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¿Qué podemos aprender de California para combatir la sequía en Chile?


Diversas estrategias para enfrentar la escasez hídrica, como la planificación, técnicas de almacenamiento de agua y herramientas de percepción remota para monitorear el impacto de este fenómeno, son algunas de las medidas que conoció en terreno la delegación académica de la UC y representantes del gobierno chileno, que se reunieron con profesores y autoridades del Estado norteamericano.

photo_camera En California se han ideado diversos sistemas de filtrado (como en la foto) en los que se llevan las aguas residuales desde los establos previamente decantadas. Estos filtros remueven contaminantes más pequeños de esta agua, la que luego se mezcla con agua limpia para obtener un agua a ser utilizada en el riego. (Crédito fotográfico: Iniciativa UC frente a la Sequía)

Conocidas son las semejanzas climáticas que tienen California y Chile, con poca precipitación concentrada en invierno, y altas temperaturas, como el adverso escenario hídrico que enfrentan actualmente ambos territorios.

Así, con el propósito de identificar herramientas y conocer las medidas que ha implementado el estado norteamericano para combatir la falta de agua, una delegación de académicos del proyecto ANID Sequía FSEQ210018 y de la Iniciativa UC frente a la Sequía -Jorge Gironás, Sebastián Vicuña, Daniela Rivera y Oscar Melo-, el director nacional (S) de la Dirección General de Aguas, Cristian Núñez, y la asesora de Aguas y Gobernanza del Ministerio del Medio Ambiente, Pilar Barría, realizaron una visita a esta región estadounidense.

Las reuniones sostenidas con expertos, académicos de diversas universidades (University of California Irvine, University of California Merced, University of California Davis, University of California Berkeley y Stanford University), distritos de agua (Metropolitan Water District of Southern California) y agencias del agua (California Water Commission, State Water Resources Control Board y California Department of Water Resources) tuvieron como objetivo identificar y evaluar políticas y tecnologías que pudieran ser replicadas en nuestro país para gestionar de mejor modo la sequía que se ha prolongado por 13 años consecutivos. Asimismo, destacó el interés por parte de estas entidades por la situación actual y acciones en materia de recursos hídricos en Chile.

Información, educación y tecnología

El uso de información satelital para caracterizar a gran escala los recursos hídricos, así como el comportamiento e impactos de la sequía, fueron analizados en la Universidad de California en Irvine. Allí una de las herramientas implementadas es la plataforma Persiann, desarrollada para integrar información hidrometeorológica relevante para la gestión y toma de decisiones, incluyendo registros históricos, información en tiempo real y proyecciones de cambio climático en todo el mundo, con material visualizable y descargable por usuarios de todo el globo. 

En esta misma universidad se presentó la experiencia del tratamiento y reúso de aguas servidas en el condado de Orange. Después de ser tratadas en una planta, las aguas son inyectadas en el acuífero, aumentando sus reservas.

Al respecto, la dra. Shannon Roback de Water UCI, destacó la importancia de abordar la sequía de manera multidimensional, incluyendo los cambios culturales que se deben introducir para que las personas acepten y asimilen la reutilización directa de aguas servidas o residuales tratadas. El trabajo de las agencias del agua en California ha estado precisamente enfocado a impulsar la conservación y la educación de la población, de manera de mantener un equilibrio entre oferta y demanda de agua. En esta línea se están implementando soluciones basadas en la naturaleza, como la adquisición estatal de terrenos para infiltración de aguas lluvia, lo que permite  recargar aguas en momentos de excedentes y, al mismo tiempo, controlar inundaciones.

Las reuniones sostenidas con expertos, académicos de diversas universidades, distritos de agua y agencias del agua, tuvieron como objetivo identificar y evaluar políticas y tecnologías que pudieran ser replicadas en nuestro país. (Crédito fotográfico: Iniciativa UC frente a la Sequía)

La mayor proveedora de agua del estado de California, que abastece a 26 distritos con 19 millones de personas, es la Metropolitan Water District of Southern California. A través de dos acueductos, que recorren sobre los 500 kilómetros, se distribuyen los caudales hacia los condados, embalses y plantas de tratamiento. Un gran proyecto que se financia a través de bonos, la venta de agua e impuestos territoriales.

