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Académicos de Geografía investigan la zona de Copiapó y Chañaral tras el aluvión


Entender las causas que provocaron el desastre en la región de Atacama, especialmente la relación con la intervención humana en el medio natural, es el propósito que llevó a los profesores de Geografía UC Pablo Osses y Juan Luis García  a recorrer la zona.

photo_camera Archivo UC

Los sistemas naturales deben ser incorporados en el diseño vial y urbano. Esa es la premisa que ratificaron los académicos del Instituto de Geografía Pablo Osses y Juan Luis García en su reciente visita a Chañaral y Copiapó en la región de Atacama. Su objetivo era observar en terreno la magnitud del desastre generado por el aluvión de marzo recién pasado, así como sus causas y consecuencias a futuro.

“Nuestro propósito es hacer un diagnóstico, desde la geografía, del comportamiento del sistema fluvial en relación a los sistemas e infraestructura de transporte y urbana, de modo de poder entender qué falló para que se produjera esta catástrofe y generar las propuestas de mejoras”, explica el profesor Osses.

Los investigadores recorrieron la ciudad de Copiapó, pueblos aledaños tales como Paipote, Inca de Oro, Diego de Almagro, El Salado y Chañaral; observaron el sector donde se iniciaron los aluviones, el cauce de los ríos Copiapó y Salado, y las quebradas; los sectores inundados, los socavones y áreas completas sepultadas bajo el barro. 

“La causa de esto no es solo que hayan crecido los ríos, sino que acá el problema es la intervención humana en el medio natural”, afirma Osses, quien explica que las agitadas aguas del río Salado vieron interrumpido su paso con la carretera, construida sobre un terraplén de 7 metros  de altura, generando su desborde hacia las zonas aledañas, cubriendo viviendas y otras infraestructura bajo el barro. Asimismo, el mar se adentró cerca de 1 km desde la antigua playa, formada por relaves mineros, recobrando su verdadera forma natural.

De ahí que el académico destaca que es fundamental repensar la manera en que intervenimos el territorio, especialmente ahora en la etapa de reconstrucción. “Es clave incorporar responsablemente las zonificaciones de riesgo -donde se determina cuáles son las zonas seguras y cuáles son peligrosas para la edificación- en los planos reguladores, así como también revisar el diseño de las obras viales e hidráulicas”, afirma el profesor.

Los datos y observaciones recogidos en terreno, serán fundamentales para la labor académica y de investigación del Instituto de Geografía, entregando un aporte concreto desde esta disciplina frente a futuros eventos  de este tipo en nuestro país.

Chañaral en imágenes


INFORMACIÓN PERIODÍSTICA

Nicole Saffie, periodista, nsaffie@uc.cl


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