Investigan uso de dispositivos móviles en la primera infancia
Una encuesta desarrollada por el Centro UC de la Familia y la Escuela de Trabajo Social, aplicada a 390 madres, padres y personas cuidadoras, evidencia una tensión significativa en la crianza actual: si bien una mayoría considera que los niños no deberían utilizar pantallas, en la práctica su uso es ampliamente extendido y forma parte de la vida diaria.
photo_camera De acuerdo al estudio, el 67% de los consultados admite que los niños y niñas se exponen diariamente a las pantallas de los teléfonos celulares. (Crédito fotográfico: Unsplash)
Muchos padres y madres usan pantallas para mantener entretenidos o distraídos a sus hijos e hijas, mientras atienden otras labores. Funciona. Las pantallas cautivan la atención de los niños y niñas de una manera que casi nada más lo hace. Pero ¿cuál es el impacto de las pantallas en los cerebros jóvenes? ¿Hay un lapso de tiempo adecuado para la exposición?
De acuerdo a una encuesta desarrollada por el Centro UC de la Familia y la Escuela de Trabajo Social, aplicada a 390 madres, padres y personas cuidadoras de menores, el 67% de los consultados admite que los niños y niñas se exponen diariamente a las pantallas de los teléfonos celulares.
El 49,5% reconoce que pasan expuestos a pantallas más de media hora al día, superando lo que la literatura especializada internacional recomienda para los más pequeños. El 56% comenzó a exponerse entre los 1 y 3 años.
La muestra detalla que el 25% de los padres y cuidadores admite que los menores están expuestos a las pantallas de 30 minutos a una hora diaria, superando el límite de media hora que la literatura especializada sugiere para los menores de 2 años. Incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) es más restrictiva y recomienda cero pantalla en ese rango etario.
El 16% se expone entre una y dos horas, superando el máximo de una hora recomendado hasta los 5 años por la literatura especializada, que hace hincapié en que los adultos deben mediar en el acceso al contenido por parte de los pequeños.Y el 10% dedica más de dos horas al día a los dispositivos electrónicos.
La investigación forma parte del proyecto “Percepciones parentales sobre primera infancia ante el mundo digital: peligros y desafíos”, seleccionado en el XXII Concurso de Investigación y Creación para Académicos UC 2025, enfocado en el uso de la tecnología desde la dignidad humana.
La iniciativa es liderada por la académica de Trabajo Social Carolina Muñoz y reúne a un equipo interdisciplinario integrado por Antonio López, profesor de la Facultad de Derecho; Cristián Núñez, académico de la Facultad de Teología; Carolina Salinas, académica de la Facultad de Derecho y directora del Centro UC de la Familia; y Nicole Elizondo, investigadora del Centro UC de la Familia y coordinadora del proyecto.
Supervisión y control
El estudio evidencia una tensión significativa en la crianza actual: si bien una mayoría considera que los niños no deberían utilizar pantallas, en la práctica su uso es ampliamente extendido y forma parte de la vida diaria.
Este escenario da cuenta de una “paradoja de las pantallas”, donde conviven convicciones restrictivas con prácticas cotidianas que incorporan estos dispositivos, en un contexto de alta mediación parental. Los resultados también muestran que, lejos de una ausencia de regulación, las familias despliegan estrategias activas de supervisión, establecimiento de normas y control de contenidos.
Además, este año escolar entró en vigencia la Ley 21.801, modifica la Ley General de Educación para prohibir el uso de dispositivos móviles de comunicación personal (celulares, tablets, relojes inteligentes) en establecimientos de educación parvularia, básica y media durante actividades curriculares.
“Cuando hay un exceso de exposición de los niños pequeños, menos de cuatro e incluso de dos años, hay evidencia de que se produce retraso en el desarrollo, en especial en la adquisición del lenguaje, y habilidades cognitivas y ejecutivas de regularse y controlar rabietas. Más adelante, cuando no son tan pequeños, cuando el uso aumenta se produce adicción”, afirmó a El Mercurio Carolina Muñoz, también directora de la dirección de Equidad de Género.
Asimismo, para la académica Carolina Salinas, “como sociedad, nos falta trabajar en fomentar mínimos comunes en torno al uso de la tecnología en la crianza”. Y agrega en la misma publicación, que “el estudio revela que el problema comienza mucho antes, en el hogar, apenas nuestros niños se están formando”.
Reflexión académica
Debatir este tema fue el objetivo del seminario “Dispositivos móviles y primera infancia: desafíos desde la evidencia y la política pública”. El evento reunió a académicos y especialistas para reflexionar en torno al uso de pantallas en niños y niñas de hasta 6 años.
El seminario contó con la participación de Carolina Muñoz, quien compartió y analizó los resultados de la encuesta, entregando evidencia clave para comprender los desafíos que enfrentan las familias.
Por su parte, el profesor Antonio López, doctor en Filosofía y Sociología, comentó los resultados y analizó la encuesta desde una perspectiva internacional, introduciendo además el concepto de “vulnerabilidad digital familiar”, entendida como una condición que “no es un problema aislado del niño, sino de la unidad familiar completa que se ve sobrepasada por el estrés y el agotamiento cotidiano”. En esa línea, subrayó la importancia de avanzar hacia “un modelo de educación digital basado en la participación”, dejando atrás enfoques exclusivamente restrictivos.
Finalmente, la periodista e investigadora Paula Walker, experta en comunicaciones estratégicas y asesora del Centro Iberoamericano de Derechos del Niño, abordó los desafíos desde el marco de los derechos digitales, recordando que “los derechos de los niños en entornos virtuales son los mismos que en el mundo físico”. Asimismo, enfatizó en el rol del Estado al respecto, mencionando que “si bien la nueva ley chilena sobre celulares en colegios es un avance, aún tiene la deuda de regular más estrictamente a las plataformas y a los generadores de contenido”.