Actualmente, el enfoque de esta agencia ha evolucionado desde la construcción de infraestructura hacia una gestión de la demanda, que tiene como objetivo asegurar la sostenibilidad. Por ello, se han implementado distintas iniciativas que permiten planificar, introducir cambios culturales y tecnológicos, educar a la población y también fiscalizar. A través de un programa de incentivos –“bewaterwise.com”- se ha  buscado reducir el consumo de agua de hogares y del comercio, entregando financiamiento para la adquisición de dispositivos y soluciones tecnológicas orientadas hacia ese fin.

Agricultura, mercado y aguas subterráneas

Uno de los sectores más afectados por la sequía en California, al igual que en Chile, es la agricultura. En ese ámbito, la gestión de aguas subterráneas se transforma en un tema central, como comentan desde el Center for Watershed Sciences de la University of California Davis. California se caracteriza por tener una gran capacidad de almacenamiento de agua (en especial de agua subterránea), lo que es particularmente relevante en épocas de sequía.

En 2014 entró en vigencia una ley para asegurar su gestión sustentable (Sustainable Groundwater Management Act), cuyos resultados aún no se conocen del todo, pues se encuentra en plena implementación, y ha sido un gran desafío para todos los actores involucrados en la gestión hídrica. Un elemento clave es que define metas de sustentabilidad, no necesariamente de eficiencia, apuntando a un estado de equilibrio donde los consumos y la recarga sean iguales, sin olvidar la necesidad de recuperación de los acuíferos. Por otra parte, un enfoque de eficiencia busca potenciar menores usos de agua por hectárea, pero no necesariamente determina qué hacer con el agua ahorrada. Mal gestionado, este enfoque puede llevar a aumentos no deseados de los consumos totales de agua, sin velar por la conservación y sustentabilidad del recurso.


La visita de la delagación chilena tuvo como fin el de identificar herramientas y conocer las medidas que ha
implementado California para combatir la falta de agua. (Crédito fotográfico: Iniciativa UC frente a la Sequía)
 

Gracias a las transacciones de agua entre agricultores se ha logrado reducir las pérdidas económicas, evitando una pérdida importante del PIB del Estado. El Departamento de Recursos de Agua de California ha introducido el programa Flood MAR, que busca infiltrar aguas en predios agrícolas y otras áreas en épocas de crecidas, lo cual favorece la actividad del sector. Además, es interesante notar que el mercado en California funciona no sólo para volúmenes de agua, sino también respecto a la infraestructura. Esto ha sido una herramienta crucial para la gestión de la sequía, ya que otorga flexibilidad para la redistribución, bajo la premisa de que el impacto económico de la sequía se puede reducir reasignando agua de manera ágil desde los usos de menor a mayor valor, típicamente en la agricultura.

Rol secundario de la desalinización 

En las reuniones sostenidas con académicos y autoridades de California se sostuvo que, dados los costos económicos, energéticos, ambientales y sociales de la desalinización, particularmente de agua de mar, se hace necesario avanzar primeramente en otras alternativas de gestión para enfrentar la sequía y la escasez de agua: tratamiento y reúso de aguas, recarga y almacenamiento en agua subterránea, mejora en eficiencias y reducción de consumo. La desalinización, como práctica central de gestión, sigue luego de esto, en términos de prioridad. Sin embargo, se destaca que eventualmente se deberá recurrir más masivamente a la desalinización (principalmente de aguas interiores), por lo que la investigación de hoy debe apuntar a estar preparados para lo que se viene. 

Necesidad de actuar rápido y con un enfoque de resiliencia
 

Sequía
 La sequía es una parte normal del clima de California y del ciclo hidrológico, no es una emergencia por sí misma, lo que ha permitido planificar en función de un escenario adverso. (Crédito fotográfico: iStock Photo)

En las reuniones sostenidas con los directivos de las principales agencias de manejo de agua de California (California Water Commission, State Water Resources Control Board y el California Department of Water Resources) se revisaron las principales lecciones aprendidas frente a la sequía en ese Estado. Algunas de éstas son actuar rápido cuando surgen las condiciones para un escenario hídrico adverso, reconocer que los aumentos de temperatura están creando nuevos impactos o intensificando los existentes, y transitar desde la consideración de la sequía como una emergencia ocasional hacia un enfoque de resiliencia frente a un clima cada vez más árido. En ese sentido, la sequía es una parte normal del clima de California y del ciclo hidrológico, no es una emergencia por sí misma; sus impactos son específicos y varían en función de la capacidad de los usuarios para invertir en resiliencia.

