Estación Patagonia UC: Diez años haciendo ciencia en los confines de Chile
Ubicada en el corazón de Aysén, entre glaciares y bosques, esta estación de la Universidad se ha consolidado como un laboratorio natural clave para monitorear el cambio climático y la biodiversidad. En sus diez años -liderada por la Facultad de Historia, Geografía y Ciencia Política-, se ha convertido en una plataforma de investigación, formación y redes internacionales, abordando in situ los desafíos globales, y el impacto humano en los ecosistemas y las comunidades locales.
photo_camera La Estación Patagonia UC se encuentra en medio de un tupido bosque en Bahía Exploradores, en la Región de Aysén, en plena Patagonia. (Crédito fotográfico: Germán G. Gundermann)
En 2009, la Pontificia Universidad Católica de Chile recibió en concesión del Ministerio de Bienes Nacionales un predio de 5.014 hectáreas en Bahía Exploradores, enclavada en lo más profundo de la Región de Aysén. Para llegar desde Santiago, hay que recorrer casi 2 mil km, utilizando transporte aéreo, terrestre y marítimo. Esas condiciones son las que precisamente lo hacen un lugar privilegiado para la investigación sobre el cambio climático y los efectos que produce el ser humano en los ecosistemas desde distintas perspectivas, convirtiéndolo en un espacio interdisciplinario por excelencia.
En 2015, se convirtió en estación de la universidad propiamente tal. Gracias al esfuerzo mancomunado de académicos, estudiantes, profesionales y administrativos de distintas facultades y de la Dirección Superior -liderado por el Instituto de Geografía-, se logró habilitar un espacio de acogida para la investigación y la docencia, desafiando la distancia, un terreno agreste y las inclemencias de un clima lluvioso que da escasas treguas.
“Durante estos diez años, la Estación Patagonia UC ha sido construida desde el trabajo y la visión de investigadores y estudiantes, quienes han sostenido este proyecto como un espacio vivo de investigación, formación y vinculación con el territorio”, afirma María Angélica Fellenberg, vicerrectora de Investigación y Postgrado. Y agrega: “Centros como este son fundamentales para impulsar una investigación con impacto real, capaz de dialogar con los desafíos locales y contribuir al desarrollo territorial de manera sostenible. La ciencia que se genera aquí no solo produce conocimiento de excelencia, sino que también fortalece capacidades, vínculos y soluciones relevantes para las comunidades y el país”.
"La ciencia que se genera aquí no solo produce conocimiento de excelencia, sino que también fortalece capacidades, vínculos y soluciones relevantes para las comunidades y el país” - María Angélica Fellenberg, vicerrectora de Investigación y Postgrado.
Una plataforma para la investigación
La concesión se encuentra en el límite del Parque Nacional Laguna San Rafael y el Campo de Hielo Norte, al final de la ruta X-728 -a la que se accede desde la Carretera Austral- y que es conocida por su belleza escénica, con glaciares, montañas, lagos y una tupida vegetación de coigües, lengas y ñirres, entre otras especies nativas. El camino concluye en un muelle, desde el que hay que tomar una lancha o zodiac por las aguas glaciales y un paisaje que evoca esa sensación de encontrarse en lo más recóndito de la Patagonia, hasta llegar a la rivera norte del delta del río Exploradores.
Al desembarcar, una pasarela de madera de 500 m de largo anuncia que se ha llegado a la Estación Patagonia UC. El refugio está construido en tres niveles, cuenta con una plataforma para albergar domos y está habilitado con un sistema fotovoltaico para la generación de energía eléctrica, lo que permite recibir investigadores y estudiantes en condiciones que posibilitan sus trabajos de campo.
Como explica Alejandro Salazar, académico del Instituto de Geografía y director de la Estación Patagonia UC, esta “es una plataforma de investigación que permite el trabajo interdisciplinario y la docencia de excelencia en terreno. Su localización posibilita el levantamiento de información ambiental y territorial en un sistema de fiordos, bosques y ambientes marinos, donde es posible observar directamente procesos asociados a la interacción entre dinámicas naturales y actividades antrópicas en contextos de baja intervención”.
