Skip to content

José Aldunate Lyon

Premio nacional de Derechos Humanos - 2016

Fue académico de la Facultad de Teología de la UC y ha tenido una larga trayectoria como defensor de los más débiles. Premio Nacional de Derechos Humanos 2016.

Inicios

Nació el 5 de junio de 1917 y falleció el 28 de septiembre de 2019, a los 102 años.

Fue el segundo de cuatro hermanos, dos hombres y dos mujeres.

Hijo de una familia acomodada, fue educado primero por institutrices inglesas y luego en Ingalterra hasta 1930, cuando por la crisis económica mundial, vuelven a Chile. Él y su hermano Carlos ingresan al colegio San Ignacio, y ambos deciden entrar al noviciado de los Jesuitas, con pocos años de diferencia. En este artículo cuenta por sí mismo cómo fue la experiencia de entrar al noviciado con su hermano. A los 17 años, el 1 de abril de 1935 terminó el noviciado e hizo sus primeros votos.

Fue ordenado sacerdote en 1946. Completó su educación con un doctorado en moral en 1950, en la Universidad de Lovaina.

Su trayectoria

Al volver a Chile comienzó a trabajar con el sacerdote Alberto Hurtado en el proyecto Acción Sindical Chilena (ASICH). De él aprendió la importancia de la justicia y la opción por los pobres.

Fue director de la revista Mensaje y poco después entró a trabajar como profesor de Teología Moral en la Facultad de Teología de la Universidad Católica. Ahí estuvo hasta 1983, cuando jubiló a las 65 años.

Entre 1964 y 1969 fue Provincial de la Compañía de Jesús.

"Me tocó viajar del norte al sur de Chile, visitar a cada jesuita, ir también al exterior a ver a los jesuitas que estudiaban en distintos países. Conversaba con todos y tenía la responsabilidad de todos ellos, que eran más de 200 en la Provincia Chilena. Fueron cinco años en un tiempo muy difícil: la famosa década del ’60, el tiempo del Concilio."(José Aldunate, Vocaciones Jesuitas)

Luego fue Encargado de Formación y Secretario del Presidente de la Conferre, la Conferencia de Religiosos de Chile.

Según él mismo cuenta, ahí terminó esa etapa de su vida y luego decidió hacerse sacerdote obrero.

"Si yo estaba hablando de justicia en mi cátedra como profesor de moral, me daba la impresión de que no estaba responsabilizándome de lo que es en verdad la justicia." (José Aldunate, Vocaciones Jesuitas)

Durante 6 meses trabajaría como obrero en Concepción y la siguiente mitad del año seguiría como profesor de moral en la Universidad Católica. Comenzó a trabajar así el 10 de spetiembre de 1973, un día antes del golpe de estado, y continuó con esa labor dividida durante cinco años. Durante esos años cambió su forma de pensar, se hizo teólogo de la liberación y cambió su forma de enseñar. Se fue a vivir a una mediagua en uno de los barrios marginales de Santiago.

Durante el gobierno militar defendió los derechos humanos y ayudó activamente a personas amenazadas por el régimen, ingresándolas clandestinamente a la Nunciatura Apostólica de Santiago. En 1975, comenzó a escribir en la revista clandestina No podemos callar, llamada luego Policarpo, para denunciar lo que veía, y continuó escribiendo en ella de manera anónima hasta 1995. En 2014 donó los archivos completos de esta revista al Museo de la Memoria.

Durante esos mismos años, fundó el Equipo de Misión Obrera junto a otros sacerdotes obreros y lo ampliaron a laicos y religiosas. Armó un grupo de denuncia de la tortura -Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo- que salía a protestar a las calles de manera pacífica. El movimiento creció y Aldunate comenzó a ser invitado a hablar del tema en el extranjero. También le dio apoyo a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos, incluso participando en una huelga de hambre junto a las mujeres.

En 1983, luego de diez años de misión como sacerdote obrero, volvió a vivir con la comunidad jesuita.

Con el regreso de la democracia, Aldunate participó en la recuperación de la Villa Grimaldi y en su posterior conversión en un Parque por la Paz, en 1997. En ese lugar participó hasta los 98 años encabezando el Via Crucis todos los Viernes Santos. Desde la apertura del parque en 1994 hasta 2010, Aldunate custodió la llave del portón por la que ingresaban los prisioneros, como una manera simbólica de recordar lo que ocurría en ese lugar. El 10 de diciembre de 2010, durante la conmemoración del Día de los Derechos Humanos, entregó la llave a la Corporación que hoy administra el Parque para mantener viva la memoria.

Aldunate se mantuvo activo escribiendo columnas en medios de comunicación hasta 2015, cuando sufrió un accidente cerebro vascular que lo obligó a retirarse del trabajo público. Sus últimos años los vivió en la residencia de San Ignacio junto a otros sacerdotes mayores. Falleció el 28 de septiembre de 2019, a los 102 años.

Publicaciones

José Aldunate fue autor de múltiples artículos y columnas en revistas y diarios. Asimismo publicó diversos libros entre los que destacan:

  • Los derechos humanos y la Iglesia chilena: la doctrina de la Iglesia Católica de Chile sobre los derechos humanos (1984)
  • Derechos humanos: camino de reconciliación (1988)
  • Cróncias de una Iglesia Liberadora (2000)
  • Un peregrino cuenta su historia (2003)

Premios y reconocimientos

En 2001 recibió el premio del Comité de Enlace de las ONG de Europa (Liaison Committee of Development NGOs to the European Union).

En 2016 a los 99 años, recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos "por su destacada labor y trayectoria en la promoción y defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales, a la protección y amparo de los/las trabajadores/as y obreros/as, a la denuncia de los derechos humanos amenazados o vulnerados y a la protección de los grupos históricamente vulnerabilizados".