Entre las conclusiones obtenidas destaca la necesidad e importancia de “generar políticas proactivas frente a la sequía, aceptándola como un antecedente estructural de la gestión hídrica del país, y planificando en función de un escenario adverso, pero sin olvidar los años más húmedos. Para el logro de este cometido es fundamental la colaboración entre los tomadores de decisión (autoridades públicas), los usuarios y la academia, como ocurre en California”, afirman Jorge Gironás, Daniela Rivera, Sebastián Vicuña y Oscar Melo, profesores UC participantes en esta visita técnica.

Por su parte, Pilar Barría sostiene que “la gira a California fue muy provechosa. Tuvimos oportunidad de conocer la experiencia de implementación de su política de gestión de acuíferos desde distintos puntos de vista: del Estado, de los usuarios, y de las agencias. A pesar de las dificultades que supone un cambio de gestión como éste, se hizo un esfuerzo por reconocer que la sequía es parte estructural de la operación, y no una situación extraordinaria, fortaleciendo el proceso de resiliencia del sector hídrico. También, me parece muy interesante comprender las brechas y desafíos de la política, por ejemplo en monitoreo, pues son aspectos que podemos considerar en las reformas que estamos implementando como país”.

"Me parece muy interesante comprender las brechas y desafíos de la política, por ejemplo en monitoreo, pues son aspectos que podemos considerar en las reformas que estamos implementando como país” - Pilar Barría, asesora de Aguas y Gobernanza del Ministerio del Medio Ambiente. 

Para Cristian Núñez, director(S) de la Dirección General de Aguas del MOP, “es muy importante que se siga avanzando en este tipo de proyectos de investigación, que incorporan a la investigación propiamente tal las transferencias de conocimiento técnico respecto a la gestión del agua, tanto en épocas de escasez como en eventos extremos de crecidas, lo que a raíz del cambio climático son más intensos y recurrentes".

Explica que sin duda esta visita técnica a distintas entidades del estado y centros de investigación de universidades de California permite comprender de mejor manera la relevancia de la medición, el control y el seguimiento de los caudales en general, que se consumen, ya sea desde cauces (superficial) o de acuíferos (aguas subterráneas), como actividades claves en la gestión y optimización y reducción del consumo del agua (todas en sintonía con las nuevas herramientas que provee el Código de Aguas promulgado el pasado 6 de abril de 2022), junto a tener la capacidad de diversificar y cambiar cultivos de manera ágil y oportuna en el caso de la agricultura en épocas de sequía.

Afirma que otro factor clave en la gestión, y así estar mejor preparados para enfrentar las sequías, es fomentar y controlar tanto las recargas como las extracciones de aguas desde y hacia los acuíferos, así como el reúso de aguas. "La problemática que está viviendo California, es similar a la de nuestro país, en términos de que se requiere mejorar el nivel y estándar de medición e información disponible de los acuíferos, también agilizar y optimizar procesos de fiscalización para asegurar y dar garantías a los usuarios, que todos extraen lo que deben, tanto en épocas de sequía como en años normales o húmedos, así como medir la eficacia de las medidas de recarga de acuíferos, que deben apuntar a infraestructura u obras que sean rápidas de implementar y operar, a un costo razonable”, agrega.

Finalmente, valoró la instancia, y también que se hayan creado los canales de comunicación con las agencias que administran el agua en California para seguir compartiendo experiencias en gestión del agua, en particular en medición, control y monitoreo de extracciones, fiscalización, entre otras temáticas. “Debemos avanzar en la gestión del agua considerando el cambio climático, los períodos de sequía, eventos extremos y buscar las oportunidades para desarrollar la resiliencia y la adaptación”, enfatizó.

"La problemática que está viviendo California, es similar a la de nuestro país, en términos de que se requiere mejorar el nivel y estándar de medición e información disponible de los acuíferos, también agilizar y optimizar procesos de fiscalización para asegurar y dar garantías a los usuarios" - Cristián Ñuñez, director (S) de la Dirección General de Aguas del MOP.


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