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Renovación de su concesión por 15 años

La nueva etapa de la Estación Patagonia UC


El decreto firmado por el Ministerio de Bienes Nacionales permite proyectar el trabajo realizado por la UC, desde hace más de una década, en uno de los últimos rincones prácticamente vírgenes de la región de Aysén y del país, centrado en la investigación interdisciplinaria respecto de las interacciones del ser humano con el medio -fauna, vegetación, recursos hídricos- y cambio global, entre otros.

photo_camera Por un periodo de 15 años fue renovada la concesión de 5 mil hectáreas por el Ministerio de Bienes Nacionales UC, en Bahía Exploradores en Aysén, para continuar su labor de investigación en este ecosistema. (Fotografía: Nicole Saffie)

La Estación Patagonia de Investigaciones Interdisciplinarias UC está inserta en uno de esos pocos territorios prácticamente prístinos que van quedando en Chile, y en el mundo. Enclavada en la región de Aysén, es un lugar privilegiado para el estudio de la flora, la fauna, los glaciares y ríos, y fenómenos complejos como la biodiversidad, el cambio global y climático.

La UC ha desarrollado una intensa y amplia labor de investigación y formación académica en ese territorio fiscal, en concesión por el Ministerio de Bienes Nacionales desde 2009. Precisamente gracias a ese trabajo es que fue renovada por los próximos quince años.

“Es muy importante este convenio de renovación. Por una parte, es un reconocimiento a la labor de investigación y compromiso con la comunidad que se ha realizado en la Estación Patagonia y la región de Aysén. Y por otra, nos proyecta a futuro con importantes planes y proyectos que serán de gran envergadura e impacto, tanto a nivel regional, como nacional e internacional. Es un gran logro en que hay que reconocer a todos los académicos e investigadores involucrados”, afirma el rector Ignacio Sánchez.

Hasta lo más recóndito

Desde el aeropuerto de Balmaceda hasta Bahía Exploradores, en la región de Aysén, hay que recorrer unos 300 km de inigualable belleza por buena parte de la Carretera Austral. (Mapa gentileza Estación Patagonia UC)
Desde el aeropuerto de Balmaceda hasta Bahía Exploradores, en la región de Aysén, hay que recorrer unos 300 km de inigualable belleza por buena parte de la Carretera Austral. (Mapa gentileza Estación Patagonia UC)

Para llegar a la Estación Patagonia UC, hay que tomar un avión hasta Balmaceda -a un poco más de 50 km de Coyhaique- y luego, recorrer los cerca de 300 km que hay hasta Bahía Exploradores, transitando por un camino de gran belleza que pasará por la Reserva Cerro Castillo -y, si hay suerte, se asomará un huemul-, y las aguas color esmeralda del lago General Carrera, el más grande de nuestro país.

En Puerto Río Tranquilo, el poblado más cercano a la estación, hay que tomar la llamada “Ruta de los glaciares” y seguir unas dos horas hasta el sector denominado Teresa, donde se mezclan las aguas del río que lleva su nombre, del Exploradores y el Oscuro, de distintas tonalidades de verdes y azules. Hasta hace unos pocos años, aquí había que atravesar en el bote de don Jaime y doña Rosa, quienes vivían en la única casa del sector, porque no existía el actual puente que dio continuidad a este territorio.

Entonces, uno se interna de lleno en la parte final del Valle Exploradores, con sus bosques frondosos de mañíos, tepas, lumas, coigües y ñirres. Hay que continuar hasta el embarcadero y tomar una lancha para por fin llegar, cerca de una hora de viaje después, a la Estación Patagonia UC. O más bien, hasta el sector de Maldonado, uno de los puntos de acceso a las cinco mil hectáreas de terreno escarpado y boscoso que conforma la concesión. Ahora es posible acceder gracias a una pasarela que se eleva por sobre el mallín y la densa vegetación -que antes había que cortar a machetazos para poder avanzar- y que lleva directamente al corazón de la estación: una plataforma de madera donde se eleva una torre que permite contar con los servicios básicos para acoger a los avezados investigadores que llegan hasta este lugar.

