Futuro UC 2026: 707 becas que cambian trayectorias de vida y crean comunidad
Del 5 al 9 de octubre, la comunidad UC se unirá en una nueva edición de esta campaña solidaria. El objetivo central es movilizador y profundamente transformador: financiar becas que permitan a estudiantes de pre y postgrado desarrollar todo su potencial académico y personal, sin que las dificultades económicas representen un freno para su vocación.
photo_camera Entre el 5 y el 9 de octubre, la campaña Futuro UC 2026 convoca a toda la comunidad universitaria a unirse en un gran propósito: hacer posibles 707 becas para estudiantes de pre y postgrado. (Fotografía: jornada de la Facultad de Artes - Futuro UC)
El talento que puede transformar Chile ya se encuentra en nuestras aulas. Son jóvenes que llegaron a la Universidad Católica portando historias de esfuerzo, capacidades excepcionales, una profunda vocación y ganas de aportar al desarrollo de Chile. Se trata de estudiantes que eligen formarse en la UC para convertirse no solo en profesionales de excelencia, sino también en personas íntegras, creativas y comprometidas con la capacidad de dar respuesta a los complejos desafíos sociales, económicos y culturales que enfrentará nuestro país en los próximos años.
Sin embargo, la realidad nacional evidencia que no todos los jóvenes cuentan con las mismas condiciones basales para desarrollar plenamente su potencial. Brechas geográficas, costos de arancel, gastos de manutención, arriendos y largos traslados, se convierten en muros invisibles que desgastan la salud mental y amenazan con truncar sus trayectorias.
Precisamente, para responder a esta urgente realidad, entre el 5 y el 9 de octubre, la campaña Futuro UC 2026 convoca de manera transversal a toda la comunidad universitaria —estudiantes, académicos, profesionales, administrativos, exalumnos y amigos de la institución— a unirse en un gran propósito solidario: hacer posibles 707 becas para estudiantes de pre y postgrado.
Este año, la iniciativa invita a mirar cada aporte más allá de lo económico propiamente tal, sino como una forma de abrir caminos y entregar herramientas, para que el talento pueda desplegarse y llegar tan lejos como sea posible. También como una manera de retribuir las oportunidades que nosotros mismos pudimos haber recibido.
“El talento que nuestro país necesita para enfrentar sus grandes desafíos ya existe, y parte de él está hoy en nuestras aulas. Nuestra responsabilidad como Universidad es generar las condiciones para que ese talento pueda desplegarse plenamente. Estas 707 becas representan 707 oportunidades para que nuestros estudiantes desarrollen sus capacidades y las pongan al servicio de Chile”, destaca el rector Juan Carlos de la Llera.
Desde el año 2022, Futuro UC ha logrado movilizar de forma sostenida a la comunidad universitaria, para apoyar la formación de los estudiantes a través de distintas becas específicas, impulsadas desde las distintas facultades, escuelas y unidades académicas. Durante la edición 2026, la campaña continúa consolidando su misión institucional: fortalecer de manera permanente una sólida cultura filantrópica, donde toda la comunidad se una en este propósito común.
Una comunidad que abre oportunidades
Este año, Futuro UC busca dar un salto cualitativo fundamental para que estudiantes, académicos, profesionales, administrativos, exalumnos y amigos de la Universidad, se identifiquen activamente como eslabones de una misma cadena de apoyo. La ambiciosa meta de reunir 707 becas no se concibe como un número abstracto, sino que se despliega en un conjunto de proyectos particulares creados por las diversas facultades y unidades, cada una respondiendo a necesidades, contextos y realidades diversas, pero todas ellas unidas bajo la convicción de que las oportunidades pueden cambiar trayectorias de vida.
Detrás de esta meta existen historias concretas. Como la de Cristián Sepúlveda, estudiante de cuarto año de la Facultad de Derecho y beneficiario de Futuro UC. Para este alumno proveniente de la Región del Maule, esta ayuda le permitió enfrentar gastos, como el arriendo en Santiago y disminuir la preocupación por compatibilizar sus estudios con la necesidad de generar ingresos, lo que se tradujo en poder concentrarse solamente en sus estudios.
“Cuando me enteré de que me gané la beca, ¡casi lloro de alegría! Porque es un peso menos el no tener que estar preocupado de trabajar, de cómo me las arreglo económicamente. Es un alivio inmenso que impacta mucho en la vida”, relata Cristián.
Para este estudiante de Derecho, esta ayuda ha sido -en sus propias palabras-, un “gran alivio”, el que espera retribuir de vuelta en un futuro. “Lo lindo de estas becas es luego poder devolver lo que a uno se le ha dado. Yo feliz de aquí a diez, veinte años más, poder también generar un cambio en la vida de un estudiante, porque para mí la beca representó eso”, admite.
Oportunidad que potencia el talento
A lo largo de su trayectoria, Futuro UC se ha consolidado como una iniciativa que año a año ha adaptado sus esfuerzos para responder de manera más certera a las necesidades específicas de cada unidad académica. Esta sintonía fina no solo ha permitido focalizar los recursos donde más se necesitan, sino que también se ha convertido en una oportunidad para robustecer la comunidad académica al interior de cada facultad.
Un claro ejemplo de este impacto colectivo se vivió en 2025, cuando la comunidad de la Facultad de Teología logró alcanzar por primera vez la meta de recaudación destinada a financiar una beca integral para una estudiante de postgrado, para el Magíster en Teología. Meses más tarde, ese esfuerzo colaborativo de académicos, funcionarios y alumnos se materializó en una oportunidad tangible para Vivian Santana, quien resultó beneficiada con una cobertura total que abarca el arancel del programa y que contempla, además, un apoyo complementario para su manutención.
