La apuesta por fibras naturales, arcilla y algas para la arquitectura del futuro
Gracias a una colaboración entre el Centro de Arquitectura Industrializada (CINARK) de Dinamarca, la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC -a través del profesor Pedro Alonso- y la Estación Atacama UC, investigadores exploran el uso de fibras naturales, arcilla y algas para crear fachadas sostenibles con aislamiento térmico y resistentes al fuego. Innovación que será probada en un módulo experimental en la Estación Atacama UC, gracias al financiamiento del concurso de investigación Avanza UC.
photo_camera El equipo de investigadores de CINARK, junto al profesor Pedro Alonso y la curadora Pamela Prado (primero y segunda a la derecha). (Fotografía gentileza Pedro Alonso)
La arquitectura contemporánea se enfrenta a un desafío ineludible: reducir su huella de carbono, utilizando métodos y materiales sostenibles, y eficientes energéticamente.
Ese fue precisamente el reto que buscó abordar el profesor de la Escuela de Arquitectura y jefe del Doctorado de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC, Pedro Alonso, con su prototipo de vivienda mínima Deserta Ecofolie en la XIX Bienal de Arquitectura de Venecia, en 2025 -junto a la curadora Pamela Prado, y la colaboración de las facultades de Ingeniería, Agronomía y Sistemas Naturales, y la Facultad de Geografía, Historia y Ciencia Política, y la empresa ArtWorks de Portugal-. El proyecto incorporó elementos sustentables como un atrapaniebla para la generación de agua, paneles solares y una fachada biogénica.
Esta última, construida en base a materiales como barro y paja, fue desarrollada en colaboración con el Centro de Arquitectura Industrializada (CINARK) de la Real Academia Danesa en Copenhague, Dinamarca. La solución permite controlar la temperatura y aislar del fuego de manera sustentable.
Vuelta a las raíces
La escasez de madera en los países nórdicos llevó a sus habitantes, hace ya varios siglos, a construir sus viviendas en base a materiales como barro, paja y estiércol, mezcla que otorgaba un excelente aislamiento térmico y estructural.
De ahí que los investigadores de CINARK comenzaron a estudiar estas técnicas y actualmente se encuentran desarrollando paneles prefabricados “biogénicos”, los que utilizan materiales como paja, arcilla y algas, proporcionándoles además de propiedades de aislación térmica, características ignífugas, es decir, resistentes al fuego.
Como explica la directora de CINARK Anne Beim, “en nuestro proyecto en Dinamarca, mezclamos pastos marinos con arcilla y los usamos únicamente para rellenar las cavidades críticas entre los distintos elementos y en la construcción. Esto ha demostrado ser muy eficiente en las pruebas de resistencia al fuego, lo que se debe en parte a que los pastos marinos contienen un alto porcentaje de sal y, al combinarse con arcilla, simplemente detienen o impiden que el fuego se propague”.
De Dinamarca al desierto de Atacama
La colaboración para el proyecto de la Bienal de Venecia dio paso a una visita de un equipo de investigadores de CINARK -liderada por su directora Anne Beim, y los académicos Johannes Schotanus y Thomas Gerner- a la Estación Atacama UC, en el marco del taller internacional Deserta Ecofolie, liderado por el profesor Alonso y desarrollado en la Estación Atacama UC.
Para los académicos daneses, la visita en pleno desierto en la Región de Tarapacá, fue una experiencia transformadora. "Nunca había experimentado algo así... es fascinante y a la vez aterrador pensar qué haremos si grandes partes del mundo se convierten en desierto", reflexiona Anne Beim sobre el impacto del cambio climático y la importancia de transitar hacia formas de construir y habitar más sustentables.