"(...) Es un reconocimiento a la labor de investigación y compromiso con la comunidad que se ha realizado en la Estación Patagonia y la región de Aysén. Y por otra, nos proyecta a futuro con importantes planes y proyectos que serán de gran envergadura e impacto" - Ignacio Sánchez, rector de la UC.

Convergencia de saberes

Como cuenta el académico de Ciencias Biológicas Rodrigo de la Iglesia, “hemos desarrollado una línea de base asociada a la presencia de metales traza en los cuerpos de agua cercanos a la estación (ríos y fiordos), y también de la composición microbiana presente en esta agua”. (Fotografía: Nicole Saffie)
Como cuenta el académico de Ciencias Biológicas Rodrigo de la Iglesia, “hemos desarrollado una línea de base asociada a la presencia de metales traza en los cuerpos de agua cercanos a la estación (ríos y fiordos), y también de la composición microbiana presente en esta agua”. (Fotografía: Nicole Saffie)

Desde que hace once años un grupo de académicos del Instituto de Geografía iniciara este proyecto, con gran pasión y perseverancia, al que se fueron incorporando otros investigadores de la UC, se ha ido consolidando una plataforma de investigación. En 2015, se creó la estación propiamente tal, a través de un decreto de rectoría, conformada por las facultades de Historia, Geografía y Ciencia Política; Ciencias Biológicas; Agronomía e Ingeniería Forestal; y Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos.

“Después de varios años iniciales de exploración e instalación paulatina en la concesión, hemos logrado, entre otras cosas, apoyar y desarrollar diversos proyectos de investigación tanto nacionales como internacionales, entre ellos proyectos Fondecyt, de postdoctorado, y los desarrollados gracias a nuestra alianza con el Instituto Nacional de Ecología y Medio Ambiente del CNRS, Francia”, cuenta Alejandro Salazar, director de la Estación Patagonia UC y académico del Instituto de Geografía.

“También, con el tiempo hemos logrado instalar y operar una estación meteorológica de alto estándar, que ha permitido integrar a la región de Aysén dentro de la red de monitoreo ambiental de largo plazo, LTSER- Chile, y a la plataforma de información y datos del DEIMS-SDR. Asimismo, hemos trabajado junto a organismos internacionales como UNESCO (Programa MAB), y del Estado, como CONAF y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP). Con este último, buscamos establecer los aportes del agua dulce al fiordo Cupquelan”, agrega Salazar.

Su ubicación, en el límite norte de Campos de Hielo Norte y puerta de entrada al Parque Nacional Laguna San Rafael, y su condición de ser un territorio prácticamente virgen, lo convierten en un verdadero laboratorio natural para la investigación. Como afirma Rodrigo de la Iglesia, académico de Ciencias Biológicas, el mayor valor de la estación reside en “tener acceso a un sistema que aún mantiene ambientes prístinos, y que nos permite poner a prueba muchas de nuestras hipótesis respecto del efecto antropogénico en sistemas costeros”.

Es así como también se están realizando estudios sobre la fauna existente con cámaras trampa -que permiten fotografiar a los animales en su hábitat en condiciones diurnas y nocturnas-, pudiendo establecer la presencia en la zona de güiñas, pumas, pudú, zorros y huillines, entre otros. “Esto ha permitido iniciar recientemente un plan de monitoreo permanente, generando bases de registro para la Estación Patagonia, conociendo más en profundidad las interacciones entre las distintas especies, tanto nativas como exóticas. Así como implementar acciones para contribuir con la protección de este ecosistema aún inalterado”, explica la investigadora de Capes UC, Paula Zucolillo.

“La principal amenaza para estos ecosistemas, no es solo el impacto del cambio climático, sino también las invasiones biológicas. Las especies exóticas como el visón americano, el didymo y la chaqueta amarilla representan amenazas directas para las especies silvestre nativas”, explica Daniela Rivera, investigadora del GEMA Center for Genomics, Ecology & Environment de la Universidad Mayor e investigadora asociada de la Estación.

