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Innovación, la clave para superar la crisis


Creatividad, confianza y trabajo colaborativo son esenciales para desarrollar esa capacidad que hoy -bajo la crisis provocada por la pandemia- es como el salvavidas al que todos abrazamos, de una forma u otra.

photo_camera una idea que sea implementada a partir de un conocimiento y pensando en el bienestar del ser humano, es la mejor definición de un acto innovador, afirma el rector Ignacio Sánchez. (Fotografía: Amauri Mejía/Unsplash)

“Veo la innovación global como la clave para limitar el daño. Esto incluye innovaciones en las pruebas, tratamientos, vacunas y políticas para limitar la propagación y al mismo tiempo, minimizar el daño a las economías y el bienestar”, así se refirió Bill Gates, cofundador de Microsoft y filántropo estadounidense, a la importancia de la innovación para atenuar la crisis provocada por el Covid-19 en el mundo.

En Chile, así como en la mayoría de los países, este difícil trance sanitario, social y económico, ha remecido a las personas y las instituciones para tratar de minimizar sus dramáticos efectos -muertes, colapsos de los hospitales, problemas sociales, desempleo, bajo crecimiento e inversión, entre otros-. Por ello, la búsqueda de innovación para soluciones realistas y rápidas ha sido la tónica de estos últimos meses. En nuestro país, desde el Gobierno hasta el Banco Central, incluyendo parlamentarios, líderes religiosos y de opinión, hasta instituciones como universidades y representantes del mundo social, han estado abocados a generar respuestas eficientes y sustentables.   

Aunque habitualmente se asocia a la ciencia y la tecnología, la innovación abarca todas las áreas del saber y mucho más. “También está en el arte, las humanidades, en las ciencias sociales. Por lo tanto, una idea que sea implementada a partir de un conocimiento y pensando en el bienestar del ser humano, es la mejor definición de un acto innovador”, afirmó el rector de la Universidad Católica Ignacio Sánchez en el marco del reciente Festival de Innovación y Futuro UC 2020 (Ver entrevista en T13 Radio). 

En su libro “Los innovadores, la historia de los genios que crearon internet”, Walter Isaacson parece coincidir con lo anterior. Al autor le llamó la atención que “la creatividad más auténtica de toda la era digital” provenía de aquellos que fueron capaces de conectar arte y ciencia. “Ellos veían que la belleza importaba”. Esa idea, destaca, no es nueva: “Leonardo Da Vinci fue el perfecto ejemplo (…) Cuando Einstein se sentía bloqueado mientras trabajaba en la relatividad general, cogía su violín y tocaba música de Mozart hasta que volvía a conectar con lo que él denominaba la armonía de las esferas…”

Para el rector, “básicamente la innovación es soñar un mundo mejor, soñar con creatividad, cómo podemos emplear conocimiento que existe y aplicarlo de una manera distinta, con miradas diferentes. Yo siempre pongo el ejemplo de que la investigación básica es como esos palos grandes en la hoguera, esos troncos que permiten que se mantenga la llama, el fuego. Y si no existe la investigación básica y la investigación profunda, es difícil que exista innovación, emprendimiento, aplicabilidad”.

Por ello, no hay innovación si no hay relación entre las universidades, el mundo, la empresa privada, la sociedad civil y el Estado. “Esto es un verdadero trébol de cuatro hojas, en que todos tenemos que aprender a trabajar en conjunto”, destacó Ignacio Sánchez.

El Festival de Innovación y Futuro UC 2020, organizado por el MBA de la Escuela de Administración de la Universidad Católica, el Magíster de Innovación (realizado en conjunto con la Facultad de Ingeniería), el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini y Alumni UC, reunió a diversos actores con el objetivo de difundir ampliamente las temáticas de innovación e inspirar a futuros emprendedores. Realizado entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre –on line y gratuito- fue una iniciativa que congregó a un amplio espectro de emprendedores, alumnos e investigadores, empresas de venture capital, inversionistas ángeles y startups, junto a representantes de todos los estamentos de la sociedad y nuestra comunidad universitaria.

