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Los resultados del proyecto InES I+D para fomentar la innovación y transferencia tecnológica


Un curso online sobre innovación, investigación aplicada y transferencia tecnológica; los concursos Capital Semilla Spin-Off, Diseño–Medicina y One-Health; el programa Global UC; y espacios físicos en todos los campus para la creación, son los resultados más concretos tras los cuatro años de implementación de este fondo de la ANID.

Investigadoras en el Laboratorio de Biofabricación

photo_camera El proyecto tuvo como foco impulsar el trabajo interdisciplinario y fortalecer la conexión de la universidad con actores del sector público y privado.

Fortalecer las capacidades institucionales para la gestión y desarrollo de innovación basada en investigación y desarrollo, es lo que busca el concurso de Innovación en Educación Superior, InES I+D, de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Precisamente, gracias a un proyecto InES I+D adjudicado a la Pontificia Universidad Católica de Chile, implementado entre 2022 y 2025, se impulsaron una serie de iniciativas que buscaron promover la innovación y la transferencia del conocimiento generado en la universidad

En concreto, se habilitaron nuevos espacios e infraestructura para el desarrollo de iniciativas de innovación en distintos campus, se crearon cursos de formación dirigidos a la comunidad universitaria, se financiaron proyectos interdisciplinarios y se impulsaron instrumentos para apoyar el emprendimiento académico. Varias de estas iniciativas son parte del funcionamiento regular de la UC.

El proyecto InES I+D nos permitió avanzar de manera muy significativa en la instalación de capacidades institucionales para potenciar la innovación y la transferencia del conocimiento que se genera en la universidad. Con su cierre, iniciamos una nueva etapa: consolidar y proyectar estos avances en el marco del Plan Estratégico UC 2026–2030, fortaleciendo la conexión entre investigación, desarrollo de soluciones y contribución al país”, afirma María Angélica Fellenberg, vicerrectora de Investigación y Postgrado de la UC.

El proyecto tuvo como foco impulsar el trabajo interdisciplinario y fortalecer la conexión de la universidad con actores del sector público y privado, con especial énfasis en áreas estratégicas como Una Salud (One Health) y Tecnologías para el Bienestar, donde la UC cuenta con capacidades científicas relevantes y oportunidades de generar impacto en el desarrollo del país.

Una iniciativa transversal

Uno de los principales sellos del proyecto fue su carácter transversal. A través de distintas iniciativas, InES I+D involucró a académicos, estudiantes, profesionales y unidades de gestión de toda la universidad, promoviendo una mirada interdisciplinaria para abordar desafíos complejos del país.

Entre los avances más relevantes se encuentra el desarrollo de reportes institucionales e indicadores sobre investigación, innovación y transferencia, elaborados en conjunto con la Unidad de Análisis Institucional, que permiten hoy contar con una mejor base de información para la toma de decisiones estratégicas. 

Asimismo, el proyecto impulsó nuevas instancias de articulación interna, fortaleciendo la colaboración entre distintas unidades de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado, y otras áreas de la universidad, además de crear espacios permanentes de coordinación, como la Red de Embajadores de Innovación y el Comité de Spin-Off, orientados a apoyar el desarrollo de emprendimientos de base científica.

¿Qué nos dejaron los 4 años del InES I+D?

Entre los resultados más visibles destaca la creación de un curso online sobre innovación, investigación aplicada y transferencia tecnológica, que hoy está disponible para distintos públicos de la comunidad UC.

Nos dimos cuenta de que existía una creciente demanda dentro de la comunidad universitaria por formación en innovación y transferencia, particularmente entre estudiantes de pregrado y postgrado interesados en conectar la investigación con el desarrollo de soluciones reales”, comenta Eugenia Olivares, subdirectora de proyectos de I+D y directora alterna del proyecto InES I+D. 

