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¿Es posible conciliar salud y economía?


Tres académicos UC expertos en macroeconomía utilizaron un modelo usado en epidemiología para determinar los efectos de los protocolos sanitarios en las empresas, los que a pesar de su alto costo, reducen los contagios. Determinaron que si éstos se aplican en sectores clave de la economía, podrían evitar una segunda ola y hasta aumentar el PIB.

photo_camera Determinar el efecto de los protocolos sanitarios en las empresas chilenas, es el objetivo del trabajo publicado en el Journal of Economic Behavior and Organization, por los académicos del Instituto de Economía Alexandre Janiak, Caio Machado y Javier Turen. (Fotografía: Karl Chinga Grawe/AgenciaUno)

Si bien las vacunas son una luz de esperanza, probablemente pasará aún bastante tiempo antes de dejar de lado las mascarillas y el alcohol gel. Tenemos que aprender a convivir con el virus, al tiempo que se hace imperioso reactivar la economía y con ello, la vuelta de muchos de nosotros -al menos en tiempo parcial- a instancias presenciales.

Para ello, las empresas deben cumplir con una serie de protocolos sanitarios, que -de acuedo con un estudio desarrollado también por académicos de la Facultad de Economía y Administración, y el Centro UC de Políticas Públicas- son de alto costo, especialmente para las empresas más pequeñas.

Determinar el efecto de estos protocolos en las empresas chilenas, es precisamente el objetivo del trabajo publicado en el Journal of Economic Behavior and Organization, por los académicos del Instituto de Economía Alexandre Janiak, Caio Machado y Javier Turen.

Para lograrlo, utilizaron un modelo, SIR, usado por los epidemiólogos para estudiar la propagación de virus como la influenza y el Covid. El nivel de contagio depende de cuánto se consume y produce en el sector y, a su vez, la producción se puede ver limitada a medida que los trabajadores se contagian, lo que implica que salgan temporalmente de la fuerza laboral.

Los académicos consideraron distintos sectores económicos -con diferentes niveles de productividad y probabilidades de contagio- y distintos tamaños de empresa dentro de cada sector particular. Calibraron el modelo utilizando datos chilenos, evaluando el impacto de los protocolos sanitarios recomendados sobre el contagio y la actividad económica en el período posterior a las cuarentenas más estrictas.

Como explica Alexandre Janiak, “por un lado, estos protocolos tienen unos costos fijos importantes que pueden perjudicar a las empresas chicas, pero por otro lado, reducen el contagio y permiten así a los trabajadores ir a trabajar (si no se contagian). Encontramos que los protocolos por lo general permiten evitar una segunda ola de contagio, pero reducen el PIB -Producto Interno Bruto- si son aplicados a todos los sectores de la economía. Sin embargo, si se aplican únicamente a algunos sectores clave, podríamos evitar una segunda ola y tener a la vez un PIB mayor (dado que los trabajadores que se enferman menos pueden ir a trabajar)”.

El artículo sugiere que hay alternativas a las cuarentenas. Se ha documentado que no son únicamente nocivas para la economía, sino también para varios aspectos de nuestra salud”, afirma Janiak y agrega: “El artículo sugiere también que los protocolos deben tener cierta efectividad para ser relevantes. (…) Es importante tener una buena fiscalización al respecto y promover un comportamiento cívico impecable. De lo contrario, podríamos temer la llegada de una segunda ola”.

Como agrega Caio Machado, “nos ha sorprendido que en algunas situaciones los protocolos puedan mejorar tanto la economía como la salud de las personas. Inicialmente pensábamos que probablemente siempre habría un trade-off  entre economía y salud (es decir, para reducir infecciones uno tendría que aceptar mayores pérdidas económicas), pero los resultados del estudio muestran que esto no siempre es verdad, hay políticas que logran mejorar las dos dimensiones”.

“Los protocolos son necesarios, y bien aplicados, ofrecen una alternativa real para mantener contagios controlados, permitiendo abrir la economía luego de procesos de confinamiento más estrictos. Vemos los protocolos como una alternativa real a medidas mas estrictas como cuarentenas prolongadas”, concluye Javier Turen.

Conocimiento aplicado a las políticas públicas

"El proyecto me obligó a aprender herramientas que eran desconocidas para mí, en particular, entender mejor modelos epidemiológicos para así poder combinarlos con modelos macroeconómicos", afirma uno de los autores, el académico de Economía UC Javier Turen. (Fotografía: Karina Fuenzalida)
"El proyecto me obligó a aprender herramientas que eran desconocidas para mí, en particular, entender mejor modelos epidemiológicos para así poder combinarlos con modelos macroeconómicos", afirma uno de los autores, el académico de Economía UC Javier Turen. (Fotografía: Karina Fuenzalida)

El querer contribuir desde una mirada científica fue lo que motivó a estos tres expertos en macroeconomía a investigar en temas de salud. “Me motiva saber que en momentos como este pueda aplicar parte de mis conocimientos acumulados como investigador a problemas específicos que enfrenta la sociedad chilena”, comenta Caio Machado.

Impulsados por el también académico del Instituto, Francisco Gallego, y el director de la Escuela de Administración, José Tessada, a intentar comprender un poco más los efectos macroeconómicos de la pandemia, se decidieron a llevar adelante la investigación.

Trabajamos arduamente en el proyecto durante varios meses, principalmente por lo importante del tema para la coyuntura chilena. Dado esto, es muy gratificante para nosotros poder publicar el estudio y así instalar este tipo de debate en la literatura, haciendo el énfasis en las implicancias para nuestro país”, cuenta Javier Turen.

Y agrega: “Personalmente, el proyecto me obligó a aprender herramientas que eran desconocidas para mí, en particular, entender mejor modelos epidemiológicos para así poder combinarlos con modelos macroeconómicos. Creo que aún hay muchas cosas que, como docentes UC, podemos aportar al desarrollo de políticas públicas en Chile”.

“Esta experiencia me ha enseñado mucho en salud y dan ganas de aplicar este conocimiento a otras problemáticas no necesariamente relacionadas con el Covid. Por ejemplo, podría ayudar a entender mejor algunas temáticas en economía del desarrollo, donde la preocupación por la lucha contra otras enfermedades es constante”, añade Alexandre Janiak.

Y como concluye Caio Machado: “Creo que una vez concluida la inmunización de una gran parte de la población y terminada la pandemia, muchos de sus efectos económicos negativos persistirán por mucho tiempo y será importante entender qué tipos de políticas macroeconómicas deberían ser implementadas para acelerar la recuperación de la economía”.

Leer el paper "Covid-19 contagion, economic activity and business reopening protocols"


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