Es por esto, que la Estación se ha convertido en un punto de confluencia de investigadores y estudiantes de pre y postgrado, nacionales e internacionales, en distintas disciplinas. Ese ambiente resulta tremendamente virtuoso para generar nuevas preguntas de investigación, perspectivas y cruces interdisciplinarios.
Como cuenta Rodrigo de la Iglesia, profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas, la Estación “nos provee de una plataforma para observar cambios en la biodiversidad general asociada al aumento de actividad humana. La estación se encuentra en una ubicación que cada vez más está siendo utilizada por actividades humanas, no solo la acuicultura, también hay un tema asociado al turismo”. Y agrega que también es “un ambiente estupendo para la formación de estudiantes, no solo en habilidades de pensamiento crítico a la hora de preparar los proyectos, sino también el pensamiento práctico a la hora de ejecutar y tener que tomar decisiones, decisiones que a veces no son sencillas cuando estás trabajando en ambientes súper remotos, con climas o tiempos muy variables”.
En ámbitos de formación y docencia, se ha promovido la investigación desde el pregrado, incorporándose el concurso Investigación para Pregrado (IPRE), impulsado por la Dirección de Investigación, donde se fomenta la participación de estudiantes en proyectos de investigación en todas las áreas del conocimiento o de creación artística. Así como también ha sido una importante plataforma para estudiantes de postgrado, tanto magíster como doctorado.
Como cuenta el estudiante de Ingeniería Pedro Pablo Zavala: “El haber trabajado con la Estación Patagonia durante este año, ha ampliado significativamente mi perspectiva sobre cómo la computación, y las herramientas de ciencia de datos que he aprendido a lo largo de carrera, pueden integrarse de manera efectiva para generar valor en distintas disciplinas. Mi experiencia como investigador dentro del equipo ha sido altamente beneficiosa, tanto a nivel personal como profesional. Esta instancia me permitió ahondar mis conocimientos a través del trabajo interdisciplinario y fortalecer mis aprendizajes mediante su aplicación práctica. Valoro profundamente el tiempo que he formado parte del equipo, ya que ha reforzado mi decisión y mi motivación por continuar desarrollándome en el ámbito de la gestión de datos.”
Por su parte, la directora de Investigación UC, María Elena Boisier, subraya: “la Estación Patagonia UC se ha consolidado como una plataforma estratégica para la investigación interdisciplinaria y el monitoreo ambiental de largo plazo en uno de los territorios más relevantes y frágiles del país. Como parte de la Red de Centros y Estaciones Regionales UC, impulsada desde la Dirección de Investigación, su labor ha permitido generar conocimiento científico situado y de alto valor sobre los ecosistemas australes. Es un motivo de profundo orgullo seguir fortaleciendo esta red y el compromiso científico que representa, aportando evidencia clave para comprender los efectos del cambio global y proyectar investigación de excelencia desde la Patagonia”.
Líneas de investigación
Actualmente, cuatro son las líneas de investigación que se desarrollan en la Estación. La primera es “Dinámicas territoriales, ambientales y herencias”, la que se enfoca en el estudio de cómo los procesos sociales y las actividades humanas interactúan con el medio ambiente, analizando aspectos como la historia ambiental, el uso del suelo, el turismo sustentable, las actividades productivas y la gobernanza territorial.
El segundo eje, “Cambio ambiental, global y glaciología”, busca comprender los cambios históricos que han ocurrido en los ecosistemas de la Patagonia, lo que permite evaluar cómo las dinámicas naturales y los factores humanos han influido en estos entornos a lo largo del tiempo. Abarca diversas áreas de estudio que incluyen la ecología de los medios marinos y terrestres, la geomorfología, glaciología, climatología, paleoecología, paleoclimatología y dendrocronología, entre otros campos relacionados.
