Instituto de Éticas Aplicadas UC ha impactado en la formación de más de 5.500 estudiantes
En sus cuatro años de vida, el Instituto ha buscado aportar al desarrollo del discernimiento ético mediante la docencia, la investigación y el vínculo con la comunidad. Actualmente, cuenta con un magíster y cursos de pregrado y postgrado en distintas carreras. “Nuestro propósito es aportar a instalar una cultura ética y de integridad tanto en nuestra universidad como en el país”, destaca Juan Larraín, director del instituto.
photo_camera Actualmente el Instituto de Éticas Aplicadas cuenta con 13 docentes. (Fotografía gentileza IEA)
Más de 5.500 estudiantes de pre y postgrado, 13 docentes, 70 cursos, un magíster, además de investigaciones y publicaciones, son parte del balance de los primeros cuatro años del Instituto de Éticas Aplicadas (IEA).
El instituto se creó el 9 de mayo de 2022 con un equipo compuesto por su director, Juan Larraín, y cuatro académicos, con el fin de “aportar al desarrollo de un hábito de discernimiento ético en personas e instituciones mediante la docencia de pre y postgrado, la investigación interdisciplinaria y el vínculo con la comunidad”.
En estos años, no solo ha crecido el cuerpo académico del IEA —que hoy cuenta con 13 docentes—, sino también su trabajo en investigación, publicaciones y vinculación con el medio.
“En el Instituto de Éticas Aplicadas tenemos como propósito aportar a instalar una cultura ética y de integridad tanto en nuestra universidad como en el país. Para ello, formamos anualmente a más de dos mil estudiantes de pregrado, tenemos un Magíster en Éticas Aplicadas y dictamos un taller a todos los estudiantes de doctorado de la UC”, destaca Juan Larraín, director del IEA.
“Además, nuestros profesores realizan investigación de excelencia e interdisciplinaria en temas contingentes y de gran relevancia para la comunidad, como inteligencia artificial, medioambiente, economía y negocios, integridad científica y académica, así como también ámbitos relacionados con la dignidad humana y los derechos humanos. Para que este trabajo sea plenamente exitoso, procuramos trabajar en contacto con actores sociales del sector público, privado y de la sociedad civil”, agrega.
Sobre estos cuatro años desde la creación del centro, el decano representante del IEA y decano de la Facultad de Filosofía,Olof Page, señala que “la importancia que ha tenido el instituto para la Universidad se relaciona con el desarrollo y el reforzamiento del trabajo interdisciplinario entre académicos, académicas y estudiantes”. Y agrega: “El propósito fundamental de este Instituto y la naturaleza misma de las éticas aplicadas hacen que este trabajo interdisciplinario sea esencial”.
El académico también resalta la relación y relevancia de la misión del IEA con el Plan Estratégico UC 2025-2030, “porque es una preocupación de la actual Rectoría que la ética sea parte del proyecto de Universidad de manera transversal, tanto a través de la formación de nuestros estudiantes como de la investigación y la educación continua. El propósito es instalar esta preocupación de manera profunda en el quehacer de la Universidad, proyectándolo al país”.