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¿Calor y mascarillas? Así se cuida la piel


Las altas temperaturas primaverales podrían acentuar o producir algunos problemas dermatológicos como el acné, la dermatitis o la rosácea. Una limpieza e hidratación diaria para rostro y cuello, junto con la utilización de mascarillas adecuadas, son algunos de los consejos que entregan dos expertas de la UC.

Mujer con mascarilla

photo_camera La temperatura local en la zona de la mascarilla aumente en 2º. "Todas aquellas personas que son portadoras de acné, rosácea, dermatitis seborreica se ven perjudicados y activan sus enfermedades", dice la dermatóloga Natacha Quezada. Crédito imagen: Freepik.

La mascarilla se ha convertido en un accesorio absolutamente necesario para prevenir el contagio del Covid-19. Y no desaparecerá, al menos, por un buen tiempo. Sin embargo, su prolongado uso puede generar algunos problemas en la piel tales como el acné, la rosácea o la dermatitis. Si a esto sumamos las altas temperaturas primaverales, y otros factores como el estrés o una mala alimentación, el panorama cutáneo puede ser aún peor. 

Quirúrgicas, EPI, reutilizables o caseras. Se pueden encontrar mascarillas de muchos tipos. Esta barrera de protección tan necesaria puede causar o acentuar en el rostro la aparición de granos, espinillas y manchas rojas, pues mantiene un ambiente húmedo, aumentando la cantidad de sudor y seborrea (alteración de la función de las glándulas sebáceas en la que aumenta la secreción de grasa).

Esta condición es propicia para que los poros se bloqueen con mayor facilidad, ya que no pueden oxigenarse. La temperatura local aumenta, humedeciendo la zona de la nariz, boca, mejillas y mentón, lo que produce más sebo de lo habitual. Podría aparecer "picazón en la piel, zonas con enrojecimiento y mayor acné donde cubre la mascarilla: nariz, surco nasogeniano, mentón y mejillas. Por eso, si ya se está con un cuadro acentuado, se recomienda acudir al dermatólogo", afirma la enfermera y académica de la Escuela de Medicina UC, Camila Carvajal.

También se pueden desarrollar daños en las áreas de la piel donde la mascarilla ejerce presión con los elásticos, provocando maceración y erosión, así como infecciones cutáneas secundarias.  

Aumento de lesiones faciales

El uso frecuente de mascarillas hace que la temperatura local aumente en 2º. Así, todas aquellas personas que son portadoras de acné, rosácea o dermatitis seborreica se ven perjudicadas y activan sus enfermedades. "Es decir, aumenta el número de espinillas, la cara roja con rosácea y esa sensación de piel alérgica reseca debido a la dermatitis seborreica", afirma Natacha Quezada Gaón, dermatóloga y académica de la Escuela de Medicina UC.

"Además, como aumenta el calor, aumenta también el sudor en esa zona, permitiendo la entrada de bacterias debido al uso crónico de mascarilla o debido a que se usa la misma mascarilla de tela que no se lava. Esto puede producir una infección, propiciando el impétigo (infección cutánea muy contagiosa que afecta principalmente a los bebés y a los niños)", agrega la dermatóloga.

"El uso frecuente de mascarillas hace que la temperatura local aumente en 2º. Los portadores de acné, rosácea o dermatitis seborreica se ven perjudicados y activan sus enfermedades". Natacha Quezada, dermatóloga UC

La piel del rostro podría presentar espinillas, un exceso de puntos negros o un exceso de seborrea o grasitud local, es decir, eritema o cara roja con sensación de alergia y exceso de sequedad. En los casos más complejos, podrían producirse lesiones de aspecto infeccioso purulento, es decir, heridas, escoreaciones y hasta úlceras con pus. Estos problemas pueden aparecer en la zona que cubren las mascarillas, sin embargo, se puede extender a todo el rostro. 

El uso prolongado de mascarillas puede causar o acentuar la aparición de granos, espinillas y manchas rojas, pues mantiene un ambiente húmedo, aumentando la cantidad de sudor y seborrea. Crédito imagen: Pexels.

Vitamina B3, auguas micelares y otros productos 

Es recomendable usar mascarillas de textura suave y cambiarlas reiteradamente tras un tiempo prolongado de uso para reducir la exposición al sudor y la humedad. Nunca volver a usarlas si quedaron sucias o mojadas.

Otra forma de cuidar la piel y ayudar a disminuir la presencia de acné en el rostro es el uso de vitamina B3 tópica, que se puede consumir a través de los alimentos o aplicándola en la piel mediante diversos serum o cremas.

Es fundamental, sin embargo, mantener una rutina de limpieza e hidratación en rostro y cuello, con productos adecuadossyndets de un pH similar a la piel y aguas micelares (profundizan la limpieza), aplicar cremas humectantes libres de aceite o grasa y filtros de protección solar no comedogénicos o libres de grasa. Asimismo, se debe evitar el uso de exfoliantes agresivos y minimizar el uso de maquillaje oleoso. 

"Hay que aplicar una terapia de base si la persona tiene patologías. Si no la tiene, se debe evitar el aceite o sustancias que sean muy oleosos, ya que tapan los poros. Se deben usar mascarillas desechables o si son de tela, lavarlas, esterilizarlas y cambiarlas tres o cuatro veces al día", explica la dermatóloga Natacha Quezada. "Lastimosamente tenemos que usar mascarillas mientras la pandemia siga, pero si se mantiene la piel limpia e hidratada, sin heridas, lo más probable es que estos problemas se puedan regular", enfatiza. 

Las expertas recomiendan una rutina de limpieza e hidratación en rostro y cuello con productos adecuados y cambiar las mascarillas de manera frecuente. Crédito imagen: Pexels.

Cambiar la mascarilla cada vez que la siente húmeda o sucia es también una recomendación básica para asegurar su correcta utilidad, en su función principal de protección y prevención del contagio a través de la vía aérea. "En el caso de usar mascarillas de tela –solo recomendadas para actividades de bajo riesgo como aquellas realizadas al aire libre, como algunos tipos de actividad física– se deben mantener las medidas de limpieza y cuidado diarias (lavado diario), utilizar detergentes adecuados y preferir las telas de algodón hipoalergénicas", sostiene la enfermera Camila Carvajal.

"Lastimosamente tenemos que usar mascarillas mientras la pandemia siga, pero si se mantiene la piel limpia e hidratada, sin heridas, lo más probable es que estos problemas se puedan regular". Natacha Quezada, dermatóloga UC 

Para una rutina adecuada:

- Limpiar e hidratar la piel en la mañana y en la noche.

- Los jabones que se utilicen deben ser neutros para no alterar la capa superficial que protege la piel.

- Evitar maquillarse en la zona que cubre la mascarilla.

- Cambiar la mascarilla cada vez que se sienta húmeda o sucia.

- Una vez en casa, retirar la mascarilla, lavar primero las manos y luego el rostro. No olvidar hidratar para restaurar la capa superficial de la piel.

- En caso de continuar con problemas cutáneos, acudir al dermatólogo.

 
 

 

 

 


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