Así, se está estableciendo la evolución de especies invasoras en diferentes sectores del valle y se han profundizado estudios sobre las familias de salmónideos del área. Asimismo, se han catastrado más de 50 especies de briofitas y musgos. Como agrega Rodrigo de la Iglesia, “hemos desarrollado una línea de base asociada a la presencia de metales traza en los cuerpos de agua cercanos a la estación (ríos y fiordos), y también de la composición microbiana presente en esta agua”.

Como añade Alejandro Salazar, “también hemos apoyado múltiples trabajos de tesis de pregrado y de magíster de la UC, a través de algunas de ellas hemos podido comprender mejor las diferentes fases del poblamiento y colonización occidental del valle, y sus trasformaciones a lo largo del tiempo, a través del contacto con antiguos pobladores y sus descendientes”.

Ese precisamente ha sido el tema de estudio de Felipe Jorquera, estudiante del magíster de Asentamientos Humanos y Medio Ambiente UC, y parte del equipo coordinador de la estación. “Uno aprende mucho, la interdisciplinariedad es fundamental para los temas de investigación, ya que cada una es parte de una línea o eje principal, en mi caso la línea es “Dinámicas territoriales, ambientales y herencia”, pero al final todas convergen y se relacionan transversalmente”.

Como agrega Paula Zucolillo, al ser una estación de investigación de campo “que alberga investigaciones de diferentes áreas y disciplinas, permite que se vayan generando nuevas preguntas, así como links y conexiones entre las mismas investigaciones que allí se están desarrollando o que ya están finalizadas”.

Como añade el decano de la Facultad de Ciencias Biológicas, Juan Correa, “tener acceso a un lugar remoto, alejado del impacto humano -o no tanto, donde se pueden apreciar estos efectos en el territorio- es una oportunidad única. También permite contar con registros continuos -de viento, precipitaciones, nutirentes, etc- y acceder a ellos en tiempo real gracias a la tecnología”.

“Después de varios años iniciales de exploración e instalación paulatina en la concesión, hemos logrado, entre otras cosas, apoyar y desarrollar diversos proyectos de investigación tanto nacionales como internacionales" - Alejandro Salazar, director Estación Patagonia UC.

Observatorio global

Desde 2018 que la Estación Patagonia UC se convirtió en el primer miembro latinoamericano de la Red de Observatorios Hombre Medio, lo que ha permitido el desarrollo de proyectos con investigadores franceses. (Fotografía: Violeta Bustos)
Desde 2018 que la Estación Patagonia UC se convirtió en el primer miembro latinoamericano de la Red de Observatorios Hombre Medio, lo que ha permitido el desarrollo de proyectos con investigadores franceses. (Fotografía: Violeta Bustos)

Estas características llamaron la atención internacional. Desde el año 2018 que la Estación Patagonia UC forma parte de la Red de Observatorios Hombre Medio, del Instituto Nacional de Ecología y Medio Ambiente (INEE), institución perteneciente al Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia. De esta manera, “l’OHM Patagonia – Bahía Exploradores” se convirtió en el primer miembro latinoamericano asociado a esta organización (Ver noticia en web UC).

El foco de estudio de esta red es la ecología global, es decir, aquella que se preocupa de la relación del ser humano con el medio ambiente, desde distintas disciplinas. “Podemos comparar, por ejemplo, entre montañas de Europa y Chile para ver cuál es el impacto de nuevas formas de antropización - transformación que ejerce el ser humano sobre el medio- como el turismo, contaminación, impacto en los ríos, entre otros”, ha explicado durante una de sus visitas Didier Galop, director de Investigación de CNRS y co-director del Observatorio Hombre Medio Bahía Exploradores.

Este convenio ha permitido la llegada de investigadores franceses a la estación. Como Julien Cucherousset, del Laboratoire Evolution & Diversité Biologique de la Université Paul Sabatier de Toulouse. “Poder realizar nuestro proyecto de investigación en la Estación Patagonia UC y ser parte del OHMi Bahia Exploradores, ofrece un contexto ecológico único para comprender los procesos naturales que permiten a las especies invasoras colonizar hábitats novedosos. De hecho, la red fluvial contenida en el área de estudio prácticamente no se ve afectada por otras perturbaciones humanas -por ejemplo, contaminación, fragmentación del hábitat- que no sean invasiones biológicas y muestra condiciones ambientales extremadamente contrastadas”, explica.