Vivian desafía diariamente las distancias geográficas, debiendo viajar desde Valparaíso hasta el campus San Joaquín, para asistir presencialmente a sus clases, con la convicción de continuar posteriormente sus estudios con un doctorado, para dedicarse de lleno a la docencia e investigación universitaria.
“Es agotador levantarme a las 4:45 de la mañana para viajar, pero ha valido la pena”, relata la estudiante. Al reflexionar sobre el impacto que el beneficio ha tenido en su trayectoria formativa y personal, añade: “Esta beca me permite hacer este esfuerzo sin arriesgar mi salud mental en el proceso. Sólo tengo agradecimientos”, concluye Vivian Santana.
Un propósito colectivo
La invitación de Futuro UC no está dirigida de manera exclusiva a quienes alguna vez pasaron por las aulas de la UC, sino para todos quienes hoy construyen Universidad a través de la docencia, y el trabajo profesional y administrativo.
Este año 2026, la iniciativa reconoce de manera muy especial ese rol articulador y humano donde los profesores acompañan, guían y moldean el talento, formando a sus estudiantes, mientras que los equipos de profesionales y administrativos aseguran, desde sus múltiples y diversos roles de gestión, que la experiencia formativa y académica sea posible. La presente edición propone extender ese mismo compromiso institucional hacia una nueva y enriquecedora forma de participación activa.
“Quienes trabajamos en la UC, vemos todos los días las capacidades y el compromiso de nuestros estudiantes. Los académicos los acompañan en su formación, y los profesionales y administrativos hacen posible, desde distintos roles, que esa formación ocurra. Esta campaña nos invita a dar un paso más y demostrar que todos podemos aportar para que ningún estudiante vea limitado su camino por falta de oportunidades”, reflexiona Antonia Radrigán, coordinadora de Vinculación de la Facultad de Matemáticas y exalumna de la Escuela de Psicología.
A este esfuerzo, se suman de forma protagónica los más de 151 mil exalumnos de la UC que, desplegados en los más diversos ámbitos públicos y privados de Chile y el extranjero, continúan vinculados al ideario y propósito de su casa de estudios. Ana Muñoz, egresada de la Facultad de Derecho de la promoción 1994 y actual donante activa de Futuro UC, comprende su contribución económica precisamente como un puente, para extender a las nuevas generaciones las mismas oportunidades que ella misma tuvo el privilegio de recibir en el pasado.
“Creo que el poder donar, es abrirles camino y darles más oportunidades, y eso es súper importante, porque es compartir el espíritu de Derecho UC”, afirma la exalumna. Para Ana, asumir el compromiso de hacer comunidad implica necesariamente asumir una responsabilidad social activa: “Preocuparse de los estudiantes para que puedan tener una formación integral, ética, y no solamente por nuestra comunidad, sino que también debemos preocuparnos por toda la sociedad”, concluye.
707 razones para ser parte
La iniciativa se plasma en una virtuosa cadena de solidaridad intergeneracional: un estudiante recibe una oportunidad, logra desplegar y potenciar su talento al máximo, y con el paso de los años, adquiere la capacidad y el deseo de abrir camino para las generaciones venideras. Bajo esta premisa, la Universidad busca consolidar una comunidad que entienda la filantropía no como un acto aislado, sino como una herramienta para sostener un proyecto educativo común de vocación pública y multiplicar su impacto positivo en el desarrollo del país.
De esta manera, son las propias uniades académicas las que organizan actividades para motivar a sus comunidades a ser parte de Futuro UC: campeonatos deportivos, 'pizzatones', festivales de música, jornadas familiares, entre muchas otras iniciativas. Este año, por ejemplo, la Facultad de Teología sortea los guantes del famoso arquero Vozhina por redes sociales. (Revisa las actividades en Agenda UC)
"Futuro UC busca movilizar a toda nuestra comunidad para levantar recursos y voluntades, para lograr conseguir 707 becas para transformar Chile. Así, estas becas buscan impactar trayectorias de personas de nuestra comunidad que se podrán potenciar y desarrollar, poniendo todo en una narrativa de transformar nuestro país a partir de nuestra identidad católica, donde nos cuidamos y potenciamos entre todos", enfatiza Francisco Gallego, prorrector de Gestión Institucional.
Y agrega: "Creo que lo más potente de este ejercicio, primero, es que esas necesidades surgen de las mismas facultades donde se identifican dolores locales y se construyen opciones para poder resolverlos. Lo segundo, es que esta iniciativa se relaciona con una serie de dimensiones muy centrales del Plan Estratégico de la universidad, con foco en apoyar a nuestros estudiantes en sus trayectorias, movilizar la capacidad filantrópica de nuestra universidad a partir de las necesidades de nuestras facultades, sumar las voluntades de nuestros exalumnos, exalumnas y amigos, y vincularlas a nuestras realidades”.
Del 5 al 9 de octubre, Futuro UC 2026 pondrá en marcha este gran desafío con la meta de reunir 707 becas, oportunidades concretas para que jóvenes talentosos que ya poseen las capacidades intelectuales y la vocación necesaria, puedan contar también con el soporte material indispensable para continuar su formación. Porque cuando una comunidad entera se organiza para abrir caminos, no se limita únicamente a transformar de manera radical una trayectoria de vida individual, sino que ensancha y multiplica con creces las posibilidades reales de transformar positivamente el futuro de todo nuestro país.
* Conoce en detalle los distintos proyectos específicos y descubre las formas de participar, ingresando al sitio oficial futurouc.uc.cl
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