Skip to content

“Quisiéramos triplicar la actividad de educación continua en cinco a seis años"


El plan estratégico que está desarrollando la Prorrectoría de Gestión Institucional aspira a convertir a la UC en líder en América Latina en materia de educación continua online. Se trata de un desafío relevante en un mundo crecientemente competitivo, que implica avanzar de manera coordinada en ámbitos como la transformación digital, enseñanza en línea, preparación y apoyo a docentes e internacionalización.

photo_camera "Tenemos una oportunidad interesante, pues tenemos una excelente universidad, con muy buenos profesores y programas, una capacidad creativa importante", dice Patricio Donoso, prorrector de Gestión Institucional. (Fotografía: Karina Fuenzalida)

La pandemia por el Covid-19 ha implicado una vertiginosa transformación para las universidades en distintos lugares del mundo. En pocos meses han debido transitar a un formato de enseñanza remota que ha generado desafíos, pero también una serie de oportunidades en ámbitos como la educación continua.

Patricio Donoso Ibáñez, prorrector de Gestión Institucional de la Universidad Católica, cuenta que hasta antes del coronavirus “un cuarto de la actividad de educación continua en la UC operaba en formato en línea, hoy la enseñanza a través de plataformas digitales, tanto en formato remoto como full online, han alcanzado casi un 100%”. Se trata de una transformación significativa para un área que ha involucrado durante los últimos años la participación de más de 1.000 profesores de la institución, y una oferta de más de 400 diplomados. Recientemente la universidad superó el millón de estudiantes inscritos a través de los programas que ofrece en la plataforma educacional en línea Coursera, muchos de ellos de otros países de la región e incluso de otros continentes.

Es además en este escenario que la universidad, a través de la Prorrectoría de Gestión Institucional, ha comenzado a trabajar en el diseño de un plan estratégico que guiará la educación continua por los próximos cinco años. Entre los desafíos trazados está el de consolidar un liderazgo en este ámbito a nivel regional, no sólo local, avanzar en diversas modalidades de educación continua (online, remota, presencial y mixta, que combina las modalidades anteriores), iterar a un esquema modular, digitalizar los procesos y también diversificar la oferta de cursos. Todo esto muy de la mano de una coordinación y trabajo mancomunado con las unidades académicas, que son las que proveen los contenidos, los docentes y los programas.

¿La pandemia aceleró el trabajo de diseño de este plan estratégico de educación continua?

Con la intención de fortalecer el área de educación continua de la universidad, al comienzo de este nuevo período del rector Ignacio Sánchez se han terminado de consolidar las diferentes áreas que se relacionan con la educación continua a nivel central. En el período anterior, se integraron a la Prorrectoría de Gestión Institucional la Dirección UC online, Teleduc, UC Virtual y Clase Ejecutiva, donde ya estaba English UC. Ahora se han sumado la Dirección de Educación Continua, y las áreas de Servicios de Educación Continua y Capacitación y Desarrollo, que estaban antes en la Vicerrectoría de Comunicaciones. Ha habido un esfuerzo de ir generando una estructura común para poder fortalecer y potenciar el desarrollo del área, que signifique un refuerzo en la actividad de educación continua de la universidad, de forma complementaria a todo el importante trabajo que se realiza en las unidades académicas.

Ha sido una transición bastante veloz, ¿cómo impactó la pandemia en la ejecución de los programas de educación continua?

En la actualidad el grueso de la actividad de la educación continua se está desarrollando de forma remota y online. De hecho, se han transformado más de 300 programas de educación continua al formato remoto, con apoyo de plataformas de streaming como Zoom pro y educativas como el LMS Moodle. Eso es mucho. La transición ha sido bastante rápida, producto de que la universidad hace ya años que ha ido evolucionando a un formato virtual de formación de tipo online, y eso es lo que permitió que esto ocurriera a gran velocidad. Eso hace posible algo bien sorprendente que, en el caso de UC online, tengamos un nivel de actividad superior a la de un año normal, después de dos o tres meses bastante bajos. Por otro lado, hubo muchas unidades de la universidad que decidieron en esta coyuntura ofrecer programas gratuitos,  desarrollándose 125 programas de educación continua de este tipo durante el primer semestre, con más de 20 mil participantes, lo que resulta muy loable.

