UC implementa nueva norma que protege la salud mental de estudiantes en campos clínicos
A partir de este año los estudiantes de carreras de la salud están amparados por un dictamen de la Superintendencia de Educación Superior que busca garantizar ambientes seguros y respetuosos durante las prácticas clínicas de pregrado. Entre otras medidas, establece un canal único de denuncias para situaciones de acoso y maltrato, que pueden ser anónimas y de personas externas a la universidad. En la UC la implementación de la normativa es liderada por la Secretaría General.
photo_camera La nueva normativa establece sugerencias y obligaciones a las instituciones de educación superior con el objetivo de garantizar ambientes de aprendizaje seguros y respetuosos durante las prácticas clínicas de pregrado. (Crédito fotográfico: Karina Fuenzalida)
Cerca de 3.200 estudiantes de pregrado de la Facultad de Medicina hacen uso de los campos clínicos de la universidad, con visitas de observación a partir de segundo año de carrera, prácticas más estructuradas desde tercero y, en el caso de los alumnos de Medicina y Odontología, internado en sexto año.
Entre las más de cien instituciones con que la UC tiene convenio, el Hospital Dr. Sótero del Río es el campo clínico externo más grande y con el que tiene un vínculo de más larga data.
A partir del 1 de enero de este año, tanto los estudiantes que pertenecen a las carreras de las escuelas de Ciencias de Salud, Odontología, Medicina y Enfermería, como aquellos de las escuelas de Psicología y de Química y de Farmacia, están amparados por una nueva norma de sana convivencia y protección de la salud mental en campos clínicos.
Se trata de la Norma de Carácter General N°4 de la Superintendencia de Educación Superior, que establece una serie de sugerencias y obligaciones a las instituciones de educación superior, con el objetivo de garantizar ambientes de aprendizaje seguros y respetuosos durante las prácticas clínicas de pregrado.
Canal único para casos de acoso y maltrato
Camila Martínez, abogada de la Unidad de Procesos de Responsabilidad de la Secretaría General, explica que una de las principales obligaciones que dicta esta normativa es contar con un canal único de denuncias para situaciones de acoso y maltrato en campos clínicos. Cada seis meses, las instituciones deben reportar a la superintendencia todas las denuncias que hayan recibido por esta vía.
“Nosotros somos los encargados de tramitar los procesos de responsabilidad en la UC y si llega alguna denuncia, tenemos nuestro canal propio, tenemos nuestro formulario, pero no es específico, es para toda la universidad – pregrado posgrado- y no distinguimos carrera. Además, a diferencia del formulario de denuncia online general de la UC, la nueva norma permite la recepción de denuncias anónimas y de personas externas a la universidad”, dice.
Asimismo, el dictamen establece que la universidad debe implementar un curso de capacitación tanto para los docentes que ejercen funciones clínicas, como para los tutores externos, que son parte de los centros con los que la universidad tiene convenio y que asisten a los estudiantes.
El curso está a cargo de Medicina y la primera versión se dictará en junio. “Este curso, que dura 30 horas, es obligatorio para el cuerpo docente de todas las carreras de salud, de Química y Farmacia y de Psicología, que hacen docencia clínica en el campo clínico. El curso de autoinstrucción está alojado en Canvas y es asincrónico”, explica Claudia Uribe, directora de Campos Clínicos de la Facultad de Medicina.
Desde la facultad también lideran otra iniciativa que exige la norma: un manual de inducción para los estudiantes, que se lanzará durante mayo. “Ya está en etapa de diseño, está siendo validado por las facultades y por las autoridades correspondientes”, detalla.
Mesa experta
Para conducir todo este proceso de implementación de la norma se formó un comité en el que participa Claudia Uribe, Camila Martínez, un representante de la Escuela de Psicología, un representante de Química y Farmacia, Antonia Errázuriz, directora de Salud Mental, Comunidad y Bienestar de la Prorrectoría y Ximena Prohaska, subdirectora de la Dirección de Asuntos Jurídicos.
La experiencia inédita de colaboración es valorada por los equipos. “El proceso ha sido exhaustivo y colaborativo, y ha representado una valiosa oportunidad de trabajo conjunto entre las Facultades de Ciencias Sociales, Medicina, y Química y Farmacia, con un acompañamiento cercano por parte de la Secretaría General”, destaca Antonia Errázuriz. “Además, ha permitido incorporar la perspectiva del cuidado tanto en la inducción de los estudiantes como en la formación del cuerpo docente que supervisa las prácticas clínicas, con un impacto directo en la calidad de la experiencia formativa en terreno”.
Además, el proceso se vincula con el plan estratégico 2026-2030, que sitúa el bienestar y la salud mental de la comunidad como habilitadores del aprendizaje, la innovación y el desarrollo personal y profesional. “La correcta implementación de esta normativa ofrece algo más que la mera visibilización de los recursos de apoyo disponibles en la UC o la formación de la comunidad en materia de salud mental: abre la posibilidad de introducir la perspectiva del cuidado en la docencia, favoreciendo así la calidad de los aprendizajes clínicos, la convivencia y el profesionalismo de nuestros estudiantes”, dice Errázuriz.
En enero pasado el Comité de Implementación dio una charla online abierta a todas las carreras contempladas dentro de la norma, en la que participaron más de 60 personas entre directores de asuntos jurídicos, coordinadores de práctica, directores de escuela.
Posteriormente, a fines de marzo las abogadas Camila Martínez y Ximena Prohaska participaron en una jornada para tutores de la Red de Salud UC Christus, donde expusieron sobre la nueva norma y su implementación. “Ellos son externos, no son académicos nuestros, no son funcionarios nuestros, son funcionarios del centro asistencial docente con el que la universidad tiene un convenio, que es UC Christus. Entonces, si fuesen denunciados por algún estudiante, por alguna situación, nosotros como Secretaría General, no seríamos competentes para iniciar un proceso respecto de ellos y eventualmente sancionarlos, pero sí vamos a tener que reportarlo cada seis meses -en enero y julio- a la superintendencia. Y, además, vamos a tener que derivar esta denuncia que nos llegó a su centro”, precisa Camila.
La Dirección de Campos Clínicos de Medicina planea repetir la experiencia con los campos clínicos que son asociados, tales como el Hospital Sótero del Río, el Hospital de la Florida y la Red de Salud de Carabineros. “Queremos empaparlos a todos de la implementación que nosotros hemos hecho con la Norma N° 4”, dice Claudia Uribe.