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Gabriela Aguilera asume la dirección artística de Teatro UC, buscando reimaginar el diálogo teatral


En tiempos históricos, tanto para el país como el mundo, la actriz y académica reconoce en este complejo periodo para la producción de montajes una oportunidad única de generar otros lazos y focos. Potenciar el espíritu comunitario, reubicar la representación simbólica que tiene esta plataforma en la sociedad nacional, y “chasconear” los formatos establecidos, son parte de sus metas para este escenario que ya prepara su primer estreno creado en pandemia.

photo_camera La actriz UC asumió el 1 de agosto este cargo con un periodo de tres años en la dirección artística de Teatro UC.

Partió como algo inevitable.
Lo intentó. Lo buscó. Pero, a regañadientes, se rindió. 
Gabriela Aguilera, titulada a fines de los 90s de la Escuela de Teatro UC, es una actriz que en algún momento quiso todo, menos ser actriz.

Esa negación fue una especie de rebeldía adolescente, piensa hoy. Con una madre dedicada a actuar y un papá poeta, la nueva directora artística del Teatro UC pasó su infancia entre escenarios, acompañando a sus padres a talleres y producciones teatrales. Su primer recuerdo de este edificio se remonta a los años 80, cuando su mamá actuó en una obra sobre Gabriela Mistral. 

“Toda mi vida conviví con el teatro, y en la adolescencia le tomé distancia a esa escena, a esa forma de vivir. Era muy matea y estudiosa, quise buscar otra carrera, pero en cuarto medio no pude soportarlo: me di cuenta que en realidad esto era lo único que quería hacer, entré a la escuela muy convencida de eso pero a regañadientes conmigo misma sobre por qué no podía hacer otra cosa. Y es que, al final, no sé vivir de otra manera”, cuenta hoy Gabriela Aguilera, quien asumió desde el 1 de agosto su cargo en el Teatro UC por un periodo de tres años.

Tras titularse, pasó a ser académica de la Escuela de Teatro en 2003, y retomó esa docencia el 2012, enfocándose en clases de trabajo vocal. Durante su carrera, lució su experiencia en esa área con obras como Las cosas que nunca tuve, un concierto teatral sobre Gabriela Mistral (2015); fue parte del elenco y la banda sonora de la película Violeta se fue a los cielos (2011); y protagonizó el musical rock pop Condicional, obra escrita especialmente para la celebración de los 75 años del Teatro UC (2018).

“En el trabajo vocal, hay algo que se llama colocar la voz. Un proceso donde uno se siente cómodo y tu voz se escucha con naturalidad, no se empuja, es clara y resuena. Para mí, sin duda, hoy hay que encontrar la voz del Teatro UC para este momento clave de la historia nacional”, asegura Gabriela Aguilera.

Encontrar una voz y dialogar con la comunidad son parte de las metas más claras para la nueva directora artística: fomentar ese lazo parece lo único cierto en medio de estos tiempos donde hay más preguntas que certezas. 

“En el trabajo vocal, hay algo que se llama colocar la voz. Un proceso donde uno se siente cómodo y tu voz se escucha con naturalidad, no se empuja, es clara y resuena. Para mí, sin duda, hoy hay que encontrar la voz del Teatro UC para este momento clave de la historia nacional”- Gabriela Aguilera, directora artística Teatro UC

El lunes fue mi primer día hábil en el cargo. He estado enfocada en esa fase, en el traspaso de información sobre cómo se enfrentará este camino. Yo sueño que en este tiempo podamos volver al formato de teatro de antes, pero con la pandemia no se sabe. Como soy actriz, la imaginación, la creatividad y mi cabeza loca son parte de mis competencias profesionales. En pandemia, me imagino otros sueños: que la transversalidad del Teatro UC sea un eje; afectar a las comunidades y que la comunidad nos afecte a nosotres; y aprovechar este momento para chasconear las formas que habíamos asumido como las normales en el teatro”, cuenta Aguilera sobre los desafíos más inmediatos de su nuevo cargo.

Condicional fue una de las obras recientes de la actriz en el Teatro UC. Creada en 2018 y dirigida por Elvira López, este musical aborda las diferencias educacionales al interior de un colegio. Crédito: Juan Domingo Marinello, Eugenia Paz.

A tiempos locos, respuestas nuevas

Desde el 18 de octubre hubo un fenómeno teatral que fue generalizándose entre las producciones nacionales. La realización de conversatorios después de un montaje se volvió una costumbre, un punto de encuentro para hablar sobre el intenso proceso que se vive en Chile. Algo que Aguilera define como una llamada hacia la acción más comunitaria.

“En la universidad somos como un micro Chile, tiene la misión de participar de las necesidades del país, tener injerencia en lo que está sucediendo y eso nos pasa también a nivel del teatro. Dentro de los escenarios universitarios, este es uno de los que tiene más tradición y continuidad, tenemos un enorme patrimonio y nuestra voz tiene un peso en la discusión cultural”, cree Aguilera.

Ese foco de proyección social y diálogo vecinal que estaba alcanzando el Teatro UC, tomó forma física desde las propias paredes del edificio que cobija a este centro artístico, aliándose con el colectivo Ojo Nítido. Con ellos se trabajó en un mural que reflejara los movimientos sociales y las temáticas que habían estallado desde octubre del año pasado.

Para este 2020, el calendario programático tenía una serie de obras ya establecidas, que tuvo que replantearse por completo con la llegada del coronavirus en marzo.

“La leyenda dice que el teatro retrata la realidad. Y nuestra realidad está súper loca, rara y surrealista, por lo tanto el teatro va a adquirir formas nuevas. Está revolucionario todo, muy creativo, y priorizando lo que valoramos del teatro, que es seguir contando historias y conectar de alguna forma con el público”, cuenta Aguilera sobre el desafío de repensar las producciones de este año, bajo las limitaciones que trajo esta pandemia.

La actriz acaba de estrenar la obra Preguntas Frecuentes, de Nona Fernández, en el GAM. Aquel montaje se ideó durante esta nueva realidad pandémica, y a través de esa experiencia Aquilera ha podido observar las potencialidades de este nuevo formato de teatro virtual.

“En la universidad somos como un micro Chile, tiene la misión de participar de las necesidades del país, tener injerencia en lo que está sucediendo y eso nos pasa también a nivel del teatro. Dentro de los escenarios universitarios, este es uno de los que tiene más tradición y continuidad, tenemos un enorme patrimonio y nuestra voz tiene un peso en la discusión cultural”- Gabriela Aguilera, directora artística Teatro UC

“El encuentro con el público fue muy decidor: una experiencia concentradísima de convivencia. Si la gente accede y quiere ver una experiencia de teatro online y en vivo, es porque tiene un hambre de encontrarse. Es muy íntimo y al mismo tiempo muy masivo, con la posibilidad de abrir nuestras cámaras y vernos las caras con la audiencia, y estar en un mismo lugar pese a que no haya un escenario. Eso es un fenómeno tremendo, porque no es solo ver rostros: tú entras a las casas de las personas, todos entramos en las casas de todos, y eso es algo único en la historia de la humanidad”, afirma.

Desde el Teatro UC esa aproximación a nuevas plataformas se ha hecho con cautela, cuenta. Con Verónica Tapia como directora ejecutiva y un equipo de trabajo que se identifica con la labor académica de la universidad, esta era surrealista se asumió como un tiempo que llamaba a la reflexión.

Tras este semestre de evaluaciones, hoy ya existe un primer proyecto teatral que está preparando su estreno para el 10 de septiembre, vía Zoom.

“Esta pandemia nos ha llevado a ver otras instancias, despertó la copresencialidad. Hay una transgresión de las organizaciones, del espacio y del tiempo, donde debemos ver cómo estar virtualmente juntos. El teatro es un arte muy primario. Llevamos más de 2000 años y en su base es juntar a unas personas donde alguien que habla más fuerte y lindo les cuenta una historia al resto. Es un juego muy primario, que en esta nueva realidad vuelve a esa esencia. La gran lección de este tiempo es: construye plan A, B y C, y entiende bien cuáles son las prioridades”, cree Aguilera.

Con esa mentalidad, precisamente, este primer gran estreno en pandemia apunta a esa misión: Taguada, adaptada por Luis Barrales, es un trabajo que toma una novela de Andrés Montero, publicada el año pasado. Allí, se reconstituye un duelo verídico entre dos payadores que ocurrió en el siglo 19.

“Aborda el tema de los privilegios, habla de la identidad de nuestro país, recoge conceptos de patrimonio, y la forma en que nuestras jerarquías sociales se han ido traspasando a través de la historia, con fantasmas que se replican hasta hoy”, cuenta Aquilera.

Lo que depare el futuro se irá viendo de a poco. Hoy las prioridades de Teatro UC son mantener la actividad teatral, en cualquier formato que sea posible, y eso no significa necesariamente que sean solo montajes vía Zoom.

“Estamos siendo muy prudentes y, semana a semana, evaluando cómo es el plan de retorno. Nos importa mucho generar actividades de encuentros comunitarios. Que se reúnan de alguna manera desde los vecinos de Ñuñoa, la comunidad teatral y todo Chile. Tal vez haya que salir del edificio del teatro e intervenir espacios públicos. Si uno piensa en el teatro de los orígenes griegos, todo era al aire libre, quizás por motivos similares a esta pandemia. Nosotros estamos al lado de la plaza Ñuñoa, y mi sueño también está en ojalá poder conectar eso, poder abrir el teatro hacia la plaza”, concluye.

"Tal vez haya que salir del edificio del teatro e intervenir espacios públicos. Si uno piensa en el teatro de los orígenes griegos, todo era al aire libre, quizás por motivos similares a esta pandemia. Nosotros estamos al lado de la plaza Ñuñoa, y mi sueño también está en ojalá poder conectar eso, poder abrir el teatro hacia la plaza”- Gabriela Aguilera, directora artística Teatro UC

 


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