Regulación de la IA
Hoy vivimos inmersos en una sociedad dominada por la tecnociencia, cuyos beneficios, que son innegables, pueden ir acompañados de posibles efectos negativos.
Las preocupaciones por la inteligencia artificial (IA) muestran los riesgos de vivir bajo el paradigma tecnocrático, que considera a la tecnociencia como la principal fuerza para el progreso y la solución de problemas sociales. Paradigma que ha instalado una cultura de optimismo y determinismo tecnológico que absoluta los beneficios de la tecnociencia.
Se requiere cambiar dicho paradigma y avanzar hacia una iA que sea ética y responsable. Reconociendo que esta tiene efectos positivos y negativos, por lo que es necesario que su desarrollo y adopción estén acompañados desde el inicio por criterios éticos, políticos y regulatorios. (...)