Guemil: El sistema visual que rediseña la gestión de emergencias
Esta iniciativa, liderada por el profesor de la Escuela de Diseño Rodrigo Ramírez, utiliza la iconografía y el trabajo comunitario para transformar la forma en que nos preparamos ante desastres. Desde su origen tras el 27F hasta su nueva versión de iconos, que amplía su alcance y mantiene el acceso abierto, Guemil se consolida como una herramienta que busca “cambiar el switch” hacia una cultura de prevención.
photo_camera En un país donde las situaciones de emergencia resultan frecuentes, el manejo de la información para que las personas puedan prepararse y prevenir, es una necesidad. Diseñar una información optimizada para la emergencia es hoy un desafío. (Fotografía gentileza Rodrigo Ramírez)
El 27 de febrero de 2010 marcó un punto de quiebre para Chile y también para Rodrigo Ramírez, académico de la Escuela de Diseño UC. Tras la crisis, surgió una pregunta fundamental: ¿cómo puede el diseño aportar de manera concreta a la gestión de desastres?.
Así, lo que comenzó como una necesidad de “hacer algo”, evolucionó rápidamente hacia algo más profundo: la gestión de la información y la comunicación visual del riesgo. Así nació el proyecto Guemil, una biblioteca de pictogramas de código abierto que busca ser un referente en la comunicación visual de emergencias.
Un nombre con raíces y sentido
El término “Guemil” no fue elegido al azar. Proviene del mapudungun ngümin o guemil, que se refiere a las grecas o figuras presentes en los tejidos mapuche. “Es un concepto muy bonito que literalmente se traduce como símbolo, pero que en el mundo mapuche tiene una interpretación profunda sobre cómo la materia se transforma”, explica el profesor Ramírez.
Esta carga poética y cultural, inspirada en trabajos de la lingüista Elisa Loncón, se trasladó a una herramienta técnica: un sistema visual capaz de comunicar instrucciones críticas —como seguir las señales para evacuar o identificar puntos de encuentro— a través de representaciones que sortean barreras idiomáticas o culturales.
De un "proyecto fallido" a una librería global
Curiosamente, Guemil surgió de lo que el académico describe como el “subproducto” de un proyecto que no prosperó inicialmente dentro del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), que buscaba repensar los mapas de evacuación por tsunami en 2015.
“El proyecto original no resultó, pero nos quedamos con esta serie de iconos que habíamos desarrollado”, recuerda el académico. En 2016, decidieron disponibilizar este material en una plataforma online para que cualquier persona u organización pudiera descargarlo y usarlo, con acceso libre.
Desde entonces, el proyecto ha ido tomando vida propia. Los iconos se han ido multiplicando, gracias al trabajo de estudiantes y académicos de la Escuela de Diseño, buscando responder a distintas situaciones, desde sismos, tsunamis e incendios, hasta un apagón eléctrico o una pandemia.
Así también, están clasificados en tres etapas, de acuerdo al momento de la emergencia: antes, durante y después, abordando tanto las acciones concretas que se deben realizar en los momentos críticos y posteriores, así como la educación y preparación previas.
También ha sido interesante el trabajo interdisciplinario. “Un chiste que suelo hacer cuando presento a nombre de Cigiden, es que digo: “bueno, ¿y qué hace un diseñador aquí aparte de hacer los PowerPoint? Yo te diría que es una relación bien rica. Para nosotros, una instancia que ha sido bien decisiva es cómo validamos la comunicación del riesgo. Nosotros proponemos un lenguaje gráfico en base a representaciones, por ejemplo, de un volcán, aunque un vulcanólogo te puede decir -y cito a Felipe Aguilera del instituto Milenio Ckelar- “es interesante la representación que hicieron de la explosión estromboliana (hacia arriba), pero en general los volcanes de los Andes erupcionan de distintas formas”, lo que nos llevó a explorar diversas representaciones. Así, diseño y ciencia se nutren, entregando propuestas más pertinentes, las que luego son testeadas por las propias comunidades”.
