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Ciclo dedicado a Truffaut y exclusivos preestrenos cierran el 39° Festival Cine UC


A tres días de que termine la más reciente versión de este certamen, aún quedan interesantes filmes por ser proyectados.  Uno de ellos es P’tit Quinquin, de Bruno Dumont,  que fue elegida como la Mejor Película de 2014 por Cahiers du Cinéma, la prestigiosa revista de cine francesa.

photo_camera Archivo UC

Viernes, sábado, domingo. Última oportunidad para disfrutar de la programación del 39° Festival Cine UC. El evento cinematográfico del verano santiaguino contó con una parrilla programática compuesta por las ocho mejores películas chilenas del 2014; los ocho mejores filmes internacionales estrenados al año pasado y catorce cintas exclusivas provenientes de distintos puntos del planeta. Ahora, entre otras novedades, se apronta a cerrar con la reexhibición del ciclo dedicado al cineasta francés Francois Truffaut. 

Este foco recuerda su trabajo al cumplirse, en octubre pasado, treinta años de su prematura muerte. Crítico impenitente y cineasta de gran sensibilidad, su obra parece hoy mucho menos unívoca que hace algunas décadas, cuando su cine se tildaba sencillamente de “humanista”, probablemente a raíz de obras como El niño salvaje o La noche americana

Las películas que realizó con el actor Jean-Pierre Leáud, en una relación de identificación y maduración, que se prolongó durante más de veinte años, entre Los 400 golpes (1958) hasta El amor en fuga (1979), siguen siendo un hito que no se ha repetido en la historia del cine. En ellas el mismo personaje, Antoine Doinel, sale de la marginalidad, crece, se educa y establece en un ciclo vital no exento de dificultades y frustraciones. Las cinco películas de ese proyecto fílmico son las que se exhibirán este fin de semana en copias nuevas en DCP, salvo Los 400 golpes, que será exhibida en una copia en 16 milímetros proporcionada por el profesor Jaime Córdova. 

Además, el sábado a las 16.00 hrs, en la pantalla se podrá ver la que fue escogida mejor película de 2014 por la prestigiosa revista francesa Cahiers du Cinéma: P’tit Quinquin. La historia está ambientada durante el verano en un pequeño pueblo costero francés y en el relato confluyen dos líneas dramáticas que se retroalimentan. La primera es la presencia de un asesino en serie que aniquila a sus víctimas desmembrándolas y dejando sus restos dentro de animales de granja. La segunda, la constituyen las andanzas de un chico medio sordo y sus amigos que deambulan por la localidad y se convierten en testigos de las pesquisas policiales. Lo más destacable no es sólo la manera en que el director Bruno Dumont (Camille Claudel 1914) trabaja el contrapunto entre ambas visiones, sino en el notable retrato de personajes que están extraviados, atónitos y limitados como para entender el horror que los atraviesa de punta a cabo.

Y el broche de oro, a las 21.30 del domingo, será la reexhibición de otro de los preestrenos exclusivos que en su primera función repletó la sala: What we do in the shadows, de Jemaine Clement y Taika Waititi. A diferencia de muchas parodias recientes al cine de vampiros, estructuradas a partir del puro guiño cinéfilo, esta cinta neozelandesa tiene el mérito de mirar al género desde el punto de vista de otro muy distinto: el documental. Efectivamente, What we do in the shadows es una comedia que registra la convivencia de un cuarteto de vampiros en un viejo castillo en Nueva Zelanda, hasta que aprovechan su condición de vampiros y se lanzan a la vida nocturna, analizando desde su condición aspectos básicos de la existencia moderna. Este filme, junto con la iraní A girl walks home alone at night, de Ana Lily Anirpour, deben ser las dos grandes sorpresas del género en el último año.

Conozca el resto de la programación aquí

 

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA

Constanza Flores L., cmflores@uc.cl


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