Juegos creados en la UC llegan a contextos escolares
En la Universidad Católica, distintos investigadores desarrollan juegos que combinan evidencia científica, diseño y metodologías lúdicas para generar experiencias significativas en niños, niñas y jóvenes. Parte de estos proyectos hoy ya se utilizan en establecimientos educacionales y en otros espacios formativos.
photo_camera Jugar no solo es una forma de entretención: también es una herramienta clave para aprender, desarrollar habilidades sociales, estimular la creatividad y expresar emociones. (Fotografía gentileza Minku)
Reconocido por la Convención sobre los Derechos del Niño y Niña de las Naciones Unidas, jugar no solo es una forma de entretención: también es una herramienta clave para aprender, desarrollar habilidades sociales, estimular la creatividad y expresar emociones.
En la UC distintos investigadores están desarrollando juegos basados en evidencia, parte de los cuales hoy se utilizan en establecimientos educacionales y otros espacios formativos. Desde juegos que fomentan la actividad física, enseñan a escribir o sobre sostenibilidad, hasta iniciativas para abordar la muerte en contextos escolares. Estos proyectos combinan evidencia científica, diseño y metodologías lúdicas para generar experiencias significativas en niños, niñas y jóvenes.
“Hoy llegan muchos recursos y herramientas educativas al país, pero no siempre están basados en evidencia. Por eso, uno de los desafíos más importantes es desarrollar materiales que realmente hayan sido diseñados y validados desde la investigación, entendiendo cómo aprenden los niños y niñas, y qué estrategias generan impacto real en su desarrollo y bienestar”, comenta Jaime Balladares, académico de la Facultad de Educación e investigador adjunto del Instituto Milenio MISTRALL.
EduLab UC es la plataforma de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado orientada al desarrollo y transferencia de tecnologías educativas basadas en evidencia. “Buscamos generar espacios que conecten las capacidades de investigación de la universidad con las necesidades reales del mundo educativo y de la sociedad”, afirma la jefa de EduLab Anneliese Marín. “La transferencia tecnológica cumple un rol fundamental, transformar conocimiento y evidencia en herramientas concretas que puedan generar impacto en las salas de clases, en las familias y en distintos espacios de aprendizaje”.
Estos son algunos ejemplos de juegos que están transferidos a las aulas o en proceso:
Misión Korex: promover actividad física vigorosa
El sedentarismo infantil se ha transformado en una de las principales preocupaciones de salud pública a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, más del 80% de niños, niñas y adolescentes no realiza la actividad física diaria recomendada, una situación que impacta directamente en su salud, bienestar emocional y desarrollo integral.
Como una manera entretenida de revertir esta situación, surge Misión Korex, juego creado por la ex alumna de Diseño UC Teresita Reymond, iniciativa nacida en el marco de su tesis de pregrado. El proyecto utiliza dinámicas lúdicas y desafíos colaborativos para incentivar actividad física vigorosa en escolares, combinando movimiento, juego y aprendizaje para fomentar hábitos saludables desde edades tempranas.
Minku: ciencia y juego para fortalecer la lectura
Jaime Balladares, académico de la Facultad de Educación es el líder del equipo de investigación creador de Minku, línea de juegos educativos desarrollados a partir de evidencia científica sobre aprendizaje, motivación y desarrollo infantil.
Entre los primeros juegos desarrollados por Minku, destacan En la cuerda y Misión Cumplida, ambos orientados a fortalecer habilidades de lectura y escritura tempranas.
En la cuerda invita a niños y niñas a relacionar imágenes con la cantidad correcta de sílabas de cada palabra, promoviendo la conciencia silábica de manera lúdica y participativa. En tanto, Misión Cumplida busca enseñar la relación entre letras y sonidos mediante dinámicas colaborativas, donde los participantes identifican sonidos iniciales y grafemas utilizando dados, fichas y tarjetas.
Actualmente, estos desarrollos ya son comercializados a través de un acuerdo con DICTUC, permitiendo llevar estas herramientas a comunidades educativas y espacios formativos fuera de la universidad.
Morituri: hablar sobre la muerte en contextos escolares
Morituri es un juego de mesa desarrollado por los académicos Maili Ow y Guillermo Zamora, de la Facultad de Educación, y Mario Inzulza, de la Facultad de Teología, lanzado recientemente.
El juego propone una dinámica donde los participantes asumen el rol de detectives que deben reconstruir la historia de una persona fallecida mediante pistas, testimonios y evidencia. A partir de esta experiencia, estudiantes y docentes pueden abrir conversaciones sobre la muerte, el duelo, el miedo y el sentido de la vida.
La iniciativa surgió en el contexto de investigaciones sobre muerte y educación escolar, particularmente tras la pandemia, período que evidenció la necesidad de generar herramientas pedagógicas para abordar experiencias de pérdida dentro de las comunidades educativas.
Más que un juego competitivo, Morituri busca transformarse en un espacio seguro para dialogar y reflexionar colectivamente sobre un tema que muchas veces permanece invisibilizado en las escuelas.
DesafiODS: aprender sostenibilidad jugando
DesafiODS surge de la colaboración interdisciplinaria entre Edulab UC, Editorial SM e investigadores del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, CEDEUS.
El juego busca acercar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas a estudiantes y comunidades educativas mediante desafíos y actividades participativas relacionadas con sostenibilidad, inclusión, cambio climático y ciudadanía.
La experiencia permite que conceptos globales y muchas veces abstractos se transformen en situaciones concretas y cercanas para niños, niñas y jóvenes, promoviendo aprendizaje colaborativo y reflexión sobre los desafíos del desarrollo sostenible.