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Cursos SUS:

La sustentabilidad como una experiencia transformadora


Como un fruto de la Cátedra de Sustentabilidad, el curso de Sustentabilidad SUS 1000, se ha convertido en un verdadero icono de la UC en este tema, marcado por la interdisciplina, la reflexión y un trabajo concreto con socios comunitarios, que cambian la mirada tanto de estudiantes como de profesores. Experiencia que ha llevado a crear, de la mano del ahora Instituto para el Desarrollo Sustentable, cursos en temas específicos y un major, y a pensar en la formación de postgrado.

photo_camera La interdisciplina y las innovaciones metodológicas, son los sellos del curso de Sustentabilidad, que ha buscado "transformar" la Universidad. (Fotografía: Curso SUS 1000 primer semestre de 2019/IDS)

Dialogar con expertos de primer nivel, conversar y conmoverse en grupos con compañeros y compañeras de distintas disciplinas, y aplicar lo aprendido en un proyecto concreto en una comunidad local, es lo que ofrece el curso de Sustentabilidad para estudiantes de pregrado, más conocido por sus siglas: “SUS 1000”.

El curso, que se ha hecho “famoso” por lo innovador en sus metodologías, está dedicado a abordar la crisis socio-ambiental que afrontamos como planeta, desde las más variadas aristas.

“Sus inicios se remontan a la visita del Papa Francisco a Chile en enero de 2018, cuando la UC decide dejar un legado de esta visita a través de la Cátedra de Sustentabilidad y el rector me pide que tome la responsabilidad de esa iniciativa. El propósito que me transmite es que la cátedra tuviera un rol transformacional en la Universidad hacia la sustentabilidad”, relata Juan Carlos Muñoz, director del recientemente creado Instituto para el Desarrollo Sustentable (IDS).

Y nosotros tomamos con mucha fuerza un mensaje que dejó el Papa, en el Centro de Extensión UC, en que urgía a las universidades católicas a que la educación que ofrecieran a los estudiantes pudiese tocarlos más integralmente respecto de sus mentes, corazones y manos”, agrega.

Es decir, que los estudiantes fueran capaces de sentir aquello que piensan y hacen, hacer aquello que piensan y sienten, y que sean capaces de pensar aquello que sienten y hacen.

Convergencia de miradas

Escuchar destacados expositores, dialogar en grupos y abordar un desafío concreto con un socio comunitario, son los hitos clave de la metodología del curso de Sustentabilidad. (Fotografía: "Café Pro-Acción", primer semestre de 2019/IDS)
Escuchar destacados expositores, dialogar en grupos y abordar un desafío concreto con un socio comunitario, son los hitos clave de la metodología del curso de Sustentabilidad. (Fotografía: "Café Pro-Acción", primer semestre de 2019/IDS)

Desde el inicio de la Cátedra -que rápidamente daría lugar al actual SUS 1000- su sello ha sido la interdisciplina. El cruce y convergencia de miradas, saberes y realidades, condición necesaria para abordar un fenómeno con tantas aristas como la sustentabilidad.

Como se trata de un curso de formación general, la idea es que lo inscriban estudiantes de distintas carreras. Pero la interdisciplina también aplica para las y los profesores, pues se busca que los cursos de esta iniciativa reúnan a docentes que provengan de distintas áreas y experiencias profesionales.

“Para mí ha sido muy desafiante, algo muy distinto a lo que había sido mi trayectoria y también ha sido una gran oportunidad”, cuenta una de las profesoras del curso, Constanza Fredes, artista visual.

“Ha sido una tremenda experiencia que recomiendo, tanto a profesores como estudiantes”, agrega Pablo Villoch, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, quien llegó hace veinte años a Chile y desde hace tres que se integró al equipo docente. “A mí me motivaron las temáticas de desarrollo, donde la sustentabilidad es esencial”, cuenta.

Como parte del curso, los estudiantes tienen la oportunidad de escuchar y conversar con destacados expositores, también de distintas áreas. Entre ellos han participado Juan Carlos Castilla, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2010; Rodrigo Jordán, director de la Fundación Superación de la Pobreza; Mónica González, Premio Nacional de Periodismo 2019; Gonzalo Muñoz, Champion COP25; y Alejandra Pizarro, directora Ejecutiva de Comunidad de Organizaciones Solidarias, entre muchos otros. (Ver charlas en Youtube)

Pero lo más importante, a juicio de Juan Carlos Muñoz, sucede después, cuando los estudiantes se reúnen en grupos de máximo 40 participantes -los llamados “círculos de aprendizaje”-, para reflexionar en torno a lo expuesto y a textos, videos y actividades que profundizan en la temática, permitiendo a los estudiantes ofrecer sus propias miradas, historias de vida y conocimientos disciplinares.

