La UC impulsa un aseguramiento de la calidad más articulado y transversal
Este año la Dirección de Calidad, Estudios y Análisis Institucional se trasladó a Rectoría y se creó la Subdirección de Aseguramiento de la Calidad. "Se busca avanzar hacia un sistema más integrado, que promueva el uso efectivo de la información en la toma de decisiones, fortalezca la cultura de la calidad -ya presente en la UC- y potencie la coordinación entre las distintas unidades", comenta Silvia Castillo, quien asumió la nueva subdirección.
La calidad en una universidad no se limita a sus resultados o ranking, sino que implica un proceso permanente de evaluación, mejora e innovación en su quehacer institucional. Este enfoque, conocido como Aseguramiento de la Calidad, considera la docencia, la investigación y el bienestar estudiantil, entre muchos otros.
El concepto es un ítem clave para la acreditación institucional, proceso en el que se encuentra actualmente la Universidad Católica ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), del cual se espera recibir una resolución en agosto.
“El Aseguramiento de la Calidad suele asociarse solo al proceso de acreditación. Sin embargo, implica evaluar de forma permanente nuestro quehacer para mejorar continuamente”, explica Bárbara Prieto, directora de Calidad, Estudios y Análisis Institucional de la Rectoría. En ese sentido, dice que “abarca múltiples procesos a nivel institucional, de unidades académicas y administrativas; y a nivel individual. Por ejemplo, que un profesor prepare sus clases y evaluaciones también forma parte del Aseguramiento de la Calidad”.
Muchas de las iniciativas que apuntan a asegurar la calidad en la UC se desarrollan desde hace varios años -como la evaluación periódica de los programas académicos-, mientras que otras son más recientes, como la formalización de la Política de Calidad y Mejora Continua de la UC en 2023.
Esta última, además de responder a las nuevas exigencias de la Ley 21.091 de reestructuración de la Educación Superior de 2018, reconoce la corresponsabilidad de toda la comunidad en la calidad institucional y su desarrollo. Además, alinea distintos procesos ya existentes orientados a fomentar la reflexión y el mejoramiento continuo en la UC.
Otras medidas más recientes son el traslado de la Dirección de Calidad, Estudios y Análisis Institucional a Rectoría el año pasado, y la creación de la Subdirección de Aseguramiento de la Calidad este 2026.
“La instalación de esta visión institucional no busca centralizar el aseguramiento de la calidad, sino articular los distintos procesos que ya existen en la universidad. Se trata de avanzar hacia un sistema más integrado, que promueva el uso efectivo de la información en la toma de decisiones, fortalezca la cultura de la calidad —ya presente en la UC— y potencie la coordinación entre las distintas unidades”, comenta Silvia Castillo, quien asumió la subdirección de Aseguramiento de la Calidad en abril pasado.
Aseguramiento de la calidad: evaluar y mejorar
Para aplicar la Política de Calidad y Mejora Continua, la UC cuenta con un sistema interno de aseguramiento de la calidad, cuyo objetivo es contribuir a mantener, profundizar y visibilizar los aspectos característicos de su cultura de mejora continua.
Este sistema considera procesos como el diseño, rediseño y actualización curricular, encuestas de satisfacción de estudiantes, seguimiento de egresados, evaluación docente, gestión de faltas académicas y análisis económico de los programas.
“Estos mecanismos internos son una pieza clave no solo para el aseguramiento de la calidad, sino también para su gestión. Gestionar la calidad de los programas de la Universidad implica hacerse cargo activamente de su mejora continua y, para ello, resulta fundamental considerar como insumo la percepción de estudiantes y egresados, a través de encuestas, evaluaciones docentes y otras herramientas que permitan conocer sus experiencias, recoger sus opiniones e identificar oportunidades de mejora tanto en los programas como en el quehacer institucional”, explica Natalia Nieto, subdirectora de Desarrollo y Gestión de la Calidad de la Vicerrectoría Académica.
Las instancias están en evaluación permanente a través de ciclos evaluativos o procesos de mejora continua, que funcionan de manera articulada con el fin de fomentar la reflexión y la participación de la comunidad. Son periódicos y constan de siete fases: planificación, levantamiento de información, autoevaluación, planificación de mejoras, evaluación externa, seguimiento y cierre evaluativo.
Algunos de estos ciclos son el proceso de búsqueda de rector, la elaboración del Plan Estratégico, la acreditación institucional y los rankings internacionales.
“La universidad no se queda quieta; nadie dice ‘estamos bien, no hay nada que cambiar’. El Aseguramiento de la Calidad es una tarea de todos y supone evaluar constantemente nuestro quehacer para mejorar, a partir de información y buenas prácticas. No se limita a los programas académicos, sino que abarca toda la institución”, enfatiza Silvia Castillo.
Para evaluar y mejorar sus procesos, la UC cuenta con datos y un trabajo permanente de análisis institucional que permite tomar decisiones basadas en evidencia en todas las áreas. Esto incluye un análisis riguroso y continuo tanto en pregrado como en postgrado.
“En la Escuela de Graduados acompañamos 39 programas de doctorado, y la calidad y mejora continua son el corazón de todo lo que hacemos. Siempre estamos preguntándonos: ¿cómo podemos hacerlo mejor? La respuesta la construimos con información institucional que analizamos de manera sistemática. Ese análisis nos permite identificar brechas, diseñar mejoras y monitorear sus resultados”, dice Marcela Caroca, jefa de Aseguramiento de la Calidad de la Escuela de Graduados.