Autoridades UC visitan universidades de Escocia con foco en IA y ciencia de datos
Durante una semana, la delegación encabezada por el rector Juan Carlos de la Llera exploró modelos de investigación interdisciplinaria, fortaleció alianzas estratégicas -especialmente a través de su participación en la cumbre anual de la red internacional Universitas 21- y recogió aprendizajes en ámbitos como regulación de inteligencia artificial, supercomputación, formación doctoral y vida universitaria.
photo_camera El rector Juan Carlos de la Llera junto a la vicerrectora de Investigación, María Angélica Fellenberg; de Asuntos Internacionales, María Montt; de Inteligencia Digital, Paula Aguirre; y Dalinda Pérez-Álvarez, directora ejecutiva de la Vicerrectoría de Asuntos Internacionales. (Crédito fotográfico: Delegación UC)
Desde una visita a uno de los principales centros de supercomputación del Reino Unido hasta un encuentro con exalumnos y estudiantes UC en Edimburgo; desde reuniones privadas con rectores de universidades líderes hasta espacios de discusión global sobre el futuro de la educación superior. Esos fueron algunos de los hitos que marcaron la agenda de la delegación de la Universidad Católica durante su reciente visita a Escocia. Durante una semana en Edimburgo, Glasgow y St Andrews, la delegación encabezada por el rector Juan Carlos de la Llera exploró modelos de investigación interdisciplinaria, fortaleció alianzas estratégicas y recogió aprendizajes en ámbitos como regulación de la inteligencia artificial, supercomputación, formación doctoral y vida universitaria.
El recorrido incluyó además la participación en Universitas 21 (U21), red global que reúne a 31 universidades líderes en investigación en el mundo, de la cual la Universidad Católica es el único miembro de América del Sur. A través de este espacio de colaboración e intercambio, las instituciones comparten buenas prácticas y abordan desafíos comunes de la educación superior. La agenda se completó con encuentros con estudiantes y egresados en el Reino Unido, con un objetivo transversal: identificar cómo estas experiencias pueden traducirse en capacidades concretas para impactar en Chile.
Modelos concretos de cómo abordar la IA con rigor y conciencia
Uno de los ejes que la Universidad Católica ha definido como prioritarios en su Plan Estratégico 2026–2030 -potenciar la colaboración interdisciplinaria y la innovación mediante el uso responsable de datos e inteligencia artificial- fue el foco de la jornada inaugural de la visita de autoridades UC a Escocia. Encabezada por el rector Juan Carlos de la Llera, la delegación se reunió el lunes 20 de abril con el rector de la Universidad de Edimburgo, Sir Peter Mathieson, y autoridades universitarias, con la que existe una colaboración desde hace más de 20 años.
Fundada en 1852, la Universidad de Edimburgo es reconocida, entre otras cosas, por su desarrollo en IA. “La mejor manera de obtener beneficios de la inteligencia artificial, y de entender sus riesgos y cómo mitigarlos, es trabajar en todas las disciplinas, es decir, con un enfoque multidisciplinario que involucre a los abogados, a los filósofos y a los científicos sociales; también a los informáticos. Eso es algo que en Edimburgo hemos estado haciendo desde hace varios años, incluso antes de que la IA generativa cobrara tanta importancia”, dijo el rector Mathieson.
La autoridad universitaria explicó que a través de este modelo buscan anticiparse a los dilemas que esta tecnología, que avanza más rápido que la regulación, genera en las sociedades. “Hemos estado trabajando mucho en los últimos años en ética y regulación”, afirmó.
El rector Juan Carlos de la Llera reconoció la jerarquía de la institución escocesa en este campo y planteó la necesidad de establecer alianzas para alcanzar las metas del Plan Estratégico “Ellos han puesto muchísimo énfasis en todo lo que es el marco regulatorio y toda la parte de ética de la inteligencia artificial, y creo que tenemos muchísimo por aprender”, afirmó.
Y agregó: “Lo que más me preocupa no es la velocidad de la adopción tecnológica, es que la adoptemos sin discernir. Que la eficiencia desplace a la humanidad. Las conversaciones que hemos tenido esta semana en Escocia nos ayudan a pensar mejor ese desafío, y a traer de vuelta a Chile modelos concretos de cómo abordarlo con rigor y conciencia.”
Asimismo, las autoridades destacaron el potencial que este vínculo institucional tiene para ambos planteles. “Hay muchísimo alineamiento entre la estrategia que estamos planteando en la Universidad Católica con lo que el rector de Edimburgo presentó”, expresó el rector de la UC. Por su parte Mathieson, sostuvo que a pesar de que las dos universidades están a miles de kilómetros de distancia, tienen una asociación de larga data y muchos intereses en común. “Más de un 40% de los estudiantes de la Universidad de Edimburgo viene de otros países, y en ese contexto nuestra relación con la UC tiene muchas oportunidades de colaboración”, destacó.