Finalmente, los estudiantes deben conformar grupos de 5 participantes -todos de distintas carreras- quienes deben abordar un desafío concreto de sustentabilidad junto a un socio comunitario, generando un diagnóstico y algunas ideas de solución.

Esa mezcla de tres instancias distintas, apuntadas al mismo objetivo, fue una estructura completamente innovadora que facilitó mucho mi aprendizaje. Además, como hice el ramo el segundo semestre de 2019, todas las instancias finales se vieron contextualizadas en una profunda revuelta social que permitía abrir conversaciones de cambio muy profundas, en donde las herramientas del ramo tomaron mucho protagonismo y me permitieron un mejor entendimiento de todo lo sucedido”, expresa Benjamín Navarro, estudiante de Agronomía y ayudante del curso.

“La experiencia del SUS 1000 fue muy buena, ya que me permitió entender la sustentabilidad de manera integral a través de clases y charlas que nos daban expositores expertos en diversas áreas de la sustentabilidad. El curso estimula un pensamiento crítico semana a semana y sienta las bases conceptuales en el caso de uno quiera seguir aprendiendo sobre el tema”, agrega Catalina Chaura, alumna de cuarto año de Sociología.

La metodología no ha cambiado a pesar de la pandemia, más bien ha encontrado nuevas oportunidades gracias a la tecnología y “la colaboración y compromiso del Centro de Desarrollo Docente”, como destaca Juan Carlos Muñoz.

“Creo que el mayor desafío fue el trabajo con el socio comunitario en pandemia, el poder hacer un trabajo que efectivamente fuese útil para ellos. Fue un trabajo bien completo que requirió harto tiempo, organización e investigación”, relata la alumna Francisca Retamal. “El curso exige harto trabajo en equipo y la incorporación de distintas miradas de un mismo problema, lo que es esencial en la vida profesional”, agrega.

“No solo se trata que los estudiantes reciban conocimientos respecto de la crisis socioambiental, sino que se conmuevan con ella”, explica Juan Carlos Muñoz. En otras palabras, que venzan la desesperanza en el futuro y se comprometan a generar un cambio.

Más allá de un curso

Aunque la pandemia ha obligado a pasar las clases al formato online, la tecnología ha permitido encontrar nuevas oportunidades para innovar y continuar expandiendo los cursos SUS. (Fotografía: Curso SUS, primer semestre 2021/IDS)
Aunque la pandemia ha obligado a pasar las clases al formato online, la tecnología ha permitido encontrar nuevas oportunidades para innovar y continuar expandiendo los cursos SUS. (Fotografía: Curso SUS liderado por Constanza Fredes, primer semestre 2021/IDS)

Actualmente, el curso de Sustentabilidad lo están tomando más de 260 estudiantes solo este primer semestre, repartidos en siete secciones.

La experiencia ha sido tan exitosa, que el nuevo Instituto para el Desarrollo Sustentable está abocado a desarrollar nuevas generaciones de cursos SUS: 2000 y 3000, de modo de promover la formación en sustentabilidad de manera integral, una meta que está presente en el perfil de egreso de los estudiantes UC.

En esta línea, se busca potenciar el Major en Desarrollo Sustentable, un programa liderado por el Campus Villarrica y que cuenta con el apoyo de College. Aunque la pandemia ha obligado que todas las clases sean de manera remota -desdibujando el atractivo de hacer una estadía en Villarrica- ya hay varios estudiantes cursando el programa.

También, se han desarrollado cursos nivel 2000 y 3000, que buscan abordar problemas complejos desde miradas multidisciplinarias. Entre estos se encuentran “Gobernanza de los bienes comunes: Un desafío para la sustentabilidad”, “Investigación-Acción: Métodos para entender territorios en transformación”, “Pensando en Sistemas” y “Sistemas alimentarios regenerativos”. A lo que se suma un curso de sustentabilidad para el MBA, ya en su cuarta versión.

Como explica Juan Carlos Muñoz, a futuro la idea es darle también un sello del Instituto para el Desarrollo Sustentable a otros cursos idóneos que la UC ya dicta, en términos metodológicos y de diálogo interdisciplinario. Así como ofrecer un programa más amplio de cursos de formación general que responda a cada una de sus líneas y también un curso para estudiantes de doctorado.

Pero no solo buscan inundar de sustentabilidad la universidad al interior de sus puertas, sino también que los egresados del programa impacten los territorios donde se encuentren, transformándose en una generación de cambio que siembre esperanza para enfrentar esta crisis.

Como remata Juan Carlos Muñoz: “Se trata de una experiencia transformadora”. En todo sentido.


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