Para el vicerrector de Investigación UC, Pedro Bouchon, son muchas las actividades que nos permiten demostrar que invertir en innovación es esencial para el sector público y el privado. “A partir de la aparición de un gran dolor, como la pandemia, nos moviliza de forma rápida, a través de esta colaboración pública y privada, lo que permite hacer desarrollos para Chile y el bienestar de la población”.

Mientras el decano de la Facultad de Economía y Administración UC, José Miguel Sánchez, apuntó a que hoy “la motivación central es adquirir herramientas para poder hacer algo distinto para la sociedad y la gracia de que sea algo distinto, puede ser muy variado. El ámbito en el que se desarrollan es muy amplio y las herramientas que nosotros les damos, apuntan a eso. Pero de una manera transformadora”.

José Tessada, director de la Escuela de Administración UC, destacó que “la innovación está muy asociada al proceso de prueba y error. Y aprender a fallar y de los errores es parte fundamental de ello”.

La clave de la innovación en un país son las ideas, el trabajo colaborativo y la pasión por crear. Estamos convencidos que los innovadores están entre nosotros y junto a ellos queremos aportar a la reconstrucción de Chile contribuyendo al debate, compartiendo ideas y conocimiento, pero sobre todo renovando el espíritu que nos permitirá retomar el camino del desarrollo”, resume Marcos Singer, director del MBA y del Magíster de Innovación de la UC, el espíritu que motivó ese evento.

Walter Isaacson en “Los innovadores”, nos recuerda que Internet se creó originalmente para facilitar la colaboración. De ahí la trascendencia del trabajo en equipo al desarrollar esta capacidad y cómo –a diferencia de los inventores solitarios como Edison, Bell y Morse, entre otros- la mayoría de las innovaciones de la era digital fueron fruto del trabajo conjunto que potenció la creatividad. “La colaboración que engendró la era digital no se produjo únicamente entre colegas, sino también entre generaciones, así se transmitieron ideas de una cohorte de innovadores a la siguiente”.

"A partir de la aparición de un gran dolor, como la pandemia, nos moviliza de forma rápida, a través de esta colaboración pública y privada, lo que permite hacer desarrollos para Chile y el bienestar de la población” - Pedro Bouchon, vicerrector de Investigación UC. 

¿Cómo estamos en Chile?

 En nuestro país, las pequeñas empresas innovan menos que el resto y una de cada 10 empresa que innova postula a ayuda de financiamiento público. (Fotografía: Kelly Sikkema/Unsplash)
En nuestro país, las pequeñas empresas innovan menos que el resto y una de cada 10 empresa que innova postula a ayuda de financiamiento público. (Fotografía: Banco de imágenes Unsplash)

La tasa de innovación en Chile no es alentadora y se espera que la actual situación económica –muy golpeada por los efectos de la crisis sanitaria provocada por el Covid 19- afectará negativamente ese indicador en las empresas.

La última Encuesta de Innovación (2017-2018), presentada en abril pasado, refleja que la tasa de innovación es de las más bajas dentro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), solo superamos a Polonia. La muestra –basada en el método de cálculo de la Eurostat de ese organismo internacional- arroja que en Chile el porcentaje de empresas que innovan es 21,4%.

Ese estudio mide variables como el tipo de innovación (producto y procesos de negocio), derechos de propiedad intelectual y las actividades innovadoras (incluyendo I+D), que realizan las empresas chilenas en los distintos sectores productivos y regiones del país.

Otros resultados interesantes de esa medición indican que la solicitud de recursos públicos para innovación es menor de lo imaginable. Sólo un 10,2% de las empresas que innovaron pidieron algún instrumento público para financiar sus innovaciones. En comparación a los años 2015-2016, se observan resultados similares: un 9,2% de las empresas que solicitaron algún instrumento público para financiar sus innovaciones.

Otro dato preocupante es que la gran mayoría de las empresas que no usa los beneficios tributarios para I+D y solo un 20,8% de las que hacen I+D, sabían de su existencia. Un 21,6% de las empresas que conocían la ley e hicieron I+D se acogieron a ésta para obtener el beneficio tributario.