"Como universidad quisiéramos ayudar a triplicar la actividad de educación continua, y posiblemente apoyar un fuerte incremento de la matrícula de los magísteres profesionales en modalidad online, y eso implica un desafío grande, pero pienso que la universidad puede hacerlo"- Patricio Donoso, prorrector Gestión Institucional

¿Cuál es la importancia de contar hoy con un nuevo plan estratégico?

Es fundamental que la universidad tenga una estrategia para el desarrollo de la educación continua, porque es importante analizar sobre cuál va a ser la forma de proyectarnos en esta área, por ejemplo considerando la internacionalización de la actividad, definir la combinación entre las actividades online, remotas y presenciales  -una reflexión que también resulta pertinente a nivel de pre y postgrado-, pero también porque experimentamos una creciente competencia, no sólo de competidores locales, sino que también de instituciones globales. Pensamos que esta tendencia se va a ir incrementando, más aún con la rapidez con que se ha estado evolucionado a estos formatos remotos y online. Ya están llegando universidades del hemisferio norte que ofrecen sus programas en Chile...

Está el caso de Harvard y de MIT que están ampliando su oferta a nivel internacional…

Claro, el MIT formó una división para producir programas de educación continua y de postgrado en español, y trabaja con un operador internacional para llegar a países como el nuestro. Por tanto, nosotros también tenemos que pensar estratégicamente en ese sentido, definir bien cuál es el foco y la meta a seguir. Tenemos una oportunidad interesante, pues tenemos una excelente universidad, con muy buenos profesores y programas, con una capacidad creativa importante. Nuestra aspiración es a crecer en Chile y en América Latina en lo que es nuestra oferta y propuesta de educación continua. 

¿Qué metas de crecimiento están pensando de cara a los próximos cinco años?

Como universidad quisiéramos ayudar a triplicar la actividad de educación continua, y posiblemente apoyar un fuerte incremento de la matrícula de los magísteres profesionales en modalidad online, y eso implica un desafío grande, pero pienso que la universidad puede hacerlo. Debemos pensar que la educación continua debe responder a las necesidades de la sociedad, para ello tenemos que agregar “inteligencia respecto al entorno”, y prepararnos en términos de capacidades para hacernos cargo de las necesidades de la sociedad. En ese sentido, tenemos que considerar que esta propuesta también tiene que ver con nuestro compromiso y aporte público, siendo la universidad que somos tenemos también un deber que cumplir en el ámbito de la formación y el perfeccionamiento de profesionales y personas en general.

"Debemos pensar que la educación continua debe responder a las necesidades de la sociedad, para ello tenemos que agregar 'inteligencia respecto al entorno', y prepararnos en términos de capacidades para hacernos cargo de las necesidades de la sociedad"- Patricio Donoso, prorrector Gestión Institucional

¿Cómo se logra avanzar hacia estos objetivos?

Se trata de un desafío no menor. Debemos prepararnos para poder estar presentes en todo Chile y América Latina, lo cual implica internacionalizar nuestra actividad de forma significativa. Se requiere actuar de manera muy coordinada al interior de la universidad y encontrar maneras de generar sinergias y apoyos mutuos. El desarrollo de la educación continua también servirá para contribuir al posicionamiento de la universidad. Esto implica un esfuerzo mancomunado en un mundo que se está desarrollando muy rápidamente, se habla de la revolución industrial 4.0, de nuevas herramientas y modalidades de trabajo, de nuevas competencias y habilidades que se deben reforzar. Internamente también tenemos que evolucionar hacia una mayor transformación digital, que no deje de lado la relación personal con los alumnos, pero que puedan complementarse y aprovecharse nuevas tecnologías. Para esto se requiere de un soporte técnico, como el que se está desarrollando con el Sistema Integrado de Gestión de la Educación Continua (Sigec) que permitirá mejorar una serie de procesos tales como la captación de alumnos, la realización de los cursos, la certificación, entre otros.