Visita al Bayes Centre
Un hito en la jornada fue la visita al Bayes Centre de la Universidad de Edimburgo, donde está alojado el Edinburgh Parallel Computing Centre (EPCC), el principal centro de supercomputación del Reino Unido y un referente mundial en computación de alto rendimiento, ciencia de datos y programación paralela. La tecnología entrega soporte a investigación de frontera en áreas que van desde la modelación climática hasta el descubrimiento de nuevos fármacos.
La visita, que permitió a la delegación UC conocer cómo opera esta infraestructura, cómo forma a los científicos computacionales y cómo apoya la innovación en la industria, está alineada con la misión de la nueva Vicerrectoría de Inteligencia Digital de la Universidad. La experiencia se vincula con uno de los proyectos más innovadores del Plan Estratégico: el desarrollo de capacidades de computación avanzada, gobernanza de datos y entornos de investigación confiables.
El director del EPCC, el profesor Mark Parsons, fue claro al identificar el terreno común: “Hay muchos ámbitos en los cuales ambas universidades, y en especial el EPCC, tienen oportunidades de colaboración. En salud y en ingeniería hay muchas opciones de trabajo conjunto entre el Bayes Centre y la UC”.
Paula Aguirre, vicerrectora de Inteligencia Digital UC, delineó el alcance de la visita. “Este centro es un gran modelo de las iniciativas que queremos impulsar en la Universidad Católica, en términos de generar capacidades de trabajo con ciencia de datos y con inteligencia artificial, y en particular, con ambiente seguro de cómputo. Permite trabajar con datos sensibles que habilitan investigación en áreas como salud, ciencias sociales y otras que trabajan con datos que tienen medidas especiales de resguardo y de protección”.
El rector de la UC puso el foco en un aspecto que -dijo- está muy desarrollado en Escocia, pero no así en Chile: la interacción con la industria. Las universidades escocesas destacan por su capacidad para articular la academia con el sector público, la industria y la sociedad, orientando su quehacer a la resolución de desafíos concretos. Se trata de un modelo que la UC aspira a fortalecer. “Hay muchísima interacción con la industria y con industrias que hoy día están llevando realmente la frontera del conocimiento en los temas de inteligencia artificial y ciencia de datos. Tenemos que buscar la forma de, tal vez, aliarnos con ellos y con otras universidades, para poder acceder a ese tipo de interacciones que tienen con la industria”, dijo.
Glasgow y U21
Edimburgo fue el punto de partida de una semana que continuó en Glasgow. El rector De la Llera y la delegación de la UC participaron en el encuentro de Universitas 21 (U21). El momento más significativo fue la participación del rector en el U21 Presidents’ Peer Round Table, un espacio exclusivo y cerrado de intercambio entre los líderes de las universidades de la red. La máxima autoridad de la UC fue uno de los tres rectores invitados a abrir la discusión sobre cómo deben liderar las universidades en tiempos de volatilidad y reconfiguración del orden global.
En su intervención, Juan Carlos de la Llera compartió su visión sobre la policrisis que enfrentan hoy los países y sus instituciones. Las tensiones sociales, geopolíticas, tecnológicas y culturales ya no llegan de manera secuencial sino superpuesta, dejando poco espacio para la planificación tradicional, explicó. Planteó que el liderazgo universitario en este contexto exige una combinación que no es fácil de sostener: la solidez de quien tiene convicciones claras y la agilidad de quien sabe que el suelo se mueve.
Compartió también la experiencia de la UC en la construcción del Plan Estratégico 2026-2030 desde un proceso de escucha masiva, y su convicción de que las universidades deben ser articuladoras del desarrollo de sus países, conectándose más directamente con la sociedad y saliendo al encuentro de los problemas reales desde el terreno. “Cuando la sociedad no comprende para qué existe una universidad, la universidad pierde legitimidad. Y sin legitimidad, es muy difícil liderar, innovar o sostener cualquier reforma”, afirmó ante sus pares.
St Andrews: tradición, comunidad y vida universitaria
La agenda contempló además una visita a la Universidad de St Andrews, la más antigua de Escocia -fundada en 1413-, donde la delegación de la UC se reunió con sus autoridades y conoció la experiencia de una comunidad universitaria estrechamente vinculada a la localidad que la alberga.
La delegación realizó también un recorrido por el campus, que incluyó encuentros con estudiantes para conocer de primera mano cómo se vive la cultura universitaria en una de las instituciones más antiguas del Reino Unido.