Esa encuesta deja importantes aprendizajes, entre ellos:

1. Las empresas innovan más en procesos de negocios que en productos.

2. Las pequeñas empresas innovan menos que el resto

3. Una de cada 10 empresa que innova postula a ayuda de financiamiento público

4. Las empresas más jóvenes son las que más innovan en productos

5. Existe un bajo conocimiento y uso de la Ley I+D.
 

Innovación desde la UC

La Universidad Católica, a la que se suman más de 100 empresas socias y numerosas start up, y estudiantes de pre y posgrado interesados en resolver desafíos de innovación, cuenta con un modelo pionero en Latinoamérica en esta materia. (Fotografía: Centro de Innovación UC Anacleto Angelini)
La Universidad Católica, a la que se suman más de veinte centros científicos de excelencia, más de cien empresas socias y numerosas start up, y estudiantes de pre y posgrado interesados en resolver desafíos de innovación, cuenta con un modelo pionero en Latinoamérica en esta materia. (Fotografía: Centro de Innovación UC Anacleto Angelini)

“La innovación y el emprendimiento como estrategia para agregar valor hoy son indisolubles y se consideran el motor de desarrollo económico. Se trata de un desafío país que debe ser abordado de manera colaborativa, respondiendo a la alta diversidad de nuestra sociedad”, sostiene Pedro Bouchon, vicerrector de Investigación de la Universidad Católica. 

La Universidad Católica –con sus 18 facultades y más de veinte centros de investigación de excelencia, a la que se suman más de cien empresas socias y numerosas start up, y estudiantes de pre y posgrado interesados en resolver desafíos de innovación- cuenta con un modelo pionero en Latinoamérica en esta materia.

En el escenario crítico que vive el país -por la crisis sanitaria, social y económica a raíz del Covid 19- la Universidad debió adaptarse rápidamente con todos los recursos tecnológicos disponibles para enfrentar el crítico escenario. Y en la reinvención para seguir funcionando –manteniendo las clases, la atención de salud, entre otros- la innovación y las plataformas digitales fueron clave.

Como cuenta el vicerrector Académico, Fernando Purcell: "Lo más difícil fue la transición inicial. En un comienzo muchos profesores optaron por transmitir sus clases a través de la plataforma Canvas y el uso de zoom, pero rápidamente empezaron a innovar apelando a distintas metodologías. Comenzaron a generar cápsulas que luego eran comentadas en clases o a entregar contenidos previamente a través de medios audiovisuales para aprovechar las clases, más breves, en discusión y profundización, como se hace en el modelo de clase invertida. Hemos tenido que innovar en muchos ámbitos, pero tal vez lo más importante ha estado en las formas de reemplazar la interacción personal por otras formas que nos conecten de la manera más directa posible con nuestros estudiantes. La "presencialidad virtual" y mayores niveles de empatía, han cobrado importancia y obligado a innovar en nuestras prácticas docentes".

Nuevamente, el trabajo conjunto fue parte de la solución donde autoridades, académicos, funcionarios y alumnos sumaron esfuerzos y voluntades para salir adelante. En investigación, por solo nombrar un par de ejemplos innovadores de nuestros académicos en la lucha contra el coronavirus, se encuentran los ventiladores mecánicos y la vacuna para el Covid 19, donde estaríamos “ad portas” de poder comenzar nuestra fase clínica. (Ver más)

Si bien es ampliamente reconocido que la necesidad urge a plantearse metas y estimula la creatividad, la confianza -como un “fertilizante” de las ideas- tiene un rol protagónico. “La confianza en innovación es clave (…) Hay muchas ideas que llegan a un término sin tener el éxito esperado, pero también en muchos países el fracaso se considera como un elemento muy importante dentro de una carrera de un innovador porque a través del fracaso se aprende mucho”, sostuvo nuestro rector.

Para el fallecido cofundador y expresidente de Apple, Steve Jobs “a veces, cuando se innova, se cometen errores. Es mejor admitirlos, rápidamente, y pasar a seguir mejorando el resto de tus innovaciones”. 


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