Humedales urbanos: del reconocimiento legal a una protección efectiva
Los últimos temporales han vuelto a poner a prueba la capacidad de las ciudades para enfrentar eventos climáticos extremos. En este escenario, los humedales urbanos cumplen un rol que va más allá de la biodiversidad: actúan como “esponjas naturales”, absorbiendo agua y liberándola gradualmente, lo que ayuda a reducir el riesgo de inundaciones. “Es infraestructura verde que cumple el mismo rol que una obra de ingeniería, pero a menor costo de mantención y con beneficios adicionales (biodiversidad, turismo, calidad de vida) que un colector de aguas lluvia no entrega”, grafica Denis Kennedy, presidente de Fundación Kennedy, especializada en conservación de humedales.
La función de estos ecosistemas quedó demostrada en la Región de Los Ríos, donde los 197,61 milímetros de lluvia registrados en un solo día pusieron a prueba la resiliencia de las ciudades. En Valdivia, los humedales urbanos ocupan cerca del 16% de la superficie, y tuvieron un papel fundamental como sistemas naturales de amortiguación al absorber y retener grandes volúmenes de agua. Sin embargo, para que puedan seguir cumpliendo esta función y contribuir a la adaptación de las ciudades frente a eventos climáticos extremos, es fundamental protegerlos de las presiones del crecimiento urbano. (…)
Para Carolina Rojas, académica de la Universidad Católica e investigadora de Cedeus, la ley también representa un cambio significativo, ya que reconoce al humedal como un ecosistema y no como un terreno urbanizable. Según datos del Ministerio del Medio Ambiente, a marzo de 2026 existen 148 humedales urbanos declarados.
“Los humedales también han movilizado a las comunidades, los municipios y al Estado en torno a la necesidad de proteger y resguardar estos ecosistemas para las futuras generaciones”, indica Rojas. Además, la normativa introdujo cambios en la evaluación ambiental de proyectos que puedan afectar humedales protegidos. (…)
Pese a los avances, la implementación de la ley todavía enfrenta dificultades. Según Carolina Rojas, una de las principales brechas aparece después de la declaratoria: muchos municipios no cuentan con recursos suficientes para gestionar y proteger los humedales. “Entonces, todo lo que es la gestión del humedal, el monitoreo, la restauración y también la gobernanza termina siendo un desafío que es muy difícil de abordar”, apunta la investigadora de Cedeus. (…)
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