El curso fue integrado a la plataforma Canvas para estudiantes y académicos, y también a Buk para funcionarios, permitiendo ampliar el acceso a contenidos sobre propiedad intelectual, emprendimiento científico y vinculación con la industria. Esta herramienta busca contribuir a la formación de nuevas generaciones de investigadores y profesionales con capacidades para transformar conocimiento en soluciones concretas para la sociedad. A la fecha, cerca de 500 personas de la comunidad UC se han inscrito en estos cursos.

Otro de los ejes relevantes del proyecto InES I+D fue fortalecer el emprendimiento de base científica dentro de la universidad, promoviendo que resultados de investigación con potencial de impacto puedan transformarse en nuevas empresas tecnológicas.

En este marco se creó el concurso Capital Semilla Spin-Off, una convocatoria orientada a apoyar a equipos académicos en las primeras etapas del proceso de creación de empresas basadas en conocimiento. A través de este instrumento, investigadores de distintas facultades pudieron avanzar en la validación de sus tecnologías, explorar modelos de negocio y preparar sus proyectos para etapas posteriores de transferencia y escalamiento.

La iniciativa buscó reducir una de las principales brechas en el camino desde el laboratorio al mercado: el apoyo temprano para transformar resultados científicos en soluciones con potencial comercial y social.

El proyecto también contribuyó al fortalecimiento del programa Global UC, una de las principales plataformas de la universidad para el acompañamiento de emprendimientos científicos y tecnológicos surgidos desde la investigación. A través de mentorías, formación especializada y conexión con redes internacionales, Global UC ha permitido que académicos y equipos de investigación desarrollen capacidades para llevar sus tecnologías hacia el mercado y conectarse con ecosistemas de innovación globales.

Entre quienes han participado en estas iniciativas se encuentra la profesora de la Facultad de Química y de Farmacia Flavia Zacconi, quien lidera el desarrollo de Siremacar, una tecnología que permite generar oxígeno en espacios cerrados y que podría tener aplicaciones en contextos de emergencia, minería o entornos confinados. 

La académica fue parte del programa Global UC 2024, donde su equipo pudo fortalecer el desarrollo del proyecto y avanzar en el proceso de creación de una spin-off. “Para quienes venimos del mundo de la investigación, programas como Global UC son fundamentales porque permiten dar el salto desde el laboratorio hacia aplicaciones reales. No solo entregan herramientas para entender cómo llevar una tecnología al mercado, sino que también conectan a los investigadores con mentores, redes y oportunidades que son claves para transformar una idea científica en una solución concreta”, comenta la profesora Zacconi.

Nuevos espacios para la innovación en los campus

Como parte del proyecto, se habilitaron cinco nuevos espacios para el desarrollo de iniciativas de innovación y colaboración interdisciplinaria en distintos campus de la UC, diseñados para conectar la investigación con desafíos reales de la sociedad. 

En Campus San Joaquín se crearon espacios enfocados en Una Salud (One Health) e Industrias Creativas, orientados a promover el trabajo conjunto entre diversas disciplinas para abordar problemas complejos desde la ciencia, la tecnología y la creación. En Campus Lo Contador se instaló el Laboratorio de Biofabricación, dedicado a la exploración de nuevos materiales y procesos de fabricación avanzada que integran arquitectura, diseño y tecnología.

Una mujer en el Laboratorio de Biofabricación
En Campus Lo Contador se instaló el Laboratorio de Biofabricación, dedicado a la exploración de nuevos materiales y procesos de fabricación avanzada que integran arquitectura, diseño y tecnología.

En Campus Oriente se desarrolló LAITEC, Laboratorio de Artes Interdisciplinarias y Tecnologías, un espacio que fomenta la experimentación entre arte, ciencia y tecnologías emergentes. Finalmente, en Campus Villarrica se inauguró el Taller de Innovación y Oficios, un espacio orientado a potenciar la innovación aplicada y el desarrollo de soluciones con pertinencia territorial, integrando saberes locales, educación y emprendimiento. 

Andrés Ried, académico del Campus Villarrica, destaca la importancia de que estas iniciativas se desarrollen fuera de Santiago. “Contar con espacios de innovación en los territorios es fundamental para conectar el conocimiento que se genera en la universidad con los desafíos reales de las comunidades. En Villarrica, el Taller de Innovación y Oficios nos permite trabajar junto a actores locales, escuelas, emprendedores y organizaciones del territorio, generando soluciones con pertinencia local y fortaleciendo el vínculo entre la universidad y su entorno”, expresa.

Estos entornos colaborativos permiten avanzar hacia modelos de trabajo más interdisciplinarios, en línea con los grandes desafíos sociales, ambientales y productivos que enfrenta el país. “El espacio ha contribuido de manera notable en el desarrollo de recursos educativos y la formación de habilidades de diseño y fabricación de nuestros estudiantes”, agrega el académico. 

Taller de Innovación y Oficios
"En Villarrica, el Taller de Innovación y Oficios nos permite trabajar junto a actores locales, escuelas, emprendedores y organizaciones del territorio, generando soluciones con pertinencia local y fortaleciendo el vínculo entre la universidad y su entorno”, expresa el académico Andrés Ried.

Impulsando la interdisciplina para abordar desafíos complejos

Uno de los ejes centrales del proyecto InES I+D fue promover la colaboración interdisciplinaria dentro de la universidad, entendiendo que muchos de los grandes desafíos actuales, desde la salud hasta el bienestar de las ciudades o el impacto ambiental, requieren integrar miradas provenientes de distintas áreas del conocimiento.

En este contexto se impulsaron dos concursos interdisciplinarios pioneros, desarrollados en conjunto por la Escuela de Medicina y distintas unidades académicas de la universidad: el concurso Diseño–Medicina, orientado a promover soluciones innovadoras que integren salud, diseño y tecnología, y Una Salud (One Health), que fomenta proyectos que abordan de manera integrada la salud humana, animal y ambiental.

Estas convocatorias permitieron reunir a equipos de distintas facultades y disciplinas, generando nuevas redes de colaboración y abriendo oportunidades para el desarrollo de soluciones con potencial impacto científico y social.

“Uno de los grandes aprendizajes de este proceso es que la interdisciplina no ocurre de manera espontánea: requiere espacios, incentivos y oportunidades concretas para que investigadores de distintas áreas se encuentren y trabajen juntos. Estos concursos han permitido justamente eso, conectar capacidades de la universidad que muchas veces no interactúan en el trabajo cotidiano”, afirma Paulo Olivera, subdirector de Proyectos de Investigación e Innovación de la Escuela de Medicina.

A partir de estas experiencias, la universidad busca seguir fortaleciendo mecanismos que faciliten el trabajo conjunto entre facultades, consolidando una cultura de innovación que permita abordar desafíos complejos desde perspectivas integradas.

Capacidades instaladas y desafíos hacia el futuro

Tras su cierre en 2025, el proyecto deja un conjunto de capacidades institucionales que hoy forman parte del funcionamiento regular de la UC, incluyendo sistemas de reporte, programas de formación, redes de colaboración y nuevos espacios para la innovación. 

Entre los desafíos que se proyectan hacia los próximos años destacan: profundizar la vinculación con la industria y el ecosistema de innovación; fortalecer los sistemas de medición de impacto de la investigación; ampliar las oportunidades de formación en innovación para estudiantes y académicos; y consolidar el uso de los nuevos espacios colaborativos creados en los distintos campus.

Estos desafíos se alinean con las prioridades del Plan Estratégico UC 2026-2030, que busca potenciar la contribución de la universidad al desarrollo del país a través de una investigación de excelencia, interdisciplinaria y conectada con las necesidades de la sociedad.

Con el cierre de InES I+D, la UC da un paso más en la consolidación de un ecosistema universitario donde la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica se integran cada vez más al quehacer académico, generando conocimiento que no solo avanza en las fronteras de la ciencia, sino que también se transforma en soluciones para los grandes desafíos del presente y del futuro.


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