Nuevos miembros del Consejo Superior se capacitan sobre su rol institucional
Tres decanos, dos representativos de los profesionales y administrativos y dos exalumnos son los miembros más recientes del máximo organismo colegiado de la Universidad Católica. Todos ellos fueron convocados por la Secretaría General de la Universidad para reflexionar sobre su papel, deberes y obligaciones.
photo_camera "“Las personas, cuando ingresan al Consejo Superior, deben estar conscientes de que su obligación principal es la de velar por el bien común de la universidad", afirma Marisol Urrutia, pro secretaria general. (Crédito fotográfico: Karina Fuenzalida)
El Honorable Consejo Superior es el órgano que determina las líneas fundamentales de la política universitaria de la UC. Integrado por 42 miembros -entre autoridades, profesores, estudiantes, profesionales y administrativos y exalumnos-, su composición busca visibilizar la participación de todos los estamentos de la comunidad.
Los Estatutos Generales de la Universidad Católica fueron actualizados el 2021, con la aprobación del Consejo Superior y la Santa Sede, y se incorporaron como nuevos integrantes al vice gran canciller de manera formal, a dos representativos de los profesionales y personal administrativo, y a dos representativos de los exalumnos. Estos últimos cuatro miembros tienen una duración de dos años en sus funciones, con la posibilidad de ser reelegidos.
En mayo de este año, por primera vez, la Pro Secretaría General organizó una actividad de inducción para los miembros recientemente incorporados al Consejo Superior. “Se les invitó a reflexionar y a conversar sobre su rol en el máximo organismo colegiado de la universidad y sobre sus responsabilidades de acuerdo con la normativa vigente y con la legislación nacional. Esta actividad está en el marco de la mejora continua del quehacer de la Pro Secretaría General, encargada del ámbito de gobierno universitario, por lo que pronto habrá una segunda sesión para otro grupo de nuevos integrantes”, explica Marisol Urrutia, pro secretaria general.
“Las personas, cuando ingresan al Consejo Superior, deben estar conscientes de que su obligación principal es la de velar por el bien común de la universidad por sobre los intereses particulares; y también el velar por el buen cumplimiento de la misión integral de la UC”, detalla la autoridad.
Cumplimiento de la misión
Los participantes del encuentro fueron Magdalena Vicuña, decana de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos; Valeria Palanza, decana reelecta de la Facultad de Historia, Geografía y Ciencia Política; Cristián Opazo, decano de la Facultad de Letras; Héctor Flores y Pilar Barros, representantes de los profesionales y administrativos; y María de los Ángeles Covarrubias y Paula Montes, representantes de los exalumnos y exalumnas.
“La experiencia de inducción fue iluminadora por varias razones. En primer lugar, porque nos muestra cómo en este nuevo ciclo la universidad está concibiendo a la Secretaría General desde la lógica de una unidad de acompañamiento. Es decir, se la concibe como una unidad que no se limita al ejercicio prudente de la ley, sino que acompaña a toda la comunidad universitaria para obtener un mejor desenvolvimiento y así aportar de manera plena al cumplimiento de la misión de la universidad”, destaca el decano Cristián Opazo.
La inducción contempló aspectos tales como el marco normativo, los estatutos generales, el gobierno de la UC, la estructura académica y la naturaleza de los distintos órganos que existen en la universidad. “Las normas determinan las autoridades que ejercen el gobierno, la función de sus colaboradores y lo que corresponde a sus órganos colegiados. Es distinto un órgano como el Consejo Superior, que debe aprobar la política general de la universidad, de lo que puede ser un órgano asesor que, por su naturaleza, no toma decisiones vinculantes, sino que asesora a aquella autoridad que la normativa dispone”, dice Marisol Urrutia.
Junto con ello, los nuevos miembros del HCS, escucharon sobre los principios básicos en el área de gobierno universitario: autonomía, libertad académica, veracidad, excelencia servicio, y ética e integridad.
Además, se expuso sobre sus deberes de velar por el cuidado y el cumplimiento del bien común. “El máximo organismo colegiado supervisa el cumplimiento de los fines de la institución, debiendo cumplir deberes de vigilancia, de cuidado y lealtad y, también, cumplir con una actitud de información activa”, dice la pro secretaria general.
Tradición de 138 años
También se conversó sobre las entidades vinculadas a la universidad, en los ámbitos de la cultura, sociedad, salud, entre otras, como es el caso de Duoc UC. Y se les explicó el trabajo que se realiza en la universidad respecto a las normas, que están en continua actualización, reforzando el marco institucional de la UC. “El trabajo de actualización normativa es clave pues permite que las normas sirvan adecuadamente a los propósitos de la universidad, posibilitando un mejor desarrollo institucional y llevar el proyecto académico a los fines para los cuales fue creado. Se cuenta con reglamentos, que regulan el quehacer de actividades que muestran un alto desarrollo de la gestión universitaria, y que permiten resolver situaciones complejas, produciendo convergencias y evitando arbitrariedades”, detalla Urrutia.
El decano Cristián Opazo valora la iniciativa: “Esta reunión fue tremendamente importante porque, para quienes iniciamos periodos liderando unidades académicas, fue una clase notable de gobierno universitario, de cómo ese gobierno recoge una tradición de 138 años en el caso de nuestra universidad y cómo la proyecta de manera renovada hacia futuro”.
Y agrega: “Fue una instancia para pensar también cómo podemos construir y perfeccionar las estructuras de gobierno que heredamos de una riquísima tradición, y cómo seguimos transitando hacia el futuro a partir de la sólida base que ellas constituyen. Y, por supuesto, pensando en innovaciones que nos permitan mantenerla actualizada”.