“Aprendimos mucho sobre la comunidad y el sentido de comunidad que se forma entre estudiantes, académicos y staf. Pudimos conversar y ver que hay muchas oportunidades de colaboración para académicos en términos de Avanza UC. También en términos del intercambio estudiantil a nivel de postgrado, a nivel de pregrado”, expresó la vicerrectora de Asuntos Internacionales Maria Montt.
El rector De la Llera destacó cómo St Andrews cuida el desarrollo humano de sus estudiantes más allá del aula, y cómo la vida en comunidad dentro del campus es parte esencial de la formación que ofrece. “Tengo la convicción de que invertir en la experiencia universitaria no es un lujo: es una condición para formar personas íntegras. St Andrews lleva más de 600 años haciéndolo. Nosotros llevamos 138. Pero compartimos la misma pregunta de fondo: ¿qué tipo de persona queremos que sea alguien después de pasar por esta universidad? Esa pregunta es la que guía nuestro Plan Estratégico 2026-2030, y este viaje la hace más nítida”, dijo.
La visita dejó además una reflexión concreta en materia de infraestructura y vida estudiantil. Conocer cómo las residencias universitarias articulan la vida en campus y fortalecen el sentido de comunidad reafirmó en el rector la idea de avanzar con el proyecto de residencias universitarias para el campus San Joaquín. “Lo que vimos aquí nos confirma que ese es el camino. Una universidad que quiere transformar la vida de sus estudiantes no puede limitarse a lo que ocurre en el aula: debe ofrecerles un lugar donde vivir esa experiencia en plenitud”, expresó.
Edimburgo: investigación, doctorados y alumni
De regreso en Edimburgo, la agenda se concentró en el ámbito académico. La delegación comenzó con una reunión con Neville Wylie, Senior Deputy Principal International de la Universidad de Stirling y Co-Chair del International Network Universities UK, donde se abordaron modelos de colaboración internacional y el rol de las redes universitarias en el escenario global actual.
A continuación, la delegación visitó el Edinburgh Futures Institute, uno de los centros de investigación e innovación más avanzados de la Universidad de Edimburgo, orientado a abordar los grandes desafíos del siglo XXI desde una perspectiva interdisciplinaria. Posteriormente, el grupo se trasladó al King’s Buildings Campus, donde sostuvo reuniones con el equipo de internacionalización y el College of Science and Engineering, recorriendo los Fire Safety Labs. En esa misma jornada, la delegación se reunió con el Joint PhD y Research Office, en una conversación conducida por Rupert Lezemore, de Ciencias Sociales y Humanidades, y Tom Bruce, de Ciencias e Ingeniería, donde se exploraron modelos de formación doctoral conjunta y colaboración en investigación avanzada.
Uno de los momentos más significativos fue el encuentro con estudiantes de doctorado UC, quienes realizan actualmente su formación en la Universidad de Edimburgo. Esta conversación permitió conocer de primera mano la experiencia de jóvenes investigadores chilenos en uno de los ecosistemas académicos más exigentes del mundo, y explorar cómo la UC puede fortalecer ese vínculo y acompañar mejor las trayectorias de sus investigadores en formación.
La jornada cerró con el encuentro con 40 alumnos y exalumnos UC que residen en el Reino Unido, realizado en el Teviot de Edimburgo. Fue el momento más cercano de toda la semana: una comunidad de egresados y estudiantes UC que construye vínculos y proyectos desde distintos rincones del mundo, y que reafirma que la pertenencia a esta universidad trasciende las fronteras del campus y del país.
Por su parte, la vicerrectora de Investigación y Postgrado María Angélica Fellenberg, además de las universidades de Reino Unido, visitó ETH Zurich, casa de estudios pionera en el ámbio de la investigación en Suiza. "Este recorrido por universidades nos permitió conocer de primera fuente cómo la investigación se articula con la innovación, el entorno productivo y la formación doctoral. Son experiencias que refuerzan la pertinencia del camino que estamos impulsando en la UC y que nos inspiran a avanzar con mayor decisión en la implementación de nuestro Plan Estratégico hacia 2030".
Al cierre de la visita, el rector De la Llera entregó su balance: “La UC vuelve de Escocia con vínculos más fuertes, con aprendizajes concretos y con la certeza renovada de que la internacionalización selectiva y estratégica es una de las plataformas más poderosas para cumplir el objetivo que nos hemos propuesto: ayudar a transformar Chile. No vinimos a representarnos. Vinimos a buscar colaboraciones que tengan sentido para lo que estamos construyendo en casa.”
Este primer viaje internacional bajo el Plan Estratégico UC 2026-2030, marca el inicio de una etapa en que la universidad busca proyectarse en el mundo no como un fin en sí mismo, sino como una condición para ampliar su capacidad de impactar en Chile y en las personas que habitan el país.