativas (con estacas herbáceas y meristemas), e incluso de partes reproductivas (mediante el cultivo de anteras). Sin embargo, dependiendo de la tecnología disponible en cada país, en la práctica hay sistemas predominantes para cada una de las especies. En Chile, las hortalizas se establecen preferentemente según los sistemas descritos en el Cuadro que sigue.

 

PLANTACION
SIEMBRA (semillas)
(partes vegetativas) SIEMBRA DIRECTA ALMACIGO Y TRASPLANTE
Ajo (bulbillos)
Alcachofa (hijuelos)
Camote (raíz tuberosa)
Chalota (bulbillos)
Papa (tubérculos)
Pepino de fruta (estacas)
Raíz picante (raíces)
Ruibarbo (hijuelos)
Topinambur (tubérculos)
Acelga
Apio papa
Arveja
Betarraga
Cebollín
Ciboulette
Cilantro
Comelotodo
Chayote
Endivia
Espinaca
Haba
Hinojo
Lechuga
Melón
Nabo
Okra
Pastinaca
Pepino
Perejil
Poroto
Rábano
Rutabaga
Salsifi
Sandía
Zanahoria
Zapallito italiano
Zapallo
Ají
Alcachofa
Apio
Berenjena
Berro
Brócoli
Cebolla
Coliflor
Choclo
Espárrago
Lechuga
Pimiento
Puerro
Repollito de Bruselas
Repollo
Tomate