Ciencia para crecer: una oportunidad que exige visión de largo plazo
La Cuenta Pública reconoce que Chile tiene una comunidad científica de excelencia, universidades de nivel internacional y capacidades de investigación en áreas estratégicas. También identifica un desafío fundamental: no basta con generar conocimiento; es necesario transformarlo en innovación, emprendimiento y nuevas oportunidades de desarrollo. En ese contexto, la transferencia tecnológica y del conocimiento adquiere un rol cada vez más relevante.
Esta discusión coincide con un momento importante para el país. Hace pocos días se presentó en La Moneda la nueva Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo. En esa oportunidad, la presidenta del Consejo de CTCI, Silvia Díaz, destacó la importancia de construir una visión de largo plazo capaz de trascender gobiernos y ciclos políticos. En un mundo marcado por la incertidumbre, la ciencia constituye una herramienta esencial para anticipar escenarios, generar capacidades y fortalecer la resiliencia del país.
La experiencia internacional es clara: las naciones que logran aumentar su productividad, generar industrias de mayor valor agregado y mejorar la calidad de vida de sus habitantes son aquellas que invierten de manera sostenida en investigación, desarrollo, innovación y formación de talento avanzado.
Desde las universidades compartimos plenamente esa visión. En la Pontificia Universidad Católica de Chile hemos incorporado estos principios como parte central de nuestro nuevo Plan Estratégico. Estamos convencidos de que la investigación, el descubrimiento y la creación deben contribuir al progreso del país no solo a través de publicaciones científicas, sino también mediante tecnologías, emprendimientos de base científica, políticas públicas basadas en evidencia y soluciones que respondan a desafíos concretos de la sociedad. (...)