El objetivo fue recolectar materiales propios del desierto de Atacama y el altiplano, para crear nuevas versiones de los paneles biogénicos. Así, el equipo junto al director de la Estación Atacama UC Pablo Osses, el coordinador regional UC Milton Avilés, los profesores de la Escuela de Arquitectura UC Pedro Alonso, Francisco Chateau, Germán Guzmán y Francisco Salas, la curadora Pamela Prado y Alberto Prado de la Universidad Arturo Prat, recorrieron los poblados de Chusmiza, Cariquima, Huara y Enquelga. Allí, recolectaron fibras vegetales como tola, brea y totora, además de algas como algas gigantes (Macrocystis pyrifera), algas pardas (Lessonia trabeculata) y huiro negro (Lessonia berteorana).
Los investigadores buscan adaptar las técnicas nórdicas a las fibras locales, lo que representa un reto. Como cuenta Anne Beim, “ha sido fascinante probar estos materiales. Los más duros, como la brea, o aquellos arbustivos como la tola, son comparables a los que encontramos en Dinamarca; pero la totora es muy diferente, es un material muy fino y refinado para trabajar”. De ahí que los investigadores debieron probar distintas técnicas e incluso combinarlas. El resultado de estas pruebas quedaron expuestas en una exposición al aire libre en la Estación.
Como explica el académico del Instituto de Geografía Pablo Osses, “todo esto ha sido tremendamente interesante, porque junta desarrollos ancestrales, tecnologías actuales y por otro lado, vuelve a posicionar a la Estación Atacama UC en el circuito internacional de investigación y como una plataforma para la innovación en distintas áreas”.
La investigación en terreno llevó a una reflexión sobre cómo las condiciones climáticas extremas —la neblina, la alta radiación solar y los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche— determinan las formas de construcción en el desierto.
Una arquitectura más humana
La participación de CINARK en el prototipo de Deserta Ecofolie en la Bienal de Venecia significó un gran avance: pasar de la construcción de las fachadas biogénicas in situ al desarrollo de paneles prefabricados, permitiéndoles pensar en “industrializar” el proceso.
De hecho, los investigadores ya están trabajando en diseños para edificios de departamentos de hasta cinco pisos, donde estos paneles funcionan como muros cortina, montados sobre estructuras de madera o incluso hormigón.
El objetivo es que la arquitectura no solo sea más sustentable, sino también más “humana”. "Cuando tenemos paja, todo el mundo quiere tocarla y sentirla. Habla de algo profundo, es cálido para la gente y se siente familiar, a diferencia de una fachada de concreto", explican los investigadores de CINARK.
La apuesta de Avanza UC
Asimismo, la colaboración entre la UC y CINARK tiene la mirada puesta en el futuro. El proyecto continuará con la creación del proyecto Ecofolie Lab: un laboratorio modular autosuficiente para investigación interdisciplinaria en ambientes desérticos, que estará emplazado en la Estación Atacama UC y que funcione como infraestructura habilitante para el estudio de estrategias de habitabilidad, energía y gestión de recursos naturales en condiciones extremas
Esta nueva infraestructura -que será financiada gracias al fondo Avanza UC- estará equipado con sistemas integrados de captación de niebla, energía solar fotovoltaica y eólica, gestión térmica pasiva, reciclaje de aguas grises, y que utilizará las fachadas biogénicas con los elementos del desierto de Atacama.
"El laboratorio será una estructura para apoyar los aportes de diferentes investigadores, desde científicos que estudian plantas hasta artistas", explica el profesor Pedro Alonso, quien lidera el proyecto junto con el Centro UC Desierto de Atacama.
Pero junto con ser un espacio privilegiado para la investigación multidisciplinaria, será en sí mismo un prototipo experimental. Ya que como agrega el académico, “el proyecto se concibe como una plataforma de investigación viva (living lab), que medirá en tiempo real las variables ambientales y de operación del módulo, generando un dataset abierto para uso académico y científico”.
De esta manera, la alianza académica con CINARK reafirma el compromiso de la UC con la innovación sostenible y la internacionalización de la investigación, demostrando que las soluciones para los desafíos globales pueden encontrarse en la intersección entre la técnica ancestral y la ciencia de vanguardia, convirtiéndose en un referente para el mundo.