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Investigan el apoyo emocional y educativo en medio de la crisis


La línea de investigación Inclusión de la Discapacidad, del Centro Justicia Educacional, elabora un estudio on-line -en el cual aún es posible participar- con el fin de conocer la situación por la que han pasado los alumnos, sus familias, profesores y directivos de colegios de Chile desde el inicio de la pandemia.

photo_camera Más de tres millones de estudiantes junto a sus padres y apoderados, y más de 200 mil profesores, han debido enfrentar el proceso educativo a distancia. ¿Cuáles son los apoyos que han tenido? Eso es lo que busca conocer un estudio del Centro de Justicia Educacional, en el que aún es posible participar. (Fotografía: Annie Spratt/Unsplash)

El repentino cambio de las modalidades de enseñanza debido a la pandemia del COVID-19 en nuestro país no tiene precedentes. Más de tres millones de estudiantes debieron continuar el proceso de formación desde sus casas bajo condiciones desiguales para todos.

El desafío que han enfrentado las familias es igual de tremendo que el que han debido sortear los más de 200 mil profesores de Chile, junto con jefes de UTP, directivos y las comunidades educativas en su totalidad.

Las dificultades de acceso a internet, computadores, tablets, celulares, sumado a la complejidad de reorganizar el trabajo vía remota, repensar las estrategias pedagógicas y todo el proceso educativo no ha dejado a nadie indiferente.

Es por esto que el Centro Justicia Educacional - CJE, se encuentra realizando un estudio cuyo objetivo es describir el apoyo educativo y el estado socioemocional de los alumnos y alumnas, con y sin necesidades educativas especiales, en el contexto nacional de COVID-19. Se busca generar evidencia científica para instituciones y encargados de las políticas públicas, con el fin de ofrecer insumos para la mejora de estos aspectos.

Catalina Santa Cruz, investigadora de la Línea de Inclusión de la Discapacidad de CJE, explica que “esta encuesta aborda varios aspectos fundamentales en los cuales ha impactado el COVID-19 y la suspensión de clases presenciales. Por una parte, está el conocer el acceso y qué tipo de herramientas tecnológicas se están utilizando para realizar clases y actividades pedagógicas. Por otra parte, está la percepción tanto de padres como de educadores, sobre el impacto de la pandemia en la situación emocional de los estudiantes y del equipo educativo. Por último, está el acceso y efecto de la pandemia de un grupo particular de estudiantes, aquellos que han sido diagnosticados con necesidades educativas especiales. Hasta el momento, no tenemos información sobre cómo se han adaptado las clases, los hogares, los niños y sus padres frente a esta situación”.

El estudio

Están invitados a participar todos los apoderados de estudiantes desde pre-kinder a cuarto medio, sin y con necesidades educativas especiales. Además, pueden ser parte del estudio todos los miembros de equipos educativos, ya sea de colegios con y sin proyecto de integración escolar, así como de escuelas especiales.

Es relevante destacar que son los adultos quienes deben responder por la percepción que tienen de sus hijos y alumnos durante este periodo. Cada apoderado puede responder por la cantidad de hijos en edad escolar que desee. Asimismo, aquellos miembros del equipo educativo que además son apoderados, pueden responder desde sus dos roles.

Se invita a familias, profesores, directivos y todas las comunidades educativas del país a participar de este estudio, que se realizará hasta el 31 de octubre, ingresando en este link.

Investigación en inclusión

La línea de investigación Inclusión de la Discapacidad del Centro Justicia Educacional, se orienta al análisis y comprensión de los procesos de inclusión de estudiantes que presentan algún tipo o grado de discapacidad y que integran el sistema escolar chileno. En este sentido, busca estudiar el nivel de coherencia de las regulaciones y políticas públicas orientadas a la Educación Especial, Proyectos de Integración Escolar y Escuelas Regulares, entendiendo y comparando los aprendizajes efectivos en estos contextos, según el tipo de discapacidad del alumno.

Además, se hace cargo de ciertas necesidades del sistema educacional chileno, como la no existencia de estudios que proporcionen una visión general del paisaje de inclusión para estudiantes con discapacidad respecto a la normativa, prácticas pedagógicas y uso de tecnología.

Asimismo, aborda de la falta de análisis del sistema de evaluación que determina la entrega de subsidios para la educación especial en Chile, y el nulo planteamiento de preguntas respecto a la alta prevalencia de Trastornos Específicos del lenguaje en Chile, entre otros.


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