“Poder realizar nuestro proyecto de investigación en la Estación Patagonia UC y ser parte del OHMi Bahia Exploradores, ofrece un contexto ecológico único para comprender los procesos naturales que permiten a las especies invasoras colonizar hábitats novedosos" - Julien Cucherousset, Université Paul Sabatier, Francia.

Plataforma de investigación y vinculación con el territorio

La posibilidad de obtener y compartir datos, como por ejemplo el monitoreo con cámaras trampas que realiza la investigadora Paula Zucolillo, es uno de los valiosos aportes de la Estación Patagonia UC a la Red de Centros y Estaciones Regionales UC. (Fotografía: Nicole Saffie)
La posibilidad de obtener y compartir datos, como por ejemplo el monitoreo de fauna con cámaras trampa que realiza la investigadora Paula Zucolillo, es uno de los valiosos aportes de la Estación Patagonia UC a la Red de Centros y Estaciones Regionales UC. (Fotografía: Nicole Saffie)

La posibilidad de comparar datos, compartir conocimientos, generar nuevas preguntas de investigación y ofrecer infraestructura que permita recibir a investigadores y estudiantes, nacionales y extranjeros, son algunas de las razones por las cuales la Estación Patagonia también forma parte de la Red de Centros y Estaciones Regionales UC (ver libro “Field Science in Chile”). Liderada por la Vicerrectoría de Investigación, esta red permite que la Universidad Católica esté presente en buena parte del territorio nacional, desde lo más árido del desierto de Atacama, en Alto Patache -en la región de Tarapacá- hasta lo más remoto de la Patagonia, en Puerto Williams.

“Gracias a esta red, la UC ofrece una plataforma única de investigación interdisciplinaria y colaborativa, a nivel tanto nacional como internacional, que nos permite una mejor comprensión de los fenómenos, observándolos en los mismos territorios, y dar respuestas más pertinentes a las comunidades”, afirma el vicerrector de Investigación, Pedro Bouchon.

“Esta red le da a la Universidad una potencia enorme para entrar al concierto internacional, tener la posibilidad de contar con académicos de primer nivel y generar oportunidades para nuestros estudiantes, que de otra manera sería muy difícil conseguir”, afirma el decano Juan Correa y añade: “Las estaciones son lugares de encuentro, de generación de nuevo conocimiento interdisciplinario y formación de personas; pero sobre todo, permiten a la Universidad proyectarse en el territorio y vincularnos con el medio local. Lo que se genera en estos espacios es invaluable”.

Entre los desafíos de este trabajo en el territorio, como afirma el rector Sánchez, están “el fortalecimiento de la Red de Centros y Estaciones Regionales UC, su mayor conocimiento al interior de la universidad, la integración de las estaciones a su propio territorio, el trabajo conjunto con las universidades regionales -especialmente la recién creada Universidad de Aysén-, el financiamiento de mediano y largo plazo para realizar investigación de calidad, y la proyección internacional, con el fin de establecer convenios de colaboración académica y de investigación con los mejores centros del mundo. En todos estos aspectos y tareas estamos trabajando con gran sentido de misión y pasión”.

Como concluye Alejandro Salazar, para esta nueva etapa, “un primer aspecto es el desafío de profundizar el vínculo con la comunidad, y poder difundir lo que hemos estado haciendo inicialmente, tanto a nivel local como regional. Es por esto que los vínculos con instancias e investigadores regionales es primordial, así como generar las sinergias para profundizar el conocimiento de estos espacios patagónicos y su importancia para el mundo. Las posibilidades que ofrecen estos territorios poco alterados para el estudio del cambio global son de interés internacional y de allí la necesidad de consolidar con las redes regionales vínculos que permitan perennizar las investigaciones y el monitoreo ambiental, y mostrar con esto al Estado la necesidad de una política nacional al respecto”.

 


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