El tercero, “Dinámicas de la biodiversidad y perturbaciones”, se centra en estudiar los cambios y adaptaciones que ocurren en las comunidades de microorganismos, artrópodos y otros organismos frente a perturbaciones ambientales en diversos ecosistemas, tanto marinos como terrestres.
Dentro de esta temática, por ejemplo, se enmarca el trabajo del profesor Rodrigo de la Iglesia. “Generamos una base de datos de información de línea de base, tanto de parámetros físico-químicos de la columna de agua, en los fiordos aledaños a la Estación, como de perfiles de microorganismos desde el punto de vista de su diversidad biológica y de su abundancia”, explica. También ha estudiado el efecto más directo de las actividades humanas, asociado al desbalance de nutrientes y presencia de resistencia antibiótica vinculado a la salmonicultura.
La última línea de investigación es “Perspectiva BioSocioCultural: Biodiversidad y Género”, la que busca analizar cómo las variables de género impactan la producción de conocimiento científico en el contexto de la crisis climática y los ecosistemas. Como detalla Claudia Matus, directora del Centro de Justicia Educacional e investigadora de la Estación Patagonia UC: “Desde el género como lente epistemológico, exploro qué supuestos influyen en lo que se observa, cómo se clasifica y qué se considera evidencia, y cómo esas decisiones locales luego se proyectan a bases de datos globales. La pregunta central es: ¿qué consecuencias tiene para el conocimiento ambiental que los datos se generen en contextos tan situados y exigentes?”.
Red global
Un hito internacional para la Estación Patagonia UC ha sido su vinculación con el Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS, Francia) a través del Instituto Nacional de Ecología y Medio Ambiente (INEE), a través de proyectos interdisciplinarios que estudian ecosistemas australes, cambio climático y dinámicas socio-ambientales.
En 2018, la Estación Patagonia UC se convirtió en el primer miembro latinoamericano del Laboratorio de Excelencia (LabEx), DRIIHM (Dispositif de Recherche Interdisciplinaire sur les Interactions Hommes-Milieux) del INEE–CNRS (Francia), integrando la Red de Observatorios Hombre-Medio (OHM), con la creación conjunta del Observatorio Humano-Medio Internacional Patagonia - Bahía Exploradores (OHMi), para estudiar la interacción entre seres humanos y el medio ambiente, aportando y accediendo a una plataforma de datos global.
Esta vinculación ha permitido integrarse a una red de investigación internacional, participando en actividades de la red, recibiendo investigadores y postulando a proyectos globales, lo que ha posibilitado ofrecer proyectos con oportunidades de financiamiento para los académicos y estudiantes UC.
Como subraya Julien Cucherousset, investigador de CNRS y del Centro para la Investigación en Biodiversidad y Medioambiente (CRBE), de la Universidad de Toulouse, “nuestra colaboración con la Estación Patagonia UC ofrece una oportunidad única para desarrollar una investigación interdisciplinaria e internacional. Forma parte de nuestros estudios sobre las interacciones entre el ser humano y el medio ambiente dentro de los observatorios de ambientes humanos (OHMi Patagonia-Bahía Exploradores). La ubicación remota del área de estudio y de la Estación Patagonia UC se asocia con ecosistemas terrestres, marinos y de agua dulce únicos, así como con altos niveles de conservación ecológica. Recientemente, se han producido rápidos cambios, con el desarrollo de una vía de comunicación que ha provocado la aceleración, intensificación y expansión espacial del turismo y la economía productiva en la zona. Comprender las consecuencias socioecológicas de estos cambios es crucial”.
Inserta en la comunidad
A pesar de su condición remota, la Estación Patagonia UC ha buscado tempranamente establecer vínculos con su vecino más cercano: Puerto Río Tranquilo, una pequeña localidad de unos 500 habitantes ubicada a orillas del Lago General Carrera.
“Su aporte no se limita exclusivamente a la investigación del territorio”, afirma Raquel Godoy, enlace local de la Estación Patagonia UC. “Existe un compromiso permanente con las personas y sus niñeces, promoviendo acciones que fortalezcan el vínculo entre ciencia y comunidad. En colaboración con Biblioteca Escolar Futuro UC, el Centro de Justicia Educacional UC, Instituto de Astrofísica e investigadores, se ha contribuido a las comunidades educativas aledañas, con bibliotecas, talleres para profesores y estudiantes, y diversas instancias que buscan acercar el conocimiento científico a las personas, ampliando oportunidades educativas y culturales en la zona”, sostiene.
Logros, desafíos y proyecciones
“El aniversario número 10 de la Estación Patagonia UC, albergada por el Instituto de Geografía, es especialmente significativo para nuestra facultad”, afirma Valeria Palanza, decana de la Facultad de Historia, Geografía y Ciencia Política. Y agrega: “Pone de relieve el esfuerzo realizado para extender el alcance de nuestra investigación a los extremos más remotos de Chile. La estación nos permite vincularnos, desde la Patagonia chilena, con agendas de investigación y docencia interdisciplinarias y globales, permitiendo la llegada a esas latitudes de investigadores de todo el mundo. Es notable el trabajo que ha realizado el profesor Salazar, director de la Estación, quien no sólo estuvo en los orígenes de la Estación Patagonia, sino que también la ha promovido a la próxima etapa de su desarrollo, en red con las demás estaciones de la UC, y en conexión con estaciones ubicadas a lo largo de las Américas y con Francia a través del CNRS”.
Por su parte, Alejandro Salazar destaca que “la Estación ha operado como un espacio para el desarrollo de investigación, formación, docencia y monitoreo ambiental, articulando equipos de distintas facultades y líneas de trabajo. Se ha avanzado en la generación de registros ambientales de largo plazo, en el desarrollo de experiencias formativas en terreno para estudiantes de pregrado y posgrado, y en la consolidación de redes de cooperación científica a nivel nacional e internacional".
En los últimos años, se ha promovido especialmente el desarrollo de proyectos FONDECYT y colaboraciones internacionales. Se ha fortalecido la alianza con el INEE–CNRS para abordar desafíos ambientales y sociales de los ecosistemas australes, y se está implementando un sistema integrado de gestión de datos de monitoreo de largo plazo, con el apoyo de la Iniciativa de Ciencia de Datos (IMC UC).
Un reto son las transformaciones, tanto locales como a nivel global. Como menciona Julien Cucherousset, “los cambios sociales y ambientales se están acelerando a nivel mundial, especialmente en las zonas más septentrionales y meridionales del planeta. Bahía Exploradores y la Estación Patagonia UC se enfrentarán a dinámicas desafiantes en el futuro cercano, y evaluar las respuestas de estos sistemas socioecológicos requerirá monitoreo ambiental a largo plazo, investigación innovadora e infraestructura asociada. Esperamos continuar estas investigaciones con la Estación Patagonia UC para brindar una evaluación a largo plazo de las consecuencias de estos cambios”.
El profesor Salazar concluye que “el desafío hacia adelante es asegurar una operación estable, con infraestructura de bajo impacto y sistemas autónomos que permitan mantener una presencia científica permanente en la zona. Esto incluye fortalecer el monitoreo ambiental continuo, interoperable con redes globales, y ampliar la oferta académica en terreno, de modo que la Estación pueda sostener información relevante para la investigación interdisciplinaria y la comprensión de los sistemas naturales del sur de Chile”.
De esta forma, la Estación Patagonia UC se constituye como un laboratorio natural para el estudio del cambio climático y la biodiversidad. Su foco está puesto en fortalecer vínculos con las comunidades locales, universidades y redes internacionales, consolidando así la investigación de largo plazo en una de las zonas más remotas de Chile y el planeta.