Nuevo enfoque de equidad de género en la UC involucra a toda la comunidad
La Dirección de Equidad de Género deja de estar vinculada únicamente a los procesos académicos y pasa a integrarse a Prorrectoría, lo que la consolida como un proyecto transversal de la UC y proyecta sus ejes de trabajo a toda la comunidad universitaria. "Tener la Dirección de Equidad de Género en Prorrectoría, es un modo de decir que la equidad de género es completamente transversal en la universidad y que así debe ser tratada", subraya la prorrectora Mariane Krause.
photo_camera La comunidad UC está compuesta por 42.007 estudiantes, 4.033 académicos y académicas, y 4.958 integrantes de equipos profesionales y administrativos.(Crédito fotográfico: Karina Fuenzalida)
Marzo no solo trae de vuelta la intensidad de la rutina escolar y laboral. También -a propósito del Día Internacional de la Mujer– obliga a remirar los avances alcanzados en la lucha por la igualdad de derechos y llama a sostener un compromiso permanente en materia de equidad de género.
En esa línea, la Universidad Católica ha dado una importante señal, al traspasar la Dirección de Equidad de Género (DEG) -que hasta el año pasado dependía de la Vicerrectoría Académica- a la Prorrectoría.
Este acto, que podría parecer puramente administrativo, tiene un trasfondo mayor, ya que implica que dicha dirección deja de estar únicamente vinculada a los procesos académicos y pasa a consolidarse como un proyecto transversal de la universidad, al fortalecer y proyectar su misión y ejes de trabajo hacia toda la comunidad universitaria.
“Tener la DEG en Prorrectoría es un modo de decir que la equidad de género es completamente transversal en la universidad y que así debe ser tratada”, afirma la prorrectora Mariane Krause. Agrega que “el foco está en la comunidad universitaria y no solo en un grupo, porque el género se construye en interacción con los distintos miembros de la comunidad. Nos importa la interacción entre estos grupos donde se pueden dar o perpetuar inequidades o discriminaciones”.
Para ello, la Dirección de Equidad de Género estableció seis ejes de acción para avanzar en la consolidación de una comunidad universitaria más equitativa, inclusiva y diversa: Institucionalización y políticas universitarias; trayectorias académicas, laborales y estudiantiles; bienestar, cuidados y prácticas de corresponsabilidad; formación en equidad de género para la comunidad universitaria; modelo de gestión, seguimiento y monitoreo; y comunicación, redes e incidencia pública.
Desinstalar la idea de que el género es un asunto de mujeres
La jefa de la DEG, Pilar Bontá, explica que estos nuevos pilares mantienen el eje fundamental de la dirección: fortalecer la institucionalidad universitaria en materia de equidad de género, contribuyendo a fomentar una cultura libre de discriminación, que promueva la igualdad y el bienestar de toda la comunidad universitaria.
“Buscamos desinstalar la idea de que el género es un asunto de mujeres para mujeres. Desde la universidad, es un compromiso que aboga por una sociedad mejor, por una sociedad con relaciones más respetuosas, más equitativas. No es un asunto de ideologías, de ciertas visiones, posiciones o segmentos, es un horizonte ético y normativo que nos invita a comprometernos para un mejor vivir”, explica Pilar Bontá.
“Este no es un desafío solo de nosotras; es un desafío transversal que nos toca a todos quienes somos parte de este mundo, en el que somos personas y nos desarrollamos en distintos espacios y ámbitos”, insiste.
Boletín Observatorio de Equidad de Género
La UC ha desarrollado importantes avances en temas de equidad de género, los cuales se ven reflejados en los boletines del Observatorio de Equidad de Género de la DEG.
Este año se publicó su tercera versión, la cual cuenta por primera vez con información sobre la participación de mujeres y hombres de toda la comunidad UC: cuerpo académico, comunidad estudiantil y equipos profesionales y administrativos.
Para el desarrollo de este estudio, el Observatorio contó con la colaboración de la Dirección de Análisis Institucional y Estudios Estratégicos, la Dirección de Desarrollo Académico, la Dirección de Personas, la Dirección de Desarrollo Estudiantil y la Dirección de Registros Académicos.
