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China concedió patente a vacuna chilena contra virus sincicial


El antídoto, que también fue patentado en Estados Unidos, podrá ser comercializado y empleado en ambas naciones. Además, la formulación desarrollada por el investigador de la UC Alexis Kalergis  fue incluida como una de las candidatas recomendadas por un estudio de la OMS.

photo_camera Archivo UC

La primera vacuna en el mundo contra el virus respiratorio sincicial, desarrollada en Chile por el profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas y director del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII)  Alexis Kalergis  acaba de recibir la concesión de la patente en China.

El académico UC celebró este vínculo con el país asiático: “La vacuna ya cuenta con protección intelectual, lo que abre paso a su comercialización y uso en beneficio de millones de personas”.

El antídoto también fue patentado en Estados Unidos el año 2013, con apoyo de un proyecto Fondef-Interés Público, adjudicado por el científico y su laboratorio. “Este hecho representa una contribución importante a resolver un problema de gran significancia para la salud pública mundial”, comenta  Kalergis.

Estudios en humanos

El científico confirmó además que la vacuna -fruto de más diez años de investigación-, está pronta a iniciar las pruebas en humanos, en un estudio de seguridad que se realizará en individuos sanos, que requiere de una suma cercana a los seis millones de dólares. Para ello, veinticinco mil dosis del antídoto se encuentran sintetizadas en Estados Unidos, gracias a la gestión del Laboratorio Aeras -que financia la Fundación Bill Gates-, a la espera de ser empleadas en los ensayos.

En tanto, los estudios preclínicos en animales resultaron exitosos, cruzando todas las barreras de seguridad y permisos requeridos por la Food and Drug Administration (FDA) norteamericana,. Estos avances también se han reflejado en publicaciones internacionales, como por ejemplo, un artículo destacado en la revista Proceedings of National Academy of Science, donde se explicaron las estrategias que el virus respiratorio sincicial utiliza para engañar al sistema inmune.

Virus respiratorio

El virus respiratorio sincicial, VRS, es de alta incidencia en todo el mundo y una de las afecciones que provoca mayor hospitalización y fallecimiento en menores de dos años. Principalmente en los inviernos y favorecido por el frío, contaminación y humedad, este microorganismo ocasiona bronquitis obstructivas, infecciones de vías respiratorias altas, así como neumonía en los casos más severos.

En Chile, el estado invierte alrededor de 10 mil millones de pesos anuales en tratamientos, hecho que se suma al colapso de los sistemas hospitalarios. Por estas razones, Kalergis estima que contar con la vacuna en el mercado “será de gran impacto en la comunidad afectada, en sus familias y también traerá beneficios desde el punto de vista económico, ya que permitirá prevenir los daños”.

Para crear esta vacuna única en el mundo,  los científicos debieron analizar las estrategias moleculares que este virus utiliza para escapar de las defensas que el organismo posee. Dichos estudios contaron con la colaboración de los investigadores del IMII Susan Bueno, Jorge Jiménez de la Jara y Pablo González. Alexis  Kalergis explica que descubrieron dos componentes del VRS, las proteínas N y M, como posibles responsables de la interferencia o evasión de la respuesta defensiva del individuo. Estos elementos estarían interfiriendo en el normal funcionamiento de las células dendríticas, impidiendo que estas activen a los linfocitos y con ello, la respuesta inmune. Con estos antecedentes los expertos pudieron comprobar que los ratones infectados, y a los que se aplicó el antídoto, logaron reunir sus linfocitos con mayor celeridad, ayudando de esta manera a generar la inmunidad.

Esta misma acción benéfica es la que se espera tenga eficacia en seres humanos, tanto en la población lactante como en la tercera edad. Para estos fines, una vez realizado los ensayos de seguridad, el siguiente paso es concretar nuevos estudios clínicos para probar la eficacia. Esta fase II busca evaluar la capacidad de inducir una respuesta inmune apropiada, en aproximadamente cien  pacientes. Los ensayos concluyen en una tercera etapa, donde se evaluará la protección de la vacuna sobre la infección, es decir, el grado de protección ante el contagio del virus sincicial. 


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