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Exposiciones en la UC

Felipe Cusicanqui: La fragilidad de un arquetipo


Explorar el mundo del ballet, lleno de belleza y a la vez de dolor y precariedad, fue el trabajo que emprendió este destacado artista visual chileno durante tres años y que plasmó en la muestra “Ruina”, presentada en el Centro de Extensión UC en 2015.

La delicadeza y el simbolismo detrás del ballet y las bailarinas, fue lo que conmovió al artista visual chileno y ganador del Premio Bicentenario, Felipe Cusicanqui. Tres años estuvo investigando ese mundo, tratando de develar el misterio de la belleza y lo anacrónico de este arte.

“Fue un proceso arduo. Lograba sentir, con el tiempo, como se desmoronaban, como esas zapatillas de punta terminaban arruinadas al igual que tendones, músculos, ligamentos, huesos. Me enfrentaba a una arquitectura que es cuerpo, belleza y fragilidad y que parecía estar en otra época, en el siempre, en lo que ha permanecido”, explica el artista.

Así nació “Ruina”, la muestra que expuso en la Galería del Arte del Centro de Extensión UC, en 2015. A través de pinturas, esculturas y objetos, describió y exploró este bello arquetipo artístico. Cusicanqui experimentó con distintos materiales, como yeso, tablas y cemento, para alcanzar el objetivo de cada uno de sus proyectos: investigar la realidad a través del lenguaje pictórico.

Exposición Ruina, de Felipe Cusicanqui - Zapatilla de punta

Zapatilla de punta

 

Fue justamente en 1832, en pleno Romanticismo, donde se creó la zapatilla de punta y con ella la imagen de la bailarina clásica, prácticamente inalterada en su forma hasta la actualidad. “Descubrí en estos cuerpos, en estos símbolos, algo que habla de lo ilusorio y de lo real. La escenografía se transforma en cuerpo, la luz en muro, la piel en espacio. La bailarina yergue sus cimentadas piernas como columnas que esconden la gravedad, y pareciera que desde la punta de su pie naciera el suelo. Los dedos orgullosos con uñas siempre pintadas, coronan juanetes bellamente rosados y todo tipo de malformaciones y callos. Y yo me pregunto como siempre, ¿qué es realidad?, ¿la ilusoria puesta en escena o los cuerpos agotados? ¿O todo es uno? Una simultaneidad entre materia y vacío. Es todo dolor y belleza”, inquiere Felipe Cusicanqui.

Exposición Ruina, de Felipe Cusicanqui - Ruina

Ruina

 

En plena época romántica, en que la emoción y la melancolía inspiraban a músicos, pintores y poetas, la imagen de la ruina fue una inspiración, siendo utilizada como metáfora del pasado esplendoroso, del ocaso del presente y la incertidumbre existencial del futuro. Frágil pero a la vez resistente, lo que alberga una ruina es siempre misterioso, una suerte de poética ética y decadente, que proyecta lo que fue su gloria como si se tratara una de belleza ensoñada que refleja lo perecedero y fugaz.

Exposición Ruina, de Felipe Cusicanqui - Precariedad

Precariedad

 

Yesos quebrados, arpillera, tablas y gasas muestran una belleza precaria. Lo erosionado de las obras y su piel se desarman y se rearman. Son obras deterioradas, fragmentadas, dislocadas, incompletas, rotas, quebradas, como ruinas. Ruinas que son carne y viento. Tal vez una bella cáscara, un cliché, algo amado por snobs, algo considerado muchas veces anacrónico, frívolo y vano. Pero a la vez es tradición, es humano y se ha mantenido hasta nuestros días como una permanente seducción, un estilo de danza que perdura. Han pasado muchas percepciones sobre ella, pero la que existe hoy es un misterio.

 

Como reflexiona el artista: “Estamos conectados a la belleza de algo que llamamos “clásico”, a algo que encontramos bello como si se tratara de un patrón. Es asombroso el encontrarse ante una ruina, es algo incompleto, un puzle de alguna manera inasible. Algo de eso me pasa ante la imagen de una bailarina”.


Galería de imágenes

Te invitamos a ver parte de lo que fue la exposición “Ruina” en el Centro de Extensión UC, en la siguiente galería Flickr.

"Ruina", de Felipe Cusicanqui

Acerca del artista

Nacido en Santiago de Chile, en 1977, Felipe Cusicanqui es titulado de Arte de la Universidad Finis Terrae, con especialidad en Pintura (2004). Desde entonces ha participado en más de veinte muestras colectivas tanto en Chile como en el extranjero, además de exposiciones individuales, entre las que destacan “Perro Negro” (2007), en Galería Florencia Loewenthal, la que le valió una nominación a los Premios Altazor. Se suman, en Galería Patricia Ready, “Encomienda” (2009) y “La Siembra” (2011). En Galerie Born Berlín, "Landscape", donde consolida su emergente carrera y comienza a llamar la atención de coleccionistas extranjeros. Ha sido reconocido con distinciones como el Premio Bicentenario, III Concurso de Arte Joven del MAVI y el premio AICA (Asociación internacional de críticos de arte). Su obra forma parte de colecciones públicas y privadas tanto en Chile como en Suecia, Nueva York, California, Brasil, España, Francia, Inglaterra y Suiza.


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