Profesionales y administrativos con enfoque de género
Según cifras de este boletín, la comunidad UC está compuesta por 42.007 estudiantes, 4.033 académicos y académicas, y 4.958 integrantes de equipos profesionales y administrativos. En total, un 51% son mujeres y un 49% son hombres.
En comparación con 2010, la participación femenina ha aumentado de manera sostenida: en la planta académica pasó del 34% al 40%; en el estudiantado, del 49% al 51%; y en los equipos profesionales y administrativos, del 57% al 66%.
Este último estamento es el más feminizado de la universidad. En 2025, las mujeres representaban el 68% de la planta administrativa y el 64% de la profesional.
La gran mayoría, tanto de hombres como de mujeres de los equipos profesionales y administrativos, se encuentra con contrato indefinido. En el caso de los hombres, el 87% tiene este tipo de contrato, mientras que en el caso de las mujeres esta proporción alcanza el 90%.
Carreras STEM y feminizadas: el desafío de la DEG
En el cuerpo académico, las mujeres tienen mayor presencia en Ciencias Sociales y Educación —donde superan el 50% en la planta ordinaria— y en Artes y Humanidades, que registra la mayor proporción de titulares (41%). En contraste, en “Otras Profesiones y STEM su participación se sitúa por debajo del promedio de la UC en todas las categorías y no alcanza el 20% en la titularidad.
Entre el estudiantado, las mujeres son mayoría en pregrado (54%), pero su proporción disminuye en los niveles superiores. La brecha es más notoria en magíster, donde representan el 39% de la matrícula frente al 54% de los hombres.
En el caso de las carreras STEM (Facultad de Ingeniería, Facultad de Química y de Farmacia, Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales, Facultad de Ciencias Biológicas, e Instituto de Ingeniería Biológica y Médica), las mujeres se mantienen por debajo del promedio institucional en todos los grados. Lo mismo ocurre en la Facultad de Derecho, Facultad de Economía y Administración, Escuela de Medicina Veterinaria, Escuela de Gobierno, Instituto de Éticas Aplicadas, Instituto para el Desarrollo Sustentable, entre otras áreas.
Admisión con equidad de género y otras iniciativas de la UC
Si bien aún existe una brecha significativa en los niveles educativos y en las jerarquías académicas superiores -sobre todo en áreas STEM-, la universidad ha desarrollado varias medidas para revertir esta situación, como el Proyecto de Innovación en Educación Superior InES Género, gracias a los recursos otorgados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
Este año la UC se adjudicó la Renovación Competitiva del proyecto InES Género. La iniciativa permitirá dar continuidad y proyección al trabajo institucional para reducir brechas de género en investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento (I+D+i+e).
Esta nueva etapa se centrará en la transversalización del enfoque de género para fortalecer capacidades institucionales y asegurar la sostenibilidad de las transformaciones impulsadas.
“Una de las prioridades de la Dirección es el proyecto InES Género, una iniciativa que nos permite tender puentes y generar una sinergia constante con la Vicerrectoría de Investigación. Se desplegarán diversas acciones orientadas al fortalecimiento de las plantas académicas y a la promoción de la equidad, especialmente en áreas como las STEM y en aquellas que están más feminizadas”, explica Carola Muñoz, directora de Equidad de Género.
La UC cuenta además con vías de admisión con equidad de género, dirigidas a mujeres en carreras tradicionalmente masculinizadas —como Ingeniería— y también a hombres en carreras tradicionalmente feminizadas —como Educación Parvularia y Enfermería, entre otras—.
Carola Muñoz asegura que la equidad de género en la UC busca consolidarse como una política institucional que involucre a toda la comunidad universitaria, con el fin de generar transformaciones sostenibles en el tiempo.
“Es sumamente relevante el aporte que podemos hacer en términos de incidencia pública en las discusiones sobre género y en cómo pensar estas materias de manera verdaderamente integral”, explica la directora y agrega que “uno de los desafíos más grandes que tenemos quienes trabajamos en género —no solo desde la Dirección, sino a nivel sistémico— es involucrar a los hombres en esta gran tarea que implica avanzar en materia de equidad de género”.