¿Cómo puede facilitar esta internacionalización el trabajo conjunto con la nueva Vicerrectoría de Asuntos Internacionales?

El hecho de que se haya creado la nueva vicerrectoría, que promueve y apoya la internacionalización, nos apoyará de manera significativa en el desarrollo de nuestra oferta de educación continua en América Latina. Hemos conversado con la vicerrectora Lilian Ferrer al respecto, y el desafío que tenemos de llegar países como México, Colombia, Perú y otros de la región no resulta trivial, porque si bien se trata de países latinoamericanos al igual que Chile, hay rasgos culturales y realidades específicas que inciden en lo que requieren y cómo lo que requieren en esta área. En ese sentido, necesitamos pensar muy bien sobre cuál es la forma de llegar a estos países y proyectarnos. Nuestro sueño es llegar a ser líderes en la educación continua y programas online en América Latina, y eso requiere un esfuerzo de todos.

"Nuestro sueño es llegar a ser líderes en la educación continua y programas online en América Latina, y eso requiere un esfuerzo de todos"- Patricio Donoso, prorrector Gestión Institucional

Hay universidades que a nivel internacional están incrementando su oferta de postgrado a nivel online. ¿Es algo que se está considerando?

Pienso que tenemos que avanzar en ese sentido. Las mejores universidades extranjeras están preparando y han comenzado a ofrecer magísteres online. El problema es que todavía son programas caros de diseñar y de impartir. Por eso, pienso que hay que avanzar de manera muy estratégica con estos magísteres, pensando en cuáles son las áreas temáticas en las que hay que estar presente, partiendo de a poco, en un desarrollo gradual y en áreas en las que sabemos que hay una necesidad. Hemos estado conversando con Fernando Purcell, vicerrector Académico, es justamente en la VRA donde radican los posgrados, para trabajar conjuntamente y desarrollar esta área de magíster online con proyección internacional. 

Una tendencia creciente que se advierte también en el ámbito de la educación continua es que los alumnos van diseñando sus propios programas de cursos y diplomados…

Sí, una palabra clave aquí es la modularización. Significa diseñar unidades temáticas de contenido de tipo modular, que luego se agrupan para conformar cursos, que a su vez podrían ir articulando programas de especialización, que luego se pueden agrupar para conformar diplomados o certificados, y que unidos podrían constituir un magíster. Son como las piezas de un lego, que se van uniendo y generando respuestas para diferentes necesidades, y que pueden ser acoplables y escalables. Se trata de una reflexión que también debemos tener en orden de poder acometer la proyección que hemos hablado.

¿Cómo cree será el futuro de las formas de enseñar a la luz de lo que estamos viviendo actualmente y cuáles son los desafíos para los profesores?

Yo creo que la educación online se seguirá desarrollando, quizás más rápido de lo que era antes, y también pienso que van a surgir alternativas mixtas, que pueden combinar aspectos online con educación remota y, por supuesto, presencial. Siempre habrá un aporte fundamental de la interacción directa que se logra en el cara a cara entre los alumnos y el profesor. ¿Cuál de estas modalidades liderará la oferta? Está por verse. Lo que sí se puede anticipar es que estos formatos van a ir acompañados de una forma de enseñar que va a ser distinta. Va a tener que haber una transformación del rol del profesor. El profesor simplemente expositor delante de los alumnos hoy es difícil de sostener. Probablemente la sesión remota o presencial se está convirtiendo en una interacción de discusión, de planteamiento de situaciones o dilemas. Se requiere de un profesor bastante dinámico, que pueda fortalecer la interacción, la expresión de ideas y la discrepancia y que acompañe y facilite el proceso de aprendizaje. 

"Lo que sí se puede anticipar es que estos formatos van a ir acompañados de una forma de enseñar que va a ser distinta. Va a tener que haber una transformación del rol del profesor"- Patricio Donoso, prorrector Gestión Institucional

 


¿te gusta esta publicación?
Comparte esta publicación

Contenido relacionado