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El llamado de José Gerstle: Especies chilenas en peligro


El agrónomo y exalumno UC respeta y disfruta la naturaleza. Su sueño es que las personas puedan seguir viviendo en un entorno amigable con el medioambiente y a eso dedica su vida. Ha creado un emprendimiento que sostiene que la conservación de la fauna, flora y nuestros valores culturales están en las manos de todos. Así reza Photosintesis, que vela por el cuidado de bienes naturales y culturales de distintos lugares de Chile. Sus elementos fundamentales son la colaboración interdisciplinaria, el trabajo en equipo y la difusión de este tema a la sociedad.

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photo_camera Archivo UC

Existen pocos lugares tan particulares como el Cerro Poqui. Además de la belleza escénica del paisaje, que es indudable, este lugar alberga una gran cantidad de secretos y singularidades biológicas que son difíciles de imaginar, a menos de dos horas de Santiago”. Con esas palabras describe José Gerstle uno de los lugares que quiere que sea nombrado Santuario de la Naturaleza.

Proteger ecosistemas y difundir su valor es una de las labores que realiza José Gerstle (32), agrónomo UC, por medio de su emprendimiento familiar Photosintesis, creado hace tres años. Este tiene dos grandes ramas de trabajo: una editorial y una consultora de conservación. Por esas dos vías Photosintesis realiza su misión en apoyo de la conservación natural y cultural.

“Tenemos la convicción de que la interacción armónica entre el desarrollo cultural, económico y la conservación de la naturaleza son claves para alcanzar la sustentabilidad”, señala José. “El cuidado de la fauna, flora y nuestros valores culturales no está solamente en las manos de los científicos, políticos ni artistas; está en las manos de todos. Ninguno de estos actores es capaz de generar cambios de alto impacto por sí solo, por eso creemos en la colaboración interdisciplinaria y el trabajo en equipo para alcanzar grandes objetivos. Nos mueve aportar desde la sensibilización, educación y comunicación de nuestros ideales”, expresa José.

La empresa la componemos tres hermanos: Francisca y Catalina, que se encargan del marketing y planificación de los proyectos y yo que me encargo de la gestión y operación, así como del desarrollo de nuevas ideas y proyectos. Actualmente tenemos dos áreas de trabajo bien establecidas, pero estamos en constante búsqueda de nuevas ideas para agregar otros espacios a nuestro portafolio”, describe.

Poner en realce la naturaleza

Contar con nuevos Santuarios de la Naturaleza cobra un alto valor para Photosintesis. Por eso en este momento están trabajando para que dos zonas de Chile reciban esta denominación: Cerro Poqui en la sexta región y el humedal Salinas de Pullally en la Quinta Región. Al ser declarados Santuario de Naturaleza se convierten en lugares oficialmente protegidos, tanto por sus dueños como por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas del Estado (SNASPE).

Para lograr esta protección por parte del Estado, Photosintesis hace un estudio sobre su flora, su fauna y el ecosistema en general. Parte de esta investigación incluye visitas a terreno en donde se cuentan las aves, se estudian los animales y se catalogan las especies vegetales presentes en el lugar. Por otro lado, también se instalan cámaras trampa para poder observar qué especies merodean el lugar.

Es el caso de Cerro Poqui, que es parte de la zona sur del cordón de altos de Cantillana, que a su vez forma parte de la cordillera de la costa de la zona central y se extiende aproximadamente desde Aculeo hasta Coltauco. Una de sus grandes cualidades es su fauna. “Las aves de este lugar son muchas y abundantes. Hay halcones, cóndores, águilas y peucos. Además de búhos nocturnos como el concón y el tucúquere. También habitan aquí muchas aves pequeñas como picaflores, tencas, jilgueros, carpinteritos, turcas y fío fíos que llegan todos los veranos desde el sur de Brasil”, cuenta José.

El joven agrónomo explica que la ladera sur del cerro Poqui, está cubierta principalmente de Roble o Hualo Nothofagus glauca, este es el límite más al norte en donde se encuentra esta especie, que en este cerro se mezcla con el Roble de Santiago Nothofagus macrocarpa, el que se encuentra en su límite más al sur. Además de esta singularidad, las quebradas del Poqui tienen agua todo el año y son muy húmedas, lo que genera el ambiente ideal para especies propias de bosques más húmedos del sur de Chile, como lo son el copihue, el canelo o el olivillo, entre otros.

Cuenta José que en el otoño el Cerro Poqui se llena de hongos, con una diversidad muy alta de reino “fungi”. Algo similar ocurre en primavera, cuando algunos sectores del cerro se llenan de colores por las distintas especies de orquídeas y alstroemerias.

Lea el artículo completo en Revista Universitaria 143.

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA
Virginia Soto-Aguilar C., Dirección de Comunicaciones


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