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Consorcio NOVA-IA busca convertir a Chile en un exportador de “inteligencia alimentaria”


La iniciativa, cofinanciada por Corfo y el sector privado, contempla una inversión de $5.300 millones a cinco años y reúne a universidades, centros tecnológicos y seis empresas para desarrollar herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la industria alimentaria.

Experimento con un tubo de ensayo y un líquido naranja

photo_camera “Queremos que Chile agregue más valor a los alimentos que lleva al mundo, exportando también el conocimiento y la inteligencia alimentaria que hay detrás de ellos”, destacó Pedro Bouchon, director del consorcio Nova IA y profesor de la Escuela de Ingeniería UC. (Crédito fotográfico: Pexels)

A nivel global, en 2022 se generaron 1.050 millones de toneladas de desperdicio de alimentos en hogares, servicios de alimentación y comercio minorista, según el Food Waste Index Report 2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Frente a esta realidad, el programa público-privado Nuevas Oportunidades de Valorización Alimentaria con Inteligencia Artificial (Nova-IA) busca transformar las pérdidas alimentarias en nuevas oportunidades de valor mediante la articulación de capacidades científicas, tecnológicas y empresariales.

“Queremos que Chile agregue más valor a los alimentos que lleva al mundo, exportando también el conocimiento y la inteligencia alimentaria que hay detrás de ellos”, destacó Pedro Bouchon, director del consorcio y profesor de la Escuela de Ingeniería, durante el lanzamiento de la iniciativa el pasado 4 de agosto.

“No estamos creando tecnología en abstracto. Cada solución que desarrollamos responde a un problema que hoy le cuesta dinero a una empresa, ya sean pérdidas que se pueden valorizar, líneas de producción que se pueden hacer más eficientes o decisiones que se toman sin suficiente información”, añadió el profesor Bouchon.

Panel de conversación durante el lanzamiento de Nova IA. De izquierda a derecha: El profesor de la Escuela de Diseño UC Marcos Chilet, Fernando Hentzschel de Corfo, Marisol Figueroa de AB Chile, la ingenieria civil María Francisca Yáñez y Pedro Bouchon. (Crédito fotográfico: Nova IA)

Dictuc será la entidad ejecutora de Nova-IA y articulará el consorcio tecnológico integrado por la UC, la Universidad de La Serena, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la consultora para startups agroindustriales Mumulkan. También forman parte las empresas asociadas Carozzi, Cáscara Foods, Nestlé, Nutrisco, Sticta y Viña Concha y Toro.

“Queremos que los resultados se traduzcan en soluciones que funcionen en condiciones reales, puedan escalarse y fortalezcan las capacidades de la industria alimentaria nacional”, explicó Juan Carlos Herrera, presidente del directorio de Dictuc.

Rodrigo Durán, gerente general de CENIA, añadió: “Aportamos investigación de frontera e infraestructura tecnológica para potenciar la adopción de IA en el sector”. Esto mediante herramientas que permiten anticipar problemas en las líneas de producción, comprender las tendencias del mercado e identificar las necesidades de los consumidores para crear soluciones innovadoras.

Un innovador modelo de cocreación

Nova-IA trabajará de la mano de las empresas para desarrollar un portafolio de soluciones que buscan resolver directamente sus necesidades, en base a tres pilares:

  1. Optimización de procesos productivos
  2. Inteligencia de mercado
  3. Valorización de pérdidas alimentarias

Cada proyecto se desarrollará a través de una célula que integra equipos de las empresas con especialistas del CENIA y académicos de distintas disciplinas, para crear en conjunto soluciones adaptadas a los desafíos: a los procesos, datos y necesidades específicas de las organizaciones involucradas, en lugar de aplicar herramientas genéricas alejadas de su realidad operativa.

De esta manera, el modelo busca que los resultados funcionen en condiciones reales, alcancen una escala industrial y fortalezcan las capacidades internas de las entidades participantes, generando así conocimiento aplicado con potencial de transferencia al sector productivo.

Transformar las pérdidas alimentarias en nuevas oportunidades de valor, es lo que busca Nova IA. (Crédito fotográfico: Nova IA)

¿Por qué usar IA?

El uso de inteligencia artificial permite caracterizar mermas y subproductos, explorar nuevas aplicaciones, desarrollar ingredientes funcionales e impulsar modelos de economía circular. La meta es convertir materiales actualmente desaprovechados en materias primas con valor nutricional, comercial y ambiental.

La IA también permite optimizar procesos y cadenas de suministro, gracias al uso de modelos predictivos, analítica avanzada, monitoreo inteligente y automatización de líneas de producción. Su aplicación ayuda a supervisar las operaciones en tiempo real, disminuir desperdicios, aprovechar mejor los recursos y elevar el rendimiento de las compañías.

Por otra parte, el procesamiento de lenguaje natural y otras técnicas de IA permiten analizar tendencias de consumo, generar inteligencia competitiva e identificar oportunidades a partir del comportamiento de los consumidores. Con ello, se reduce la incertidumbre asociada a la innovación y se facilita la creación de productos más alineados con las necesidades del mercado.

La IA permite caracterizar mermas y subproductos, explorar nuevas aplicaciones, desarrollar ingredientes funcionales e impulsar modelos de economía circular. (Crédito fotográfico: Nova IA)

Conocimiento y activos tecnológicos

En el lanzamiento, realizado en el Centro de Innovación UC “Anacleto Angelini”, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, destacó la relevancia de desarrollar capacidades en IA y aplicar ese conocimiento a la industria alimentaria, de la cual Chile no solo depende, sino en la que también posee una ventaja competitiva por su agricultura y su capacidad de crear empresas relacionadas con ella.

Por su parte, la vicerrectora de Investigación y Postgrado, María Angélica Fellenberg, relevó el potencial de la IA para impulsar procesos más eficientes, productos de mayor valor y soluciones más sostenibles. “Nova-IA refuerza el compromiso de la universidad por traducir el conocimiento en innovación con impacto”, enfatizó.

Desde Corfo, el gerente de Capacidades Tecnológicas, Fernando Hentzschel, explicó que “este programa tecnológico permite que los consorcios actúen como catalizadores para que la industria defina sus desafíos y aporte soluciones replicables en otros sectores productivos del país, fortaleciendo así la competitividad de la agroindustria nacional”.


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