Diferencias sociales y culturales
Es claro que frente a una misma imagen, no todos entendemos o “leemos” lo mismo. Como relata Rodrigo Ramírez, “está la variable cultural y geográfica, pero también depende de cuánta familiaridad tienen las personas con el escenario. Por ejemplo, cuando hemos testeado iconos de sismo en Asia, recibimos respuestas muy diversas, las personas lo interpretaban como “vecinos ruidosos” o “club nocturno”; mientras que en Japón -un país altamente sísmico- la gente responde inmediatamente “sismo”. También hemos aprendido que hay distintas maneras de decirles a un mismo fenómeno, por ejemplo: sismo, terremoto, movimiento telúrico, etc. Emergen ciertas variaciones lingüísticas –interpretaciones de las imágenes en palabras– dependiendo del lugar de donde venimos”.
Es por esto que cada icono pasa por rondas de encuestas donde se les pregunta a las personas: “¿Qué representa este símbolo?”. Solo cuando se alcanzan al menos 200 respuestas, con un alto grado de interpretación correcta, el icono se considera validado para su uso masivo. Este enfoque iterativo ha permitido que Guemil no sea una biblioteca estática de símbolos, sino un sistema que se perfecciona constantemente con el input ciudadano.
Colaboración internacional
La relevancia de Guemil ha traspasado las fronteras. El proyecto forma parte del Design Network for Emergency Management y ha generado vínculos con distintas instituciones en Chile tales como el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), con quienes han aplicado la metodología de testeo para evaluar las interpretaciones ante riesgo de tsunami y amenaza volcánica.
Un ejemplo es la colaboración con el profesor Clinton Carlson de la Universidad de Notre Dame, con quien postularon en conjunto al fondo Luksic Foundation Grant, que apoyó el proyecto Design for Emergencies, el que consistió en desarrollar un toolkit o conjunto de herramientas para la gestión de comunitaria de emergencias. En esta instancia testeada en cinco países, se han realizado talleres participativos donde comunidades, autoridades locales y equipos de emergencia como bomberos, se sientan a la mesa para identificar prioridades y diseñar sus propias estrategias de resiliencia usando la iconografía Guemil. “El diseño aquí actúa como un facilitador de la conversación, permitiendo que las personas no solo expresen sus anhelos, sino que definan prioridades y conduzcan estrategias concretas”, afirma el profesor Ramírez.
Hacia un laboratorio de Diseño para la Gestión de Emergencias
Actualmente, el proyecto celebra la llegada de su versión 2.0 (o como el profesor la denomina, “Versión 20”), un set renovado de 115 iconos que integra aprendizajes de casi una década de testeo en escenarios tan diversos como incendios forestales, olas de calor o la gestión de emergencias con mascotas.
La versión 2.0 de Guemil incluye un set renovado de 115 iconos que pueden ser utilizados en diversos escenarios y momentos de la emergencia. (Imagen gentileza Rodrigo Gutiérrez)
El impacto de Guemil se ve en la diversidad de aplicaciones prácticas que van desde gráficas preventivas para el hogar, hasta kits de información para la gestión de voluntarios post emergencia. Sin embargo, la ambición del equipo —integrado por estudiantes en práctica y académicos de Diseño UC como José Allard, Patricia Manns, Felipe Cortez y Carola Zurob— es institucionalizar este conocimiento.
“Mi sueño es que la Escuela de Diseño cuente con un laboratorio formal para la gestión de emergencias”, confiesa Rodrigo Ramírez. Este espacio permitiría investigar no solo la comunicación visual, sino la experiencia completa antes, durante y después de una crisis: por ejemplo, desde cómo se gestiona la evacuación con mascotas o la experiencia en un albergue, hasta cómo se prepara una comunidad de personas mayores en un edificio.
Cambiar el “switch” ciudadano
Para el profesor Ramírez, el objetivo de Guemil es también cultural. En un país expuesto a amenazas naturales, el enfoque no puede ser solo de reacción ante el desastre inminente. “Necesitamos pasar a aproximaciones que enfaticen la preparación y la prevención”, afirma. Al entregar herramientas visuales claras y de acceso abierto, el sistema Guemil busca empoderar a ciudadanos y comunidades para que tomen un rol activo al gestionar la comunicación visual de emergencias.
En suma, en un país donde las situaciones de emergencia resultan frecuentes, el manejo de la información para que las personas puedan prepararse y prevenir, es una necesidad. Diseñar una información optimizada para la emergencia es hoy un desafío cuyo alcance es multidimensional. De ahí que el diseño -a través de proyectos como Guemil- se vuelve fundamental como herramienta pública para educar activamente la resiliencia.