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Interdisciplina

Universidades chilenas enfrentan pandemia con enfoque interdisciplinario


Expertos de diversas casas de estudio, entre las que se encuentra la UC, están trabajando de manera colaborativa en el marco de la Mesa Social COVID-19 para abordar los diferentes desafíos que plantea el coronavirus. Entre estos está la elaboración de modelos predictivos para medir la efectividad de las cuarentenas, el desarrollo de equipamiento médico y también recomendaciones para mitigar el impacto sobre la economía, la educación y la salud mental de los chilenos.

photo_camera Académicos y estudiantes de la Facultad de Ingeniería están trabajando en el desarrollo de equipamientos que permitan apoyar el trabajo de los equipos médicos, como mascarillas y cicladores ventilatorios que logran automatizar el proceso de ventilar un paciente con un resucitador manual (AMBU). (Foto: César Cortés Dellepiane)

Aparte de constituir una crisis sanitaria, la propagación del coronavirus ha generado múltiples ramificaciones que tienen consecuencias profundas sobre la economía, la salud mental y la educación, entre otros ámbitos. Es precisamente para hacer frente a estos desafíos que un grupo de académicos de diversas universidades chilenas e instituciones de investigación están trabajando conjuntamente y de manera interdisciplinaria en el contexto de la Mesa Social COVID-19.

Fue justamente en esta instancia gubernamental, en la que participan ministros de Estado, alcaldes y expertos médicos, entre otros actores, que el rector Ignacio Sánchez en conjunto con representantes de otras universidades propusieron generar un trabajo interdisciplinario. “Creemos que las universidades pueden tener un aporte muy sustantivo que proviene del hecho que todas las disciplinas están presentes e interactúan con estas problemáticas implicadas”, afirmó.

El vicerrector de Investigación de la UC, Pedro Bouchon, quien coordina este grupo interdisciplinario de la Mesa Social COVID-19 en el que participan varias universidades chilenas, explica que se han conformado diversos equipos para abordar las problemáticas en las que participan aparte de los académicos de la Universidad Católica también expertos de la Universidad de Chile, de la Universidad Austral, de la Universidad de Concepción, de la Universidad Federico Santa María, de la Universidad de Valparaíso, de la Universidad de la Frontera, de la UTEM, de la Universidad del Desarrollo, entre otras. 


Líneas de trabajo

Con el objetivo de aportar a la gestión de la pandemia desde un enfoque interdisciplinario se han conformado dos mesas: la primera reúne las disciplinas de la biología, medicina, ingeniería y diseño y es coordinada por el académico Pablo Marquet en conjunto con el profesor de la Universidad de Chile Alejandro Maass. En esta instancia participa también Conrad von Igel, director del Centro de Innovación. La segunda mesa agrupa a la economía, la salud mental y la educación y es coordinada por el profesor Raimundo Soto del Instituto de Economía de la UC en conjunto con Manuel Agosin, académico de la Universidad de Chile. En esta línea de trabajo participa Myriam Singer, directora de Artes y Cultura de la VRI.

El profesor Marquet explica que un buen ejemplo del trabajo interinstitucional que se ha desarrollado es lo que ha realizado la línea de modelos predictivos, que ya coordina iniciativas de 15 grupos que están desarrollando una gama de estrategias que permiten apoyar la toma de decisiones. Modelar la efectividad de las estrategias de cuarentena, elaborar modelos predictivos para evaluar las capacidades máximas y críticas del sistema de salud en Santiago y crear estrategias que permitan predecir el número de personas contagiadas con días de anticipación, son algunos de los ámbitos que se están abordando. Se trata de un trabajo que es además complementado con el aporte que hace el académico Pablo Irarrázaval, quien coordina las iniciativas desde la Facultad de Ingeniería.

Asimismo, han organizado webinars con expertos de otras instituciones, como la Universidad Federico Santa María, la Universidad de Concepción, la Universidad Austral, la Universidad de Aysén, la Universidad de Chile y la Universidad de Valparaíso, para intercambiar opiniones y acordar escenarios de modelación con énfasis en la efectividad de las estrategias de cuarentena. Por otro lado, se están elaborando modelos predictivos para evaluar las capacidades máximas y críticas del sistema de salud en Santiago y crear estrategias que permitan predecir el número de personas contagiadas con días de anticipación, así como también medir la movilidad de las personas y calcular el acatamiento de cuarentena por parte de la población.

"Modelar la efectividad de las estrategias de cuarentena, elaborar modelos predictivos para evaluar las capacidades máximas y críticas del sistema de salud en Santiago, son algunos de los ámbitos que se están abordando", explica Pablo Marquet.

Paralelamente, hay equipos que trabajan en el desarrollo de equipamientos que permitan apoyar el trabajo de los equipos médicos, como mascarillas y cicladores ventilatorios que logran automatizar el proceso de ventilar un paciente con un resucitador manual (AMBU). Es así como se ha evaluado la adaptación de prototipos diseñados por el MIT y la empresa española Seat, que está produciendo temporalmente estos equipos para los centros hospitalarios.

A esto se suma la iniciativa para desarrollar mascarillas clínicas y enfrentar la escasez de insumos médicos que es impulsada por académicos de la Escuela de Diseño, Arquitectura, la Escuela de Medicina, en conjunto con la red de FabLab de la universidad, la Universidad de Magallanes, instituciones públicas y privadas -como la Posta Central y privadas como Copec y Fosko- y la alcaldía de Puerto Williams en el Fablab Austral.

En tanto, un grupo de académicos y alumnos de la Facultad de Ingeniería UC, liderados por el profesor Patricio Lillo, crearon una cámara de luz ultravioleta que permite inactivar la propagación del COVID-19 en la vestimenta del personal de salud de establecimientos hospitalarios. Una de las cámaras ya está operando en el Hospital Sótero del Río y se espera que también sea implementado próximamente en otros recintos de salud, incluso para personas que trabajan en supermercados o en la locomoción colectiva. 

Desde el ámbito económico, se están analizando los impactos y estrategias de mitigación que permitan reducir el efecto del coronavirus en la economía nacional. De la misma forma, un grupo de académicos, coordinado por la académica Magdalena Claro de la Facultad de Educación en conjunto con Alejandra Mizala, profesora de la Universidad de Chile, está trabajando para entregar lineamientos para la educación escolar a distancia y la vuelta a clases, de manera de afectar lo menos posible el impacto en la formación académica y socioemocional de los estudiantes de colegios como de la educación superior.

Frente a los efectos que puede tener la pandemia sobre la salud mental, como la depresión y el incremento de violencia intrafamiliar, se busca entregar soluciones concretas como por ejemplo implementar manuales u otros que apoyen a reducir el impacto del coronavirus y optimizar las acciones que se implementen en el ámbito de la salud pública, como el cumplimiento de las cuarentenas. Esta línea de trabajo es coordinada por la académica Pía Santelices de la Escuela de Psicología en conjunto con Vania Martínez, académica de la Universidad de Chile.

   

   


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