Skip to content

Investigación sobre literatura infantil revisa modelos para la educación socioemocional


Escrito por la investigadora del Centro de Justicia Educacional Macarena García González, “Enseñando a sentir. Repertorios éticos en la ficción infantil” (Metales Pesados, 2021), revisa, mediante la crítica estética y la investigación empírica, los potenciales y las limitaciones del uso de la ficción infantil —en libros, pero también en cine de animación— para la educación en las emociones y los afectos.

photo_camera El libro “Enseñando a sentir. Repertorios éticos en la ficción infantil” se basa en investigación Fondecyt titulada “Repertorios emocionales y literarios para la infancia”, se estudian las relaciones entre las prácticas y discursos sobre la lectura literaria y la educación de las emociones. (Imagen: Unsplash)

En los ocho capítulos de “Enseñando a sentir…”, se discuten temas como muerte, duelo, xenofobia, migración, tristeza, memoria y género, haciendo la pregunta sobre los repertorios emocionales y éticos en la forma de narrar y de presentar mundos al lector. La autora analiza además su propia experiencia en investigaciones e intervenciones con libros infantiles en escuelas y campamentos, cuestionando la perspectiva adulta con la que se promociona la lectura en espacios educacionales.

“Somos los adultos los que escribimos, seleccionamos, recomendamos libros de literatura infantil, los que celebramos algunas lecturas —y no otras—; se hace muy necesario poner atención a cómo eso opera silenciando posibilidades”, explica la autora, doctora en estudios culturales e investigadora del Centro de Justicia Educacional.

Macarena García cuenta que el interés en el tema surgió al ver el interés que suscita un libro como “El monstruo de colores” en las escuelas y jardines infantiles: “Desde el campo de estudios en literatura infantil es un libro para el que damos un rotundo ‘no’. Lo catalogamos rápidamente como un libro de autoayuda infantil, aleccionador, plano, pero ¿por qué tiene tal éxito entre docentes? ¿Qué necesidad viene a cubrir? Hay muchos libros como ése, libros en los que se confía para educar emociones, pero que lo que presentan es un catálogo muy superficial de posibles sentimientos como si invitaran a no sentir mucho”.

“Somos los adultos los que escribimos, seleccionamos, recomendamos libros de literatura infantil, los que celebramos algunas lecturas —y no otras— (...)" - Macarena García, investigadora Centro de Justicia Educacional.

“Enseñando a sentir…” ahonda en el auge del libro-álbum —libros que combinan cuidadas ilustraciones con breves textos— que son utilizados o promovidos como herramientas para educar emociones y fomentar la empatía en lectores. “Lo que vemos es que se trata de una idea de empatía bastante superficial: se trata de libros que buscan enseñar sobre lo que otros piensan o sienten, pero que no llama a sentir con otros. Incluso podríamos decir que este foco en educar la empatía a través de la lectura se organiza desde una narrativa bastante dominante de que el aprendizaje emocional es uno sobre aprender a contenerse, a aquietarse”, agrega la autora.

La investigadora analiza su propia experiencia en estudios e intervenciones con libros infantiles en escuelas y campamentos, cuestionando la perspectiva adulta con la que se promociona la lectura en espacios educacionales. (Imagen: Macarena García/CJE)
La investigadora analiza su propia experiencia en estudios e intervenciones con libros infantiles en escuelas y campamentos, cuestionando la perspectiva adulta con la que se promociona la lectura en espacios educacionales. (Imagen: Macarena García/CJE)

Narrativas para la infancia

Este libro es parte de una investigación Fondecyt titulada “Repertorios emocionales y literarios para la infancia” (2018-2021). La misma trabaja tanto con estudios culturales del afecto como con otras aproximaciones de la humanidades y la antropología para examinar las formas en las que se aborda lo socioemocional en relación a la infancia y a espacios educacionales. En la investigación, se estudian las relaciones que se establecen entre las prácticas y discursos sobre la lectura literaria y la educación de las emociones, con especial énfasis en el análisis de cómo a través de la lectura se facilitan o promueven acríticamente ciertos repertorios emocionales y éticos.

Además del análisis crítico de literatura infantil y otras narrativas para la infancia que se recogen en el libro, en esta investigación se analizaron documentos de política pública sobre lectura, se realizaron entrevistas con docentes, niñas, niños y apoderados, y se utilizaron distintas metodologías basadas en artes para observar experiencias de lectura y de encuentro con libros en espacios educacionales.          

En la investigación Macarena García trabajó junto a Valentina Errázuriz, investigadora del Centro de Estudios Avanzados en Justicia Educacional de la UC y Soledad Véliz, colaboradora del mismo centro. Ellas trabajaron con literatura considerada “desafiante”, es decir, libros que no se adecuan fácilmente a criterios tradicionales de ser apropiados para niños y niñas, ya sea porque no tienen finales felices o tratan temas difíciles de formas crudas. “Pudimos ver cómo este tipo de libros no solo permite entablar otras relaciones entre los adultos y los niños y niñas en los espacios educacionales, sino que también permite que emerjan otros afectos y repertorios emocionales que generalmente no están permitidos allí”, explica García.      

“En este libro intento dar cuenta de la investigación de una forma más accesible que en el formato paper. El objetivo es entrar en diálogo con quienes estudian y trabajan en el campo de la mediación de la lectura y las artes para niños y niñas”, complementa la autora de “Enseñando a sentir”. A lo largo del volumen se va articulando una atención por cómo hablar de temas difíciles o controversiales a los niños y niñas, un aspecto muy contingente en tiempos de pandemia.

“En el libro intento llevar la atención hacia los escasos repertorios que tenemos sobre la colaboración y la solidaridad. Llama la atención esa cosa tan individualista para hablar de emociones en tiempos en los que se hace cada vez más patente que de esto solo salimos juntos”, concluye García.


*El libro “Enseñando a sentir. Repertorios éticos en la ficción infantil” se encuentra disponible en metalespesados.cl


¿te gusta esta publicación?
Comparte esta publicación

Contenido relacionado