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Vicerrectoría Académica

Experta norteamericana promueve aspectos formativos para abordar integridad académica


En una conferencia organizada por la Vicerrectoría Académica, Tricia Bertram Gallant, profesora canadiense de la Universidad de California de San Diego, explicó que más que centrarse en políticas punitivas frente a conductas como el plagio y la copia, es importante resaltar la enseñanza y comunicación de comportamientos éticos y honestos.

photo_camera Bertram sostuvo que resulta crucial promover un modelo formativo, que junto con crear los espacios para la integridad académica en la sala de clases también comunique sobre sus características. Foto: César Cortés

¿Cómo fomentamos la integridad académica en la sala de clases? Esa fue la interrogante que abordó la experta canadiense y profesora de la Universidad de California de San Diego, Tricia Bertram Gallant en una conferencia organizada por la Dirección Académica de Docencia de la Vicerrectoría Académica, que se realizó en el Centro de Innovación UC. 

Durante su exposición, la Dra. Bertram, quien dirige la Oficina de Integridad Académica del plantel estadounidense, explicó que el enfoque punitivo frente a conductas como el plagio y la copia ha sido poco efectivo para revertir estos comportamientos. “Esta perspectiva tiende a asumir que los estudiantes son incorregibles, asimismo las amenazas de castigo parecen muchas veces poco creíbles y también los alumnos suelen ser hábiles en descubrir nuevas fórmulas para burlar los controles”, afirmó. Por otro lado, este enfoque suele también incrementar la tensión entre profesores y estudiantes, provocando un evidente distanciamiento y malestar entre los integrantes del aula.

¿Qué hacer entonces frente a este tipo de conductas que perjudican el proceso de aprendizaje de los alumnos? Tricia Bertram sostuvo que resulta crucial promover un modelo formativo, que junto con crear los espacios para la integridad académica en la sala de clases también comunique sobre sus características. “A través del aprendizaje activo, la discusión y el análisis de casos de conductas inadecuadas, podemos enseñarles a los estudiantes sobre la integridad académica y cómo aprender del error”, explicó.

Asimismo, resulta importante trabajar estos aspectos con los docentes, en reuniones personalizadas, en las que se abordan las estrategias que se pueden implementar en el proceso de aprendizaje. “Para enseñar sobre integridad académica es importante también el ejemplo que entreguen los profesores, como por ejemplo citar correctamente a las fuentes, corregir las pruebas y trabajos en un tiempo adecuado, asistir a las clases y respetar la personalidad y el pensamiento de los alumnos”, agregó.

“A través del aprendizaje activo, la discusión y el análisis de casos de conductas inadecuadas, podemos enseñarles a los estudiantes sobre la integridad académica y cómo aprender del error”, explicó la Dra. Tricia Bertram Gallant, directora de la Oficina de Integridad Académica de la Universidad de California de San Diego. 

Gonzalo Pizarro, director de la Dirección Académica de Docencia y uno de los encargados de implementar la política de integridad académica al interior de la UC, valoró positivamente la experiencia desarrollada por la Universidad de California de San Diego en este ámbito y también destacó la posibilidad de adoptar algunas de las buenas prácticas que han ejecutado en dicho plantel. “Justamente la política que estamos desarrollando en la UC busca enfatizar la dimensión formativa”, afirmó.

Agregó que la enseñanza de una conducta íntegra en la universidad es crucial para que los alumnos, una vez que ingresen al mercado de trabajo, también mantengan un comportamiento correcto. “Está demostrado en la literatura sobre integridad académica, que aquellos estudiantes que hacen trampa en la universidad, posteriormente replican esas conductas en el mundo del trabajo. Por eso resulta importante cambiar estas actitudes y prevenir anticipadamente”, concluyó Gonzalo Pizarro.

“Está demostrado en la literatura sobre integridad académica, que aquellos estudiantes que hacen trampa en la universidad, posteriormente replican esas conductas en el mundo del trabajo. Por eso resulta importante cambiar estas actitudes y prevenir anticipadamente”, concluyó Gonzalo Pizarro, director de la Dirección Académica de Docencia en la UC.


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