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ADLAT refuerza su trabajo para enfrentar la pandemia


Demostrando un alto grado de adaptabilidad frente a los desafíos provocados por la crisis sanitaria, la Administración Delegada de Accidentes del Trabajo – UC supo tempranamente incorporar el trabajo remoto y nuevos protocolos para atender a quienes lo requirieron ya sea por enfermedades profesionales o accidentes laborales.

photo_camera ADTLAT-UC ha brindado asesoría técnica y también ha participado en la detección de casos sospechosos de COVID-19 para brindar una atención directa. (Imagen: Retorno gradual UC/César Cortés)

En un año marcado por la pandemia del COVID-19 y las medidas de confinamiento, la Administración Delegada de Accidentes del Trabajo – UC (ADLAT-UC) tuvo que rápidamente transitar a un modelo de atención remoto para poder entregar sus servicios a quienes lo requirieron.

Según cuenta Jorge González, jefe de la Unidad de Salud Ocupacional y Seguridad UC, “gracias al trabajo conjunto del equipo ADLAT con los equipos de la Dirección de Personas y con las comisiones de trabajo designadas por la universidad, se introdujeron los cambios necesarios para continuar entregando las prestaciones en modalidad no presencial”. Esto requirió también una coordinación con los servicios de la urgencia de la Red de Salud UC Christus, para la atención de los colaboradores de la UC.

Es así como el año 2020 (hasta noviembre) se pudieron atender a través de ADLAT UC aproximadamente mil casos por accidentes de trabajo, de trayecto y también por enfermedades profesionales. “Destacamos especialmente el trabajo desempeñado por los colaboradores del área de salud, quienes se mantuvieron trabajando durante este periodo con gran compromiso y atendiendo a quienes lo necesitaron en los recintos de salud”, agrega Jorge González.

El jefe de la Unidad de Salud Ocupacional y Seguridad UC, explica que la atención involucra también un acompañamiento integral de las personas durante la evolución de la enfermedad, por lo cual se les brinda también apoyo emocional y técnico. Ante el contexto de pandemia, muchas veces se les lleva también los medicamentos necesarios para el tratamiento hasta el domicilio de las personas.

Prevención

La modalidad de trabajo remoto implicó que muchas personas no sólo tuvieran que adaptar sus espacios de trabajo en el hogar, sino que además diseñar nuevas formas de coordinación con sus jefaturas y equipos de trabajo. Jorge González señala que si bien la gran mayoría de quienes trabajan en la UC lograron organizarse bien frente al nuevo escenario, también se registraron algunos accidentes ocurridos al interior del hogar durante la jornada de trabajo y problemas de salud emocional asociados al confinamiento prolongado. Con la finalidad de enfrentar esta coyuntura, la universidad dispuso de grupos especializados que desde la Dirección de Personas ofrecieron apoyo y acompañamiento.

En el proceso de retorno gradual impulsado por la universidad durante los últimos meses, ADTLAT-UC ha brindado asesoría técnica y también ha participado en la detección de casos sospechosos de COVID-19 para brindar una atención directa.

González destaca que por las mismas características del seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, todas las atenciones relacionadas a cuadros como el COVID-19 o a siniestros ocurridos en funciones laborales o de trayecto, no tienen costo alguno para las personas. Esto implica en la práctica que quienes se ven expuestos a una hospitalización o a recibir cuidados intensivos pueden hacerlo sin ver alterada su situación económica familiar.

En momentos que el país ha experimentado un incremento en la tasa de contagios y el hemisferio norte enfrenta una segunda ola, desde ADLAT-UC hacen un llamado a los integrantes de la comunidad UC a seguir manteniendo las medidas básicas de prevención de contagio, como el uso de mascarillas, lavado frecuente de manos, distanciamiento social, entre otras.

“Así como hemos logrado la reapertura de la universidad y controlar el riesgo de contagio de COVID-19, gracias a la colaboración y coordinación de los equipos de trabajo, la Dirección de, las unidades de salud en los campus y las propias facultades, debemos también mantener y reforzar nuestra conducta preventiva en el ámbito familiar y comunitario. Cuidarnos es tarea de todos